Jugo de caña y follajes arbóreos en la alimentación no convencional del cerdo

  

D.A. González y C. González

 

1 Universidad Central de Venezuela

 Apartado 4579 Maracay, Zona Postal 2101

Estado Aragua, Venezuela

email: dagobar@cantv.net

 

RESUMEN

 

 El jugo de la caňa de azúcar (Saccharum officinarum) o guarapo, y los follajes de árboles son alternativas para promover la sustentabilidad de la producción de cerdos en países tropicales.

 

El jugo de caňa de azúcar representa una alternativa biológica y económica viable como fuente de energía en las raciones para cerdos a partir de los 25 kg. Igualmente el follaje arbóreo representa una fuente proteica localmente disponible que puede sustituír parcialmente fuentes de proteína convencionales. Ambos recursos alimentarios constituyen una herramienta de gran utilidad para los medianos y pequeňos porcicultores, a los que generalmente se les dificulta la obtención de insumos foráneos.

 

Palabras claves: caňa de azúcar, follaje arbóreo, alimentación, cerdos

 

Titulo corto:  Jugo de caňa de azúcar y follaje arbóreo para cerdos

 

  

SUGAR CANE JUICE AND TREE FOLIAGES IN NON CONVENTIONAL FEEDING OF PIGS

 

SUMMARY

 

Sugar cane (Saccharum officinarum) juice, called guarapo, and tree foliages are alternatives for promoting sustainability in pig production throughout tropical countries. Sugar cane juice represents a viable biological and economical alternative as source of energy in rations for growing and finishing pigs (from 25 kg). Similarly, tree foliages represent a source of protein locally available which can partially substitute conventional protein sources. Both feedstuffs resources are tool of great usefulness for small and medium pig producers, to whom it is usually difficult to obtain foreign feeds inputs.    

 

Key words: sugar cane juice, tree foliage, feeding, pigs

 

Short title: Sugar cane juice and tree foliages for pigs

 

 

 

INTRODUCCIÓN

  

En los últimos años se han generado diversas alternativas de producción de cerdos en algunos países tropicales que enfrentan situaciones en las que conllevan una  fragilidad y baja eficiencia económica de estos sistemas de producción, debido a los  altos costos en la alimentación, producto de la alta dependencia de la importación de insumos que muchas veces no están al alcance de los pequeños y medianos porcicultores, Entre los insumos, se destacan las materias primas que se utilizan para la elaboración de las raciones alimenticias, las cuales no están disponibles a nivel nacional, bien porque no se producen ó se producen en cantidades insuficientes. Por consiguiente, el  disminuir la dependencia por el uso de materias primas de origen foráneo, reduciría los costos y permitiría a la mayoría de los porcicultores mantenerse en esta actividad productiva.

 

Una alternativa para promover la sustentabilidad  del sistema, es el uso de recursos locales de alta producción de biomasa y energía renovable, con bajos requerimientos de insumos y aplicación de tecnología simple en la elaboración de las dietas, sustituyendo total o parcialmente las materias primas de origen foráneo.

 

Entre  los recursos tropicales que cumplen con los requisitos antes mencionado se encuentra la caña de azúcar (Saccharum officinarum), cultivo de alto rendimiento en condiciones tropicales. Al ser una planta del tipo C4, tiene gran capacidad para utilizar la energía solar con un bajo requerimiento de agua. Este cultivo está establecido en la mayoría de los países tropicales y subtropicales, demostrando una excelente capacidad productiva a través de su

 

 

rendimiento y adaptación a las condiciones específicas de cada región, superando el rendimiento de los cereales que son las principales fuentes de energía actualmente utilizadas en la alimentación porcina. El jugo de caña o “guarapo” conforma la fracción soluble de la caña, rico en azúcares, principalmente sacarosa, libre de contenido fibroso y bajo en proteína por lo que  es una fuente básicamente energética. El jugo de caña ha sido evaluado en diversos experimentos realizados en varios países tropicales, obteniéndose resultados que demuestran una excelente respuesta animal. Sin embargo, en otros casos, los resultados no han sido muy alentadores, con conclusiones que señalan como principal causa la baja capacidad enzimática que poseen los cerdos en el intestino para desdoblar los azúcares contenidos en el jugo. Otros investigadores señalan que el pobre comportamiento de algunos animales alimentados con jugo de caña se debe principalmente al manejo del jugo después de su extracción, ya que debido a su rápida fermentación, los animales reducen el consumo y se generan diarreas.

 

Por otra parte, como recurso tropical con potencialidades como fuente proteica alternativa en la alimentación de cerdos, se encuentra la morera (Morus alba), un arbusto forrajero de gran adaptación agroecológica, pues crece desde 0 hasta 4 000 msnm (FAO 1990), y con una elevada capacidad para producir biomasa, además de presentar una composición química en su follaje de gran valor nutricional. Se destaca la alta digestibilidad de la materia seca y proteína en la morera, el contenido de ceniza y  el bajo nivel de lignina. Sin embargo, se conoce poco sobre su uso en la alimentación de cerdos. Por tal motivo se requiere de más investigación para poder recomendar su uso como componente en las dietas de los cerdos.

 

EL CULTIVO DE LA CAÑA DE AZUCAR

 

La caña de azúcar (Saccharum officinarum) es originaria de Asia, probablemente de Nueva Guinea. Es una planta herbácea perenne, que requiere de condiciones climatológicas asociadas al clima tropical y subtropical, con requerimientos edáficos de suelos arcillosos y profundos, y presenta una amplia tolerancia a la altura ya que se adapta desde el nivel del mar  hasta los 1 623 msnm (Gómez 1983). El rendimiento de la caña de azúcar supera el informado para los cereales y tubérculos a nivel mundial (tabla 1).

 

 

Tabla 1.  Rendimiento y producción de algunos cultivos energéticos a nivel

               mundial durante el aňo 2003 (in natura)

Cultivo

Rendimiento, kg/ ha

Producción, t x 103

Sorgo

  1 341

58 900 335

Trigo

  2 678

557 308 497

Arroz

  3 876

584 975 923

Maíz

 4 504

635 708 696

Yuca

10 898

187 665 489

Batata

14 062

136 656 488

Caña de azúcar

66 174

1 350 293 120

Fuente de los datos: FAO (2003)      

 

 

La caňa de azúcar se encuentra establecida en una gran cantidad de países, demostrando su excelente capacidad productiva a través de su rendimiento y adaptación a las condiciones específicas de cada región (tabla 2).

 

Tabla 2.  Principales países productores de caňa de azúcar durante el

               aňo 2003 (in natura)

País

Rendimiento, kg/ ha

Producción, t x 103

Brasil

72 825

386 232 000

India

67 442

290 000 000

China

70 708

 93 900 000

Tailandia

76 363

 74 071 952

México

70 614

 45 126 500

Pakistán

47 934

 52 055 800

Colombia

84 138

 36 600 000

Australia

85 135

 36 012 000

Cuba

33 327

 34 700 000

Fuente de los datos: FAO (2003)     

                              

 

 

COMPOSICION QUIMICA DE LA CAÑA DE AZUCAR

 

 

La caña de azúcar presenta un alto contenido de azúcares solubles, específicamente sacarosa, y  azúcares insolubles de origen estructural, especialmente celulosa, hemicelulosa y lignina (tabla 3) de acuerdo con los datos de Cuarón y Shimada  (1981).

 

 

Tabla 3. Composición química de la caňa de azúcar entera

Fracciones

% MS

Materia seca

29

Cenizas

5

Lignina

7

Celulosa

27

Hemicelulosa

20

Azúcares solubles

40

Proteína bruta, Nx6.25

2

Fuente de los datos: Cuarón y Shimada (1981)

 

 

La presencia abundante de estos componentes químicos obligan necesariamente a emplear técnicas de  fraccionamiento de la caña, que permitan incluirla en las dietas para cerdos y ampliar de esta forma el uso en diferentes especies animales, con el objetivo de producir alimento para la población  humana y animal (Figueroa 1996).

 

La fracción soluble de la caña se separa fácilmente del resto de la planta a través de un proceso de molienda, que alcanza una eficiencia hasta 97% en molienda industrial, y 50% cuando se aplican técnicas artesanales. Esta fracción es una fuente básicamente energética en estado líquido de difícil conservación por su rápida fermentación,  y se denomina  jugo o guarapo de caña (Figueroa 1996). La fracción insoluble de la caña representa un gran volumen de biomasa de naturaleza ligno-celulósica como resultado de la extracción del jugo, por lo tanto su uso en alimentación de cerdos esta seriamente limitado, debido a su bajo valor nutritivo. Por ello, es importante considerar en los sistemas de producción porcina basados en la caña de azúcar la salida productiva de esta fracción, la cual representa 60–65% de toda la planta (Figueroa 1996) a través de la incorporación de alguna otra especie de interés zootécnico que no tenga limitaciones en cuanto a su uso como fuente de nutrientes.

 

A nivel experimental, la eficiencia de extracción del jugo basado en la “extracción en peso” que se obtiene a través de la relación entre el peso del jugo en fresco extraído y el peso total de la caña,  fluctúa entre los 45 – 63% de extracción (Sandoval 1998; Zapata 2000). Sin embargo, en dos experimentos realizados en Venezuela, utilizando un trapiche o molino semi-industrial de tres rodillos ubicados horizontalmente, se obtuvo una eficiencia de extracción en peso de 35.5  y 35.0%  (González 2004).

 

El jugo de caña contiene entre 15 y 20% de sólidos totales (tabla 4), de los cuales alrededor del  80% son azúcares solubles, principalmente sacarosa (Figueroa 1996). Por otra parte, Donzele et al (1986a,b) han informado valores de energía bruta de 3 850 kcal/kg MS, energía digestible de 3 670 kcal/kg MS y  energía metabolizable, de 3 540 kcal/kg MS,  con 21% de MS y 14.8% de sacarosa.

 

Tabla 4. Composición química del jugo de caňa de azúcar (por ciento en base seca)

 

Díaz 1999)

Ly (1996)

Vélez (1986)

Almazán et al (1982)

Materia seca

15

25.7

23.75

21.2

Cenizas

-

0.3

0.93

0.3

Calcio

0.10

-

0.02

-

Fósforo

0.80

-

0.06

-

Azúcares totales

-

24.4

-

20.5

Nx6.25

-

-

0.19

0.05

ED, kcal/kg MS

3 173

-

-

-

 

 

USO DEL JUGO DE CAÑA DE AZÚCAR EN LA ALIMENTACIÓN PORCINA

 

 El primer trabajo realizado para evaluar el jugo o guarapo como fuente energética en cerdos en el trópico, fue ejecutado por Felicio y Spers (1973) en el Brasil, quienes sustituyeron el sorgo por el jugo de caña en cerdos durante la etapa de ceba y obtuvieron un satisfactorio comportamiento productivo. Luego, Mena (1981) condujo varios experimentos en los que evaluó el jugo de caña de azúcar en cerdos; el primero de ellos fue en cerdos recién destetados, con resultados poco alentadores. Mena (1981) obtuvo ganancias diarias de 371 g a partir de 20 kg y señaló que los cerdos no podían utilizar los azúcares contenidos en el jugo debido a que las enzimas que poseen en el intestino no tenían la suficiente capacidad para desdoblarlos, impidiendo su aprovechamiento.

 

  

En un segundo experimento, Mena (1981) sustituyó sorgo por jugo de caňa de azúcar en animales con pesos entre 25 y 30 kg, y obtuvo resultados similares en ganancia de peso entre los cerdos que consumieron diferentes niveles de jugo en la dieta, mientras que el índice de conversión alimentaria disminuyó a medida que se incrementó el nivel de jugo en la ración. Se concluyó que el jugo de caña podía sustituir totalmente a los cereales en raciones para cerdos a partir de 25 kg, por lo que se consideró que el problema no era enzimático, sino derivado del manejo del jugo.

 

Con la intención de reafirmar lo antes expuesto, Mena (1981), diseñó un tercer experimento variando el peso vivo de los cerdos (40, 50 y 60 kg), y obtuvo ganancias de peso de 614, 719 y 726 g/d respectivamente, e informó que al comparar las ganancias de peso y el índice de conversión de alimento de los cerdos que recibieron una dieta testigo a base de maíz, se notó que el comportamiento animal fue superior en los tres grupos que recibieron jugo de caña, aun cuando presentaron unas heces ligeramente líquidas que desaparecieron después de la primera semana, lo que probablemente se debió al contenido de humedad en la dieta, alrededor de 75%.

 

Fermín et al (1984) utilizaron jugo de caña en cerdos en etapa de crecimiento y finalización y compararon  su efecto con cerdos que consumieron altos niveles de melaza en sustitución del maíz, y no encontraron diferencias entre los tratamientos en la variable ganancia de peso. Sin embargo, se presentaron diferencias para la conversión de alimento, siendo desfavorable para los tratamientos con melaza. De igual manera, De Almeida  (1990) al utilizar jugo de caña ad libitum  en cerdos en crecimiento, obtuvo ganancias diarias de peso de 629 g/d, similares a los que consumieron la dieta convencional a base de maíz. Sin embargo, la conversión de alimento disminuyó en los cerdos que consumieron jugo, presentando como inconveniente que cuando el jugo se suministró  ad libitum, algunos animales dejaron de consumir el núcleo proteico y vitamínico–mineral, generando un  desbalance en la relación energía/proteína. Por otra parte, González (2004) al evaluar el uso del jugo de caña ad libitum sustituyendo en un 100% a los cereales, en cerdos a partir de 25, 30, 40, 55 kg hasta alcanzar los 85 kg de peso vivo, no encontró diferencias en los índices productivos y en las características de la canal. Con el experimento de González (2004) se demostró que es factible reemplazar a los cereales por jugo de caña en las raciones de los cerdos a partir de los 25 kg.

 

A pesar de los resultados satisfactorios que se han obtenido utilizando el jugo de caña en la alimentación porcina, es importante considerar que una de las principales limitaciones para su uso lo es su rápido deterioro, ya que, el jugo se fermenta después de 10 a 12 horas de haber sido extraído (Bobadilla y Preston 1981; Duarte et al 1982). Bajo estas condiciones, los animales reducen el consumo por el cambio en la palatabilidad y pérdida del contenido de azúcares (Duarte et al 1982).  Existen experimentos con el uso de aditivos que permiten conservar el jugo por diferentes períodos, dependiendo del tipo de aditivo y la proporción empleada. Entre otros, Bobadilla y Preston (1981) utilizaron benzoato de sodio en varios niveles de incorporación, con resultados que permitieron recomendar el mismo como preservativo para el jugo de caña, concluyendo que la concentración requerida dependerá de la duración del almacenamiento, así,  0.05 % para 48 horas; 0.075 % para 72 horas  y 0.1 % para un tiempo más prolongado. De igual manera Santana y Jiménez (citados por Zapata 2000) han recomendado un nivel de 0.15 % de benzoato de sodio, logrando conservar el jugo durante un período de siete días. 

NIVELES DE PROTEINA EN DIETAS CON JUGO DE CAÑA  PARA CERDOS

 

Estrella et al (1986) utilizaron niveles bajos de proteína en dietas para cerdos en finalización con una ración a base de jugo de caña, y concluyeron que al reducir el aporte de proteína, el animal logra utilizar con mayor eficiencia la energía digestible suministrada en el jugo, razón por la cual no hubo diferencias estadísticas entre los tratamientos, respecto a la ganancia de peso entre un aporte diario de 900 g de proteína bruta para el grupo testigo y 454 g de proteína bruta en las dietas con jugo.

 

Por otra parte, Donzele et al (1987) utilizaron 32 cerdos en la etapa de finalización distribuidos en cuatro tratamientos: un testigo, en el que los cerdos fueron alimentados con un alimento concentrado convencional a voluntad, y los tres tratamientos restantes con jugo de caña a voluntad más concentrado con tres niveles de proteína (18.3, 20.9 y 23.8%). Los resultados indicaron que los animales que recibieron jugo tuvieron un mayor consumo de materia seca y energía digestible en relación con el testigo, ya que el jugo contiene 3.68 kcal de energía digestible/g MS, lo que equivale a  91.98% del valor energético del maíz. Con respecto a la conversión de alimento, los cerdos que consumieron jugo (a excepción de los que consumieron 23.8% de proteína en el alimento) presentaron el más alto valor para esta variable. Las características de la canal fueron similares entre los cerdos alimentados con la dieta convencional y los alimentados con jugo bajo diferentes niveles de proteína en la ración. Los autores concluyeron que el tratamiento con 23.8% de proteína resultó ser la dieta técnicamente más viable con la utilización del jugo de caña para cerdos en terminación, con una conversión de alimento de 2.75 y una ganancia de peso diaria de 1 004 g.

 

Resultados similares informaron Lopes et al (1991) en un experimento con cerdos entre 21.6 y  94.6 kg de peso vivo, alimentados con jugo de caña más un suplemento con tres niveles de proteína: 24, 28 y 32% respectivamente (tabla 5). Lopes et al (1991) obtuvieron ganancias de peso similares a los cerdos alimentados con la dieta convencional a base de maíz y soya con 16% proteína, y concluyeron que la utilización de jugo de caña de azúcar para la alimentación de cerdos en levante – ceba, requiere un mínimo de 28% de proteína cruda en el suplemento (272 g de proteína en el experimento) para así lograr un desempeño similar al testigo (365 g de proteína).

 

 

Tabla 5.  Efecto de la utilización de tres niveles de proteína bruta (PB) en rasgos de

                comportamiento de cerdos en crecimiento- finalización

 

Control

Jugo de caňa +

 

16% PB

24% PB

28% PB

32% PB

Consumo diario

 

 

 

 

Concentrado, kg

2.542

1.106

0.970

0.924

Jugo, L

-

8.4

8.7

8.8

Energía digestible, kcal

8 566

9 600

9 414

9 250

Proteína bruta, g

365

265

272

296

Lisina, g

16.8

14.6

15.4

17.0

Ganancia diaria, g

796

720

750

836

Conversión, kg MS/kg ganancia

3.2

3.7

3.5

3.1

Costo, cruceiros/kg

3.53

3.20

2.79

2.62

Fuente de los datos: Lopes et al (1991)

 

 

De igual manera, González (2004) observó que los animales alimentados con una dieta que contenía jugo de caña como principal fuente de energía,  tuvieron  un menor consumo de proteína al compararlos con los animales que se alimentaron con una dieta a base de maíz como principal fuente energética, e inclusive fue menor al establecido en las tablas de requerimientos nutricionales de Viçosa, la cual se utilizó para la formulación y elaboración de las dietas utilizadas para este ensayo. En consecuencia estos resultados demuestran que al alimentar los cerdos con jugo de caña como principal fuente de energía, suministrado de manera independiente al componente proteico, los animales logran una mayor eficiencia en la utilización tanto de la energía como de la proteína, obteniendo respuestas productivas similares a las obtenidas en dietas convencionales, pero con un nivel proteico inferior a los establecidos en las tablas de requerimientos nutricionales.

USO DE FOLLAJES ARBOREOS COMO FUENTES DE PROTEINA EN DIETAS PARA CERDOS

 

Generalmente, la  proteína que se utiliza en las dietas para cerdos proviene de la soya  y de la harina de pescado, lo que incrementa considerablemente el costo de la ración (representa entre 40 y 50% del costo total de la dieta) y la mayoría de estas fuentes proteícas es importada (Mena 1987). Por lo tanto, el actual enfoque de la investigación es sustituir esas materias primas por fuentes locales de proteína. Dentro de las alternativas más interesantes se destacan los follajes arbóreos y arbustivos ya que, además de contener cantidades importantes de proteína, tienen una amplia disponibilidad en el trópico, no compiten con la alimentación humana y contemplan una serie de ventajas ambientales (Sarria et al 1991; Preston y Murgueitio 1992; Ly 2004).

 

Abreu (1984) realizó un experimento para sustituir parcialmente (15%) un suplemento proteico clásico por proteína foliar proveniente de Leucaena leucocephala y yuca (Manihot esculenta) en dietas que contenían jugo de caña para cerdos en finalización. Los resultados fueron similares entre los tratamientos para  la ganancia de peso (782 a 800 g/d), el consumo total de MS (2.80 a 2.95 kg/día), y la conversión de alimento (3.69 a 4.22 kg MS/kg ganancia). Abreu (1984) señaló que el jugo de caña, al no contener fibra, permite la incorporación de altos niveles de proteína foliar, aportando así los elementos que se requieren, sin afectar el comportamiento productivo de los cerdos. De esta manera, existe una alternativa factible para los pequeños productores, a quienes se les dificulta utilizar harina de soya o harina de pescado, como también el hecho de que se puede aprovechar eficientemente los recursos alimentarios tropicales.

 

El nacedero (Trichanthera gigantea), es un arbusto ampliamente distribuido en Colombia y Venezuela, que presenta en su follaje un alto nivel de MS, que llega a alcanzar hasta 20% (Gómez 1990). En cuanto al de nivel proteína bruta, Flores et al (1998) informaron valores  que oscilan entre 17 y 20 % y Seijas et al (2003), al determinar la digestibilidad total aparente del follaje de nacedero, hallaron valores de  82.66% para la de la MS y 80.32% para la de la proteína bruta, lo que demuestra que este recurso contiene un buen nivel proteico asimilable para cerdos.

 

Este follaje se ha empleado en dietas para cerdos en levante-ceba, sustituyendo la proteína proveniente de torta de soya, en niveles del 5 al 25%, y entre los resultados biológicos en

 

 

este tipo de dietas, se han observado incrementos de peso de 550 g/día (Cuéllar et al 1992). Sin embargo, Sarria et al (1991) obtuvieron una reducción de los índices productivos de los cerdos durante el inicio del crecimiento, al utilizar este follaje en niveles de 0 y 25% de incorporación en la ración. Por otra parte, con este mismo recurso alimentario, se obtuvieron mejores  respuestas al evaluarlo en cerdas gestantes, logrando sustituir  el 75% de la fuente proteica tradicional, harina de soya, sin afectar negativamente el comportamiento productivo y reproductivo de las cerdas (Sarría et al 1994).

 

CARACTERISTICAS GENERALES DE LA MORERA (Morus alba) Y SU USO EN LA ALIMENTACION ANIMAL

 

 

Otro recurso forrajero que presenta grandes potencialidades, es la morera (Morus alba), una  planta originaria de Asia, perteneciente al orden de las urticales, familia moraceae y género Morus (FAO 1990). Es un árbol o arbusto de porte de bajo a medio, con hojas generalmente simples y de disposición alterna. La morera está distribuida ampliamente en el planeta, ya que se adapta desde el nivel del mar hasta los 4 000 msnm (FAO 1990). La morera se caracteriza por su capacidad productiva de biomasa foliar por unidad de área, alcanzando rendimientos promedios que oscilan entre 10 a 25 t MS/ha/año (Benavides 1999). Esta planta presenta una composición química de gran valor nutricional (tabla 6), resaltando  la digestibilidad in vitro de la MS que oscila entre 57.9 y 82.4% (Ly et al 2001a; Phiny et al 2003), mientras que el contenido proteico puede variar entre los 15 y 28% (Sánchez 1999b) con una digestibilidad total aparente de 74 a 86% (González et al 2002), el contenido de ceniza que alcanza hasta 25%, y la fracción fibrosa, específicamente la lignina, se encuentra entre  7.1 y 8.1% en hojas y corteza, lo cual es considerablemente baja al compararla con otros arbustos forrajeros de similares características (Shayo 2001). 

 

El follaje de morera se ha empleado tradicionalmente como la principal fuente alimenticia del gusano de seda (Bombix mori), demostrando ser un recurso con alto valor nutricional, al considerar la simplicidad del tracto digestivo de este insecto (Sánchez 1999a). Por otra parte, la morera ha sido ampliamente utilizada como fuente proteica en herbívoros y rumiantes, logrando reemplazar parcialmente las fuentes de proteína tradicional utilizadas en la alimentación de estas especies, obteniéndose comportamientos biológicos satisfactorios que conllevan disminuir extraordinariamente el costo de alimentación proporcionando una mayor rentabilidad en estos sistemas (Eswara y Reddy 1992; Benavides et al 1994; González et al 1996).

 

En cerdos, el uso de follaje de morera como componente alimentario en las raciones ha sido poco evaluado. Inicialmente, Trigueros y Villalta (1997) lograron sustituir un concentrado comercial por 15% de harina de  follaje de morera en cerdos en fase de engorde, obteniendo como repuesta un comportamiento productivo similar al de los animales que tuvieron una dieta convencional elaborada a base de cereales y soya. De igual manera,  Araque et al (2004), al incorporar 24% de harina de follaje de morera en una dieta que contenía a su vez 40% de harina de raíz de batata (Ipomoea batatas) en cerdos a partir de los 50 kg de peso vivo, lograron respuestas productivas similares a los alimentados con una dieta convencional. Adicionalmente, al evaluar simultáneamente la incorporación de harina de follaje de nacedero (Trichanthera gigantea) en los niveles utilizados con los  de morera,   este

 

 

último presentó una superioridad como alimento en el nivel de 24% de inclusión, destacando una menor conversión de alimento y un menor costo de alimentación. Probablemente esta diferencia esté asociada con la menor digestibilidad de la MS que presenta el follaje de nacedero, al compararlo con la digestibilidad del follaje de morera (Araque et al 2004). Estos resultados coinciden con los obtenidos por Ly et al (2001b), quienes encontraron una menor digestibilidad in vitro e in vivo de la MS, materia orgánica y el N total en el follaje de nacedero comparado con el de morera.

 

 

Tabla 6.  Composición química del follaje de morera (Morus alba) en por ciento, base seca

 

Fracciones

Gonsalvo et al

(2001)

Machii et al (2000)

Sarría

(2000)

Trigueros y Villalta 1997)

Materia seca

-

-

35.4

-

Cenizas

16.7

-

-

17.3

Calcio

4.23

-

-

1.8

Fósforo

0.42

-

-

0.14

Fibra detergente neutro

28.0

-

-

32.2

Extracto etéreo

3.1

-

3.4

3.0

Proteína bruta

-

27.25

16.5

16.7

Lisina

-

6.0

-

-

Metionina

-

2.99

-

-

Triptófano

-

5.2

-

-

 

 

González (2004) evaluaron la harina de follaje de morera en inclusiones de 0, 8, 16 y 24% en dietas que contenían en unas jugo de caña y en otras maíz como fuentes energéticas. El comportamiento productivo fue similar entre cerdos que consumieron 8 y 16% de harina de follaje de morera, tanto en dietas con maíz como en dietas con jugo de caña. Como resultado solo existieron diferencias entre tratamientos en el consumo de proteína bruta y en el costo de alimentación, siendo el comportamiento de estas dos variables menor en los cerdos alimentados con jugo de caña y los tres niveles de incorporación de follaje mencionado anteriormente. Por otra parte, se halló que el nivel de 24% de inclusión de harina de follaje de morera influyó negativamente en la ganancia diaria de peso de los cerdos que consumieron dietas con jugo de caña. A pesar de ello, el costo de alimentación no  se afectó negativamente. Estos resultados permiten señalar que la morera presenta  un gran potencial como recurso proteico en dietas para cerdos. Por lo tanto, es necesario ampliar más la investigación para poder hacer una recomendación concreta de su uso como componente alimenticio en las dietas de los cerdos.

 

CONCLUSIONES

 

El uso del jugo de caña representa una alternativa biológica y económica viable, como fuente de energía en la raciones de los cerdos a partir de los 25 kg de peso vivo.  Por otra parte el uso de jugo en la alimentación porcina proporciona una serie de ventajas que favorecen la sostenibilidad del sistema, destacándose la baja dependencia por el uso de los cereales, la excelente relación entre la eficiencia de utilización de la energía y la proteína, logrando que los cerdos muestren una reducción significativa del consumo de proteína, sin tener efectos negativos sobre las variables de comportamiento productivo. De igual manera, por la naturaleza química del jugo de caña, permite la inclusión en las raciones de fuentes proteicas alternativas provenientes de árboles forrajeros,  en  particular el follaje de morera,

 

 

sin afectar negativamente los índices productivos de los cerdos, mejorando la rentabilidad del sistema a través de la disminución de los costos de alimentación. Es evidente que ambos recursos alimentarios son una herramienta de gran utilidad para los medianos y pequeños productores que se les dificulta la obtención de insumos foráneos en un ambiente tropical. 

 

 

REFERENCIAS

 

 

Abreu, R.1984. Utilización de proteínas foliares: Lino Criollo (Leucaena   leucocephala)  y  yuca  (Manihot  esculenta)  en sustitución  parcial  (15 %) de harina de soya en  dietas  a base de jugo de caña de azúcar para cerdos en  finalización. Tesis de Ingeniero Agrónomo Universidad del Centro Este.  San Pedro de Macorís, pp 56

 

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