Utilización del arroz paddy y sus subproductos en la alimentación de aves y cerdos

 

Jorge A. Campos* Juan J. Montilla** Rubén E. Vargas

* Productos de Maíz. S.A. Venezuela.

** Universidad Central de Venezuela, Facultad de Ciencias Veterinarias. Maracay, Venezuela.

 

 

El cultivo del arroz

 

El arroz es un cereal de origen asiático (indias orientales) y el más consumido por la población humana a nivel mundial; su siembra se realiza en extensas áreas tropicales y subtropicales del mundo, en latitudes que van desde los 53 ºN hasta los 359ºS.

 

El cultivo del arroz está totalmente mecanizado, desarrollándose en hábitat semiacuáticos, por lo cual en el trópico y bajo condiciones de riego se pueden lograr hasta tres cosechas anuales en el mismo terreno.

 

De acuerdo con Montilla (1987), las diferentes especies vegetales se ven afectadas de manera distinta no sólo por la cantidad total anual de energía solar sino por la distribución anual de energía solar diaria. Por lo que en las zonas de latitud alta la capacidad de producción biológica es, en general, baja debido a que la menor incidencia de energía radiante y las bajas temperaturas de invierno prácticamente frenan la actividad biótica durante una parte importante del año, por lo que en estas latitudes se han logrado desarrollar una agricultura altamente eficiente basada en los cultivos de ciclo corto, capaces de hacer uso de la larga radiación solar diaria en los cortos períodos estacionales en los que la temperatura permite el desarrollo de los cultivos. En contrapartida, las zonas tropicales o semipermanentes, ya que en estas latitudes la incidencia de energía radiante total es mayor y se distribuye de forma más o menos equitativa durante todos los días del año. Es por eso que pastos, frutales, caña de azúcar, palma africana, yuca, musáceas, entre otros cultivos, tienen altas y continuas producciones en el medio tropical. Lo antes expuesto señala la necesidad de reorientar la agricultura de los- países tropicales hacia cultivos de alta eficiencia biológica en dichos sistemas.

 

Quizás el arroz constituye el único cereal del que se pueda esperar altos rendimientos en condiciones tropicales; la alta eficiencia biológica de este cultivo puede ser explicada por la alta densidad de plantas por unidad de superficie, lo que se traduce en una mayor captación de energía lumínica.

 

Actualmente en Venezuela la producción de arroz está orientada hacia el consumo humano, produciéndose variedades de grano largo y grande con satisfactorias propiedades culinarias, sin embargo, las variedades filipinas de menor aceptación culinaria, pero de rendimiento por hectárea ampliamente superior, pudieran ser un cultivo alternativo orientado a la satisfacción de, las necesidades de cereales en la elaboración de alimentos para especies monogástricas.

 

Tierras para el cultivo del arroz

 

La disponibilidad y características de las tierras es un factor importante a estudiar para la expansión y producción rentable del cultivo del arroz. La información aportada por Comerma y colaboradores (1987), sobre los requerimientos agroecológicos de arroz señalan que este cultivo requiere de tierras planas ubicadas dentro del bosque seco y húmedo tropical, con altitudes inferiores a 300 msnm. texturas medias a pesadas, con fertilidad de media alta, aceptando un grado de inundación con láminas no muy altas y que tengan un período en que se sequen por lo menos tres meses. Los criterios antes expuestos fueron aplicados en Venezuela a mapas con zonas agroecológicas homogéneas, concluyendo que Venezuela dispone de una gran cantidad de tierras (7.8 millones de Ha) que pudieran ser sembradas con arroz sin mayores dificultades.

 

Utilización del arroz en la alimentación de aves

 

Reseña Histórica

 

Desde principios de este siglo, se han reportado trabajos sobre el uso del arroz paddy y sus subproductos en la alimentación de aves. Lloyd (1918) reportó que el arroz paddy podría ser utilizado en la alimentación de gallinas ponedoras sin reducir la producción de huevos cuando éste no excede de la tercera parte de los granos utilizados. de igual forma, UPP (1933) demostró que el arroz paddy y sus subproductos se pueden incluir hasta un 74% en raciones para ponedoras sin afectar la producción y calidad de los huevos; concordando con lo reportado por Smith (1934), quien encontró que los subproductos del arroz son buenos sustitutos del trigo, avena y maíz amarillo en la producción de huevos, recomendando además que sean suplementados con una fuente de vitamina A.

 

En pollos de engorde, Smith (1929-1930) encontró que dietas con altos contenidos de arroz partido, afrecho de arroz y pulituras de arroz, no afectaron la tasa de crecimiento de pollos de engorde al compararla con una ración control a base de maíz. El mismo autor en 1934, demuestra que para obtener mejores tasas de crecimiento con raciones a base de arroz paddy y sus subproductos, hay que suplementarlos con una fuente de proteína animal y vitamina A. Este investigador reportó en 1946 que los estudios conducidos en Arkansas (USA) permiten afirmar que el arroz y sus subproductos pueden sustituir satisfactoriamente al maíz amarillo en raciones para pollos de engorde y gallinas ponedoras cuando son suplementados con una buena fuente de vitamina A y tratados para prevenir el enraciamiento, reporta además que el arroz paddy es altamente palatable en forma entera y molida, que puede ser incluido hasta el 75% de los granos del alimento, sustituyendo satisfactoriamente el maíz.

 

Utilización de los subproductos del arroz en la alimentación de aves y cerdos

 

El arroz cargo ha sido ampliamente evaluado como sustituto parcial y total del maíz en la alimentación de pollos de engorde (Armas y Chicco, 1969; Armas y Chicco, 1970) y gallinas ponedoras (González, 1979), sin afectar los parámetros productivos. También los estudios realizados con pulituras de arroz frescas en pollos de engorde (Sanz y Elias, 1979; Sanz y Elias, 1980), en gallinas ponedoras (Arteaga y Avila, 1975; Sanz y Gutiérrez, 1976), en pollas de reemplazo (Sanz y Ngo Thy Ly, 1976), en cerdos (Martínez y Bravo, 1970: Chiceo et al. , 1974; Gómez et aL ), son concluyentes en que este subproducto fresco puede ser utilizado en altos niveles en las dietas, sin afectar los parámetros productivos de los animales, sin embargo, en vista de la importante cantidad de grasa de fácil enraciamiento, presente en este subproducto, es conveniente estabilizarla con antioxidantes o mediante un proceso de extracción. El arroz partido ha mostrado también ser un sustituto satisfactorio del maíz en la alimentación de pollos de engorde (Sanz, 1975).

 

La información antes referida muestra que el arroz y sus subproductos son materias primas ampliamente estudiadas, las cuales pueden participar en niveles elevados en dietas balanceadas para aves y cerdos.

 

Utilización de arroz paddy en la alimentación de aves

 

El arroz paddy ha sido poco evaluado en la alimentación de aves, posiblemente porque se ha pensado que la presencia de la cáscara, con sus altos contenidos de fibra (40.2%) y silice (25%), puede ocasionar una reducción de los parámetros productivos, sin embargo, el contenido de fibra del grano entero es soló de 9% y se ha demostrado que las aves pueden utilizar los nutrientes de las raciones aún en presencia de niveles altos de fibra (Vargas y Naber, 1984; González, 1986).

 

Treat y Stepheson (1957) no encontraron efectos adversos sobre parámetros productivos de pavos con altos niveles de arroz paddy cuando sustituyeron al maíz en la ración control.

 

En pollos de engorde, Hijikuro y Takemasa (1976) observaron en cuatro experimentos que el arroz paddy puede incorporarse hasta el 60% de raciones balanceadas sin que los parámetros productivos se reduzcan; reportaron también que el arroz paddy molido cuando es tratado con calor húmedo (autoclave) su valor nutritivo no se ve afectado. Los mismos autores (1981) demostraron en pollos de engorde en fase de terminación (6-8 semanas), que la ganancia de peso y consumo de alimento no son afectados por el origen del grano, cuando incluyeron cebada, milo trigo o arroz paddy al 63% como única fuente de grano.

 

En Venezuela se han realizado experimentos para evaluar, el valor alimenticio del arroz paddy en dietas para pollos de engorde y gallinas ponedoras. Fernández (1986) reportó que el arroz paddy puede sustituir el 60% del sorgo en raciones para pollos de engorde. Un año más tarde, Campos (1987) demostró que el arroz paddy puede sustituir totalmente al sorgo, obteniendo mejores parámetros productivos en los pollos con los niveles más altos de arroz paddy en la ración, recomendando suplementar las dietas con grasa animal para incrementar el tenor energético de la ración.

 

En gallinas ponedoras, Felizola (1987) sustituyó el sorgo que conformaba el 60% de la ración control por harina de arroz paddy a niveles de 33.33, 66.66 y 100%, encontrando mayor intensidad de puesta con los niveles más altos de arroz paddy y no observó diferencias significativas en consumo de alimento, peso de los huevos y eficiencia alimenticia.

 

Los trabajos realizados sobre utilización de arroz paddy en aves, indican que éste se puede incorporar en altos niveles sin afectar los parámetros productivos, siempre y cuando las raciones estén perfectamente balanceadas.

 

El arroz paddy en la alimentación de cerdos

 

Nolan y Scot (1963) evaluaron la sustitución parcial y total del maíz de una dieta control por arroz paddy molido, observando que es factible la sustitución total del maíz en dietas para cerdos, sin embargo, observaron un total incremento en el consumo de alimento, el cual es explicado por el menor contenido energético del arroz paddy respecto al maíz.

 

En Venezuela se han realizado evaluaciones nutritivas del arroz paddy en dietas para cerdos. Acurero et aL (1984) evaluaron el efecto de la utilización del arroz paddy sobre el rendimiento de cerdos en crecimiento sustituyendo el maíz por este cereal (0,25 y 50%) durante un período de 42 días, las ganancias de peso fueron 674, 616 y 634 g/día, para los tres tratamientos respectivamente, no encontrándose diferencias significativas.

 

Alvarado y Álvarez (1972) incorporaron 45% de arroz paddy o maíz en dietas para cerdos en engorde, manteniendo similares los valores energéticos de las dietas con la adición de grasa animal, así como los niveles de fibra y proteína, los resultados evidenciaron que la inclusión de arroz paddy en las dietas no afectó los parámetros evaluados.

 

La utilización de arroz paddy como único cereal en dietas para cerdos en fases de crecimiento y acabado fue estudiada por Venegas, no observándose efectos adversos en el comportamiento productivo de los animales.

 

La información reportada indica el importante potencial de arroz paddy como fuente energética en dietas para aves y cerdos.

 

Efecto de la presencia de la cascarilla de arroz en dietas para aves y cerdos

 

La cascarilla del arroz representa el 20% del peso del grano de arroz paddy, ésta contiene 40,7% de fibra y 25% de sílice.

 

Campos (1987) incluyó niveles de 0, 10 y 20 % de cascarilla de arroz a dietas para pollos de engorde a base de arroz cargo, no observando efectos adversos sobre el comportamiento productivo, lo que sugiere que si se mantiene la densidad calórica de las dietas y los aportes de proteína y otros nutrientes, la eliminación de la cáscara del arroz paddy no se justifica, lo que fue demostrado por Campos (1987) cuando comparó dietas a base de arroz paddy y arroz cargo (sin cáscara), no observando diferencias en el comportamiento productivo de pollos de engorde (Cuadro l).

 

Cuadro 1. Efecto de la incorporación de niveles crecientes de cascarilla de arroz Paddy sobre el peso corporal de pollos de engorde a diferentes semanas.

 

 

a la presencia de fibra en las raciones se le ha atribuido efectos adversos sobre la digestibilidad de nutrientes, sin embargo, la presencia de niveles de 10 y 20% de cascarilla de arroz  no afectaron la digestibilidad aparente de grasas y proteínas de las dietas, aun cuando la fibra pasó casi inalterable por el tracto digestivo (Campos, 1988).

 

Los resultados histológicos obtenidos por Campos, (1988) sobre el efecto de la fibra en el desarrollo del tracto digestivo no evidenciaron lesiones, sin embargo, microscópicamente se observó un mayor desarrollo de la molleja de las aves que consumieron dietas con los niveles mas altos de fibra.

 

En cerdos Gómez et al. (1978), evaluaron el efecto de la adición de niveles crecientes de cascarilla de arroz molidas en dietas para cerdos. Los datos obtenidos indican que el cerdo puede tolerar niveles relativamente  altos de cascarilla de arroz en dietas para crecimiento y acabado sin afectarse el crecimiento, soló se observó un incremento en el consumo de alimento debido a la dilución de la concentración energética de la dieta.

 

CONCLUSIONES

 

1. El arroz paddy puede incorporarse en altos niveles en dietas para aves y cerdos, por lo que es una alternativa con alto potencial para solventar las deficiencias de cereales para la fabricación de alimentos concentrados.

2. Los subproductos del procesamiento del arroz se pueden incorporar en altos niveles en dietas para aves y cerdos, sin embargo, deben suministrarse frescos o ser protegidos con antioxidantes para evitar su enraciamiento.

3. La incorporación de arroz paddy y sus subproductos en dietas para aves y cerdos debe realizarse con balances adecuados de los nutrientes de la ración.

4. La inclusión de cascarilla de arroz en dietas balanceadas para pollos de engorde a niveles de hasta 20%, no afectó los parámetros productivos ni ocasionó lesiones sobre el tracto digestivo de las aves, por lo que la cáscara del arroz paddy no debe ser considerada como un componente antinutricional del mismo.