Utilización de los subproductos de mataderos avícolas en la alimentación de monogástricos

 

R. Álvarez

Ministerio de Educación Superior, La Habana, Cuba.

 

 

 

En los países tropicales y subtropicales como es el caso de Cuba, se utilizan raciones en la nutrición animal que no siempre están basadas en productos locales y que, por tanto encarecen el alimento producido. Por otra parte, no siempre se balancea la dieta adecuadamente y en la mayoría de los casos disponen de productos de valor energético 6 proteico propios del país.

 

Existe una gama de subproductos alimenticios y de desechos que proporcionarían la base fundamental de los piensos sin tener que desviar la utilización de alimentos que puedan dedicarse al consumo humano directo.

 

Los animales normalmente producen grandes cantidades de proteínas para el consumo humano pero compiten en su alimentación con el hombre, por lo que se hace necesario incrementar la producción de proteínas de origen vegetal o mierobiana, así como intensificar la búsqueda de nuevas fuentes proteicas.

 

Las fuentes de proteínas para la nutrición avícola han variado en su integración a través de los años. El mayor avance logrado en la alimentación de las aves ha sido la demostración de que si se desean obtener con los granos de cereales la máxima contribución a una producción avícola económica, deberán ser suplementados con otros alimentos que aporten proteínas adicionales a la ración.

 

Entre los factores que condicionan el valor nutritivo de los concentrados proteicos adecuados para la alimentación avícola, podemos mencionar:

 

Los altos requerimientos proteicos de las aves en crecimiento-ceba

 

Los bajos contenidos de proteínas de los cereales convencionales utilizados en la formulación de piensos (maíz, cebada, trigo, etc)

 

La baja disponibilidad de concentrados proteicos adecuados para las aves.

 

Los concentrados proteicos de origen animal son ingredientes integrales en muchas raciones alimenticias. En el caso de las aves los más utilizados son la harina de pescado, harina de carne, harina de sangre, entre otros. En términos generales, estos alimentos son buenas fuentes de proteínas de alto valor biológico, buenas fuentes de minerales y vitaminas, principalmente B12. Por lo general, son muy utilizados como mejoradores de la proteína total de los alimentos básicos y a la vez aportar proporciones de algunos aminoácidos marcadamente deficientes en las proteínas vegetales.

 

En el presente trabajo nos proponemos realizar un resumen de las experiencias alcanzadas en nuestro país sobre el uso de los desperdicios de los mataderos de aves como fuentes de alimentación en las aves.

 

La crianza de aves es una industria que ha tenido en Cuba un gran desarrollo. La importancia social de la explotación radica en la rapidez de su producción, lo que ayuda a satisfacer las necesidades de consumo de proteínas por la población y aliviar la gran presión que se ejerce sobre el consumo de otras fuentes proteicas (carne bovina, cerdos, ovinos, etc).

 

Este desarrollo en la industria avícola ha motivado la mejora en la tecnología de la producción de carne de aves, mediante la instalación de mataderos con una capacidad de matanza de 3000 aves/h. Estas instalaciones estan dotadas de equipos para el procesamiento de los desechos no comestibles de las aves, para ser utilizados en forma de harina, que por su contenido en proteínas pueden ser utilizados en la alimentación animal y sustituir parcialmente nuestras importaciones de fuentes proteicas convencionales de origen animal.

 

En la Cuadro 1 se muestra la composición aproximada de los desperdicios frescos de los mataderos de aves, los cuales pueden aportar alrededor de 3 toneladas diarias de harina, considerando una matanza de 24 000 aves/dia de 1.3 kg de peso vivo promedio.

Las harinas provenientes de los procesos de desechos de los mataderos de aves, se consideran como una buena fuente de proteínas, la cual puede ser utilizada en las raciones para las aves. La harina de desperdicios de mataderos de aves, contienen alrededor de un 58% de proteína, entre 12.2 y 13.3 MJ de energía metabolizable/kg y entre 13 y 14% de grasa.

 

 

Como puede observarse en la Cuadro 2, la harina de desechos de mataderos de aves muestras una calidad comparable a la producida en otros países cuando los métodos de procesamiento de estos desechos son eficientes.

 

Con vistas a conocer el valor biológico de la proteína de esta harina, se utilizó el indicador de razón de proteína neta (RPN), comparándola con una fuente de proteína de características similares con la harina de carne de producción nacional.

No se encontraron diferencias significativas entre las harinas desde el punto de vista del valor biológico de su proteína, como puede observarse en la Cuadro 3.

 

En el Instituto de Investigaciones Avícolas se realizaron trabajos para la evaluación del comportamiento de la harina cubana de desperdicios de mataderos de aves, como fuente de proteínas en la producción de pollos de engorde en comparación con la harina de pescado. Los resultados encontrados mostraron que el uso de esta harina era factible preferentemente entre un 4 y 5% en el pienso de finalización, ya que la misma eleva el valor energético de la ración, como consecuencia del alto contenido de grasa de la misma. Estos resultados se muestran en la Cuadro 4.

La harina de pluma constituye un subproducto con posibilidades de ser utilizados como suplemento de proteínas, sin embargo, su proteína está constituída por queratina. Esta queratina en su estado natural es resistente a las enzimas digestivas, por lo que su utilización por el organismo es muy baja.

En los últimos años se están realizando estudios sobre el tratamiento térmico de la harina de plumas, con vistas a mejorar su eficiencia en la alimentación animal. Sin embargo los resultados obtenidos hasta el momento son muy divergentes.