EL CERDO CRIOLLO EN VENEZUELA. STATUS ACTUAL Y PERSPECTIVAS

 

E. Hurtado

 

Departamento de Biología y Sanidad Animal, Escuela de Zootecnia, Universidad de Oriente. Maturín, Venezuela

email: ernestohurtado@cantv.net

 

 

RESUMEN

 

El cerdo Criollo venezolano pertenece a una población muy heterogénea, que de manera natural ha sobrevivido en distintas condiciones ecológicas, incluyendo factores infecciosos y limitaciones nutricionales. Esto permite considerara este genotipo como un reservorio de la variabilidad genética que puede enriquecer y refrescar, en un futuro, el germoplasma comercial del cerdo. Posiblemente lo anterior esté dado por la capacidad del cerdo Criollo venezolano de aprovechar los recursos naturales disponibles y diversos subproductos agrícolas. Por otra parte, estos animales constituyen fuente de alimento y de ingresos en aquellos productores de pequeñas explotaciones de subsistencia y de traspatio. Estas características contribuyen al mantenimiento de una agricultura sostenible con bajos insumos.

 

En la actualidad la explotación del cerdo Criollo carece totalmente de un manejo económico y productivo racional. Sin embargo, cumple un importante rol económico y social, ya que su crianza por parte de la población rural del lugar, colabora con la economía de subsistencia que les permite cubrir sus necesidades básicas.

 

Los cerdos Criollos han desempeñado un papel socioeconómico muy importante, principalmente en el medio rural. El conocimiento científico con respecto a estos animales es bajo; sin embargo, se hacen esfuerzos que permitan conservar este valioso recurso genético. Las características de rusticidad y probable resistencia a enfermedades, su diversidad en la alimentación y su poca exigencia en el manejo lo hacen una alternativa en los sistemas de producción sustentable.

 

Palabras claves: cerdos, Criollo, Venezuela

 

Título corto: Cerdo criollos en Venezuela

 

 

THE CREOLE PIG IN VENEZUELA. CURRENT STATUS AND PERSPECTIVES

 

SUMMARY

 

The Venezuelean Creole pig belongs to a very heterogenous population, which has survived in a natural manner in different ecological conditions, including infection and nutritional restraints. This assumption permits to consider this genotype a reservoir of genetic variability, which can enrich and refresh, in future, the commercial pig germoplasm. All this is possible due to the capacity he Venezuelean Creole pig for using the available natural resources and different agricultural by-products. On the other hand, these animals are a food resource and income for those producers from small scale and backyard subsistence exploitations. These characteristics contribute to keep a low input, sustainable agriculture.

 

Current Creole pig husbandry and breeding is lacking of a rational productive and economical management. However, this breed plays an important social and economical role, since its breeding by rural population collaborate with the subsistence economy thus allowing them to cover their basic needs.

 

The Creole pigs have played a very important socio-economic role, particularly in the rural milieu. The scientific knowledge with regards to these animals is very scarce. However, efforts are done in order to allow the conservation of this valuable genetic resource. The characteristics of rusticity and probable resistance to diseases, its diverse feeding habits and its low needs of management render this pigs an alternative in sustainable systems of production.

 

Key words: pigs, Creole, Venezuela

 

Short title: Venezuelean Creole pigs

 

 

Tabla de contenido

 

Introducción, 30

Consideraciones generales sobre la situaciôn actual del cerdo Criollo en Venezuela, 30

Perspectivas del cerdo Criollo venezolano, 32

Conclusiones, 32

Referencias, 32

 

 

 INTRODUCCIÓN

 

En los últimos tiempos los productos del sector agrario y agroalimentario han sido cuestionados por la población mundial; ésto, como consecuencia de las excesivas tecnologías que ponen en riesgo el medio ambiente y la seguridad alimentaria. De ahí es que sean de un alto valor las prácticas agrarias que permitan manejar en forma racional los recursos y que armonicen con el medio ambiente, especialmente en los ecosistemas naturales. Este tipo de sistema de producción debe garantizar la seguridad alimentaria.

 

La explotación del cerdo Criollo venezolano, podría aglutinar la conservación del medio natural, la explotación racional de los recursos y el suministro de alimentos de alta calidad. Sin embargo, ésta es una especie poco conocida,  analizada y valorada en el territorio nacional y que se ha visto afectada por la dinámica del establecimiento de sistemas pecuarios. Su escasa valoración económica, falta de estrategias y mecanismos para la concertación de políticas en el ámbito nacional, ausencia de inversión financiera para su conservación y utilización, así como la carencia de tecnologías para su caracterización y  evaluación, han sido factores que han influido para alcanzar su estado actual. Otro aspecto importante es que Venezuela no escapa a la  creciente demanda mundial de alimentos y tampoco a las limitaciones que los países de América Latina presentan para hacer masiva la producción de cerdos, debido a que la dieta porcina está basada en formulaciones con materias primas principalmente importadas; de allí que en este momento el cerdo Criollo constituye una alternativa de producción.

 

CONSIDERACIONES GENERALES SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL DEL CERDO CRIOLLO EN VENEZUELA

 

Es importante señalar que los países de América tropical, para tratar de reducir la brecha que los separa de los países  del mundo desarrollado y alcanzar los niveles de competitividad que exige una economía globalizada, han tenido que recurrir a un uso intensivo y depredador de sus recursos naturales y a una mayor explotación de su mano de obra. Esto ha originado impactos negativos a nivel de los bosques, fertilidad de los suelos, biodiversidad y calidad de los recursos naturales que consecuentemente hace que la actividad sea insostenible. Esta reflexión, permite explicar que surjan alternativas de integración de la producción porcina con cultivos tropicales para propiciar un desarrollo sostenible, donde el cerdo criollo debe jugar papel preponderante.

 

El cerdo Criollo venezolano pertenece a una población muy heterogénea, que de manera natural ha sobrevivido a distintas condiciones ecológicas, incluyendo factores infecciosos y limitaciones nutricionales, lo que permite considerarlo un reservorio de la variabilidad genética que puede enriquecer y refrescar, en un futuro, el germoplasma comercial del cerdo. Posiblemente por su capacidad de aprovechar los recursos naturales disponibles y subproductos agrícolas. Además, estos animales constituyen fuente de alimento y de ingresos en aquellos productores de pequeñas explotaciones de subsistencia y de traspatio. Estas características contribuyen al mantenimiento de una agricultura sostenible con bajos insumos.

 

En la actualidad la explotación del cerdo Criollo carece totalmente de un manejo económico y productivo racional. Sin embargo, cumple un importante rol económico y social, ya que su crianza por parte de la población rural del lugar, colabora en la economía de subsistencia que les permite cubrir sus necesidades básicas. Existen diversas modalidades de aprovechamiento de estos animales por parte de los pobladores. Además de las prácticas comunes de crianza, algunos acostumbran cazarlos y encerrarlos en pequeños corrales para luego engordarlos y comercializarlos; o bien retenerlos para consumo familiar. Otros, con el fin de formar pequeñas piaras, comienzan un proceso de amasamiento para lo cual les suministran una pequeña cantidad de maíz y los encierran por las noches, tornándose relativamente caseros con esta práctica.

 

A título comparativo, Hurtado (2004) ha informado que el cerdo Criollo venezolano tiene rasgos zoométricos parecidos al cerdo Criollo Cubano y el Pelón Mexicano, todos los cuales difieren de las estirpes contemporáneas del cerdo Ibérico, de donde se suponen provienen los cerdos criollos en América Latina  (tabla 1).

 

 

 

Tabla 1.  Zoometría comparativa entre variedades de cerdos Ibérico y Criollo

 

Ibérico1

Criollo

Cubano1

1Pelón

Mexicano2

Criollo

Venezolano3

Rasgo, cm

Entrepelado

Lampiño

Mamellado

Alzada de la cruz

78.20

77.47

76.65

60.92

58.65

61.14

Alzada de la grua

81.12

81.09

80.69

66.37

63.05

65.91

Longitud de la grupa

29.51

32.62

29.76

25.24

26.81

21.36

Anchura de la grupa

22.33

24.43

21.93

18.69

21.21

17.77

Perímetro de la caña

15.98

16.15

15.79

14.86

14.97

19.18

1 Barba et al (2000)

2 López et al (1999)

3 Hurtado (2004)

El cerdo Criollo venezolano presenta una gran heterogeneidad morfológica en las distintas regiones geográficas del país, lo cual posiblemente se deba a las diferentes adaptaciones alcanzadas, como consecuencia de la variabilidad en los sistemas de producción implementados en éstas. Es importante mencionar que los recursos naturales presentes en las distintas localidades son variables, lo que permite ser aprovechados en forma diferente, teniendo como consecuencia un diverso desarrollo corporal en estos animales. Más detalles sobre los índices zoométricos fueron informados previamente (Hurtado et al 2003a, 2004).

 

Una característica importante que vale la pena destacar es el acentuado dimorfismo sexual en estos animales, tal como lo informaron Pardo et al (1998) en líneas del cerdo Ibérico y Barba et al (1998) en el cerdo Criollo Cubano. En este sentido, los machos son más altos y las hembras poseen un mayor valor de circunferencia torácica, lo que podría ser debido al estado fisiológico que tienen estas últimas, principalmente producto del estado de gestación y lactación y, como consecuencia, un mayor requerimiento nutricional. Con respecto a la coloración de la capa en estos animales, se pueden  agrupar en tres tipos: negra, manchada y rubia, con presencia de pelos largos. Esto coincide con la clasificación tradicional del cerdo Ibérico señalada por Diéguez (2000). La capa negra es preponderante, posiblemente como resultado de su origen Ibérico, donde tradicionalmente se distinguen  variedades negras (entrepelado y lampiño). La baja frecuencia de animales con presencia de otras capas, así como de pigmentaciones en otro color distinto al negro en las pezuñas, permite inducir que éstos no son cerdos Criollo propiamente dicho, sino resultado de cruzamientos cercanos o por la influencia de otras razas especializadas (Duroc, Berkshire y Large White). Lo anterior podría permitir reconocer la variabilidad genética intrarracial existente.

 

La canal en estos animales tiene como hecho relevante, la superioridad de los machos, que es observada en algunos cortes (pernil y paleta), producto de una mayor tendencia al desarrollo muscular en estos animales, posiblemente debido a la condición fisiológica de sexo, que le permite un crecimiento muscular mayor o diferentes adaptaciones alimentarías, logrando un mejor aprovechamiento de los recursos naturales existente en la zona.  Es importante mencionar que, estas piezas presentan grasa entre los tejidos, similar a lo informado para el cerdo Ibérico por Rodrigáñez et al (1993).

 

La composición de la grasa permite inferir que el cerdo Criollo venezolano tiene unas características genéticas y un proceso de explotación diferente al de otras razas de cerdos engordados en cebaderos, ya que realiza más ejercicio y su alimento básico lo constituye la gran variedad de hierbas, frutos de palma y otros árboles que ingieren en pastoreo en las sabanas llaneras venezolanas (vide infra).

 

Actualmente el ambiente donde se desarrolla el cerdo Criollo venezolano es, principalmente, en sabana tropical de bancos medios y bajos con diversas densidades de bosques ligeros y chaparrales (Hurtado et al 2003b,c). Sin embargo, existen explotaciones que se encuentran en el bosque húmedo tropical. En estos casos, los sistemas de producción son entre semintensivo y extensivo (agricultura de mínimo costo), y éste último, de acuerdo con lo señalado por Buxadé (1996), se caracteriza por utilizar animales adaptados al ambiente, normalmente razas rústicas y autóctonas, con un limitado poder de transformación y bajos índices reproductivos. Lo resaltante en estos sistemas de producción es el respeto al ambiente y el uso de los recursos locales, fundamentalmente aquellos factibles de ser usados como alimento por el cerdo Criollo (alimentación natural), permitiendo la adaptación de sus componentes a la realidad del productor y su predio, como una manera de que sea sostenible a largo plazo, todo indicativo de un sistema tradicional que aporta beneficios a un bajo costo y con poco esfuerzo.

 

De acuerdo con Santana (1999), los pequeños productores de las áreas latinoamericanas prefieren criar cerdos criollos, antes que animales cruzados o de razas mejoradas, debido no sólo al costo, si no también a su rusticidad y adaptación a medios difíciles, incluidos los de áreas tropicales y subtropicales.  El manejo de la alimentación en las explotaciones se caracteriza principalmente por pastoreo como manejo común. Esto es indicativo de que los forrajes, aunque no son el principal alimento para una especie monogástrica como el cerdo, son el pilar fundamental de la alimentación de estos animales.

 

El pastoreo en el cerdo Criollo venezolano presenta una sensibilidad especial para la búsqueda y selección de su alimento. Los animales pastorean en comunidad, buscando los alimentos que más les satisfacen, incluidos los insectos, larvas y bulbos de diferentes plantas acuáticas. Lo anterior, permite señalar lo mencionado por Santana (1999) donde el sistema productivo que aproveche los recursos naturales de forma ventajosa y económicamente viable podría constituir la clave para la revalorización del cerdo criollo en América Latina.

 

Existen explotaciones donde el consumo de gramíneas es exclusivo, allí se realizan prácticas de manejo que se efectúan sobre el hocico del cerdo con la finalidad de prevenir la hozadura para evitar que destruyan las plantas forrajeras y revuelvan el suelo. Esta consiste en cortar o perforar en el rodete fibroso superior de la nariz y colocar un alambre en forma de aro en ese mismo sitio (borde superior del hocico).

 

 

 

Tabla 2.  Fuentes alimentarias del cerdo Criollo venezolano en las sabanas llaneras

               de Venezuela

Tipo

Alimentos

Arboles

Samán (Samanea samán), caruto (Genipa caruto), guásimo (Guazuma ulmifolia), chiga (Cassia grandis)

Palmas

Palma moriche (Mauritia flexuosa), palma maporilla (Denocarpus mapora)

Vegetación hidrofílica

Bora (Eichornia azurea); platanillo (Thalia geniculata); lambedora (Leersia hexandra)

Gramíneas

Estrella africana (Cynodon plectostachyus), barrera (Brachiaria

decumbens), bermuda (Cynodon dactylon)

Fauna

Larvas, lombrices, cangrejos, anguila (Anguilla anguilla) y

caracoles de la familia Planorbidae

 

 

En resumen, la composición mixta de la dieta (gramíneas, leguminosas, raíces, tubérculos y frutos), es la de mayor uso. Por otra parte, los frutos de distintas leguminosas y algunos crustáceos que se encuentran en las sabanas llaneras de Venezuela son la base de la alimentación proteica del cerdo. Entre estos recursos alimentarios se tienen los que aparecen en la tabla 2.

 

 

PERSPECTIVAS DEL CERDO CRIOLLO VENEZOLANO

 

Los cerdos Criollos constituyen un grupo racial que presenta potencialidades y bondades que hacen deseable su utilización. Estos se reproducen y crecen muy bien en condiciones tropicales, lo que permite que puedan ser explotados en condiciones ecológicas normales, con los productos y subproductos agrícolas locales, permitiendo un menor costo de producción

 

Su utilización en condiciones extensivas de producción y a nivel familiar, con un uso máximo de recursos naturales para la alimentación, además de los desperdicios o sobrantes de la alimentación humana, es una alterativa que coincide con lo señalado por otros (Velásquez et al 1998; Ly 2000). La mejora del cerdo Criollo y su posible utilización en cruzamiento son alternativas que podrían ser ventajosas para incrementar su producción y hacerlos más atractivos dentro de un sistema sostenible; producto de su gran rusticidad y adaptación al medio que en concordancia con un manejo adecuado en alimentación racional y equilibrada, podría mejorar su velocidad de crecimiento y, de esta forma, obtener pesos óptimos al final del engorde.

 

 

CONCLUSIONES

 

Los cerdos Criollos han desarrollado un papel socioeconómico muy importante, principalmente en el medio rural. El conocimiento científico con respecto a estos animales es bajo; sin embargo, se hacen esfuerzos que permitan conservar este valioso recurso genético.

 

 

Las características de rusticidad y probable resistencia a enfermedades, su diversidad en la alimentación y su poca exigencia en el manejo lo hacen una alternativa en los sistemas de producción sustentable.

 

 

REFERENCIAS

 

Barba, C., Delgado, J., Velásquez, F. y Diéguez, F. 2000. Estudio morfológico comparativo entre el cerdo Criollo Cubano y cinco variedades del cerdo Ibérico. In: I Taller Internacional sobre el Cerdo Criollo de Origen Ibérico (La Habana), p 237

 

Barba, C., Velásquez, F., Pérez, F. y Delgado, J. 1998. Contribución al estudio racial del cerdo Criollo cubano. Archivos de Zootecnia, 47:51-59

 

Buxadé, C. 1996. Zootecnia, bases de producción animal. Porcinocultura Intensiva y Extensiva. Editorial Acribia. Zaragoza, pp 345

 

Diéguez, E. 2000. La raza porcina Ibérica. In: I Taller Internacional sobre el Cerdo Criollo de Origen Ibérico. La Habana,  p 227

 

Hurtado, E. 2004. Evaluación preliminar del cerdo Criollo y los sistemas de producción en los Estados Apure y Guárico de Venezuela. Tesis de Doctor en Ciencias  Agrícolas.Universidad Central de Venezuela. Maracay, pp 118  

 

Hurtado, E., González, C. y Ly, J. 2004. Estudio morfológico del cerdo Criollo del Estado Apure, Venezuela. Revista Computadorizada de Producción Porcina, 11(3):39-47

 

Hurtado, E., González, C. y Vecchionacce, H. 2003a. Caracterización del cerdo Criollo en Venezuela. In: VII Encuentro de Nutrición y Producción de Animales Monogástricos (R. Santos, J.C. Segura y L. Sarmiento, editores). Mérida, p 50-51

 

Hurtado, E., González, C. y Vecchionacce, H. 2003b. Comportamiento productivo del cerdo criollo en sabanas de Venezuela. In: VII Encuentro de Nutrición y Producción de Animales Monogástricos (R. Santos, J.C. Segura y L. Sarmiento, editores). Mérida, p 52-53

 

Hurtado, E., González, C. y Vecchionacce, H. 2003c. Los sistemas de producción del cerdo criollo en los estados llaneros de Venezuela. In: VII Encuentro de Nutrición y Producción de Animales Monogástricos (R. Santos, J.C. Segura y L. Sarmiento, editores). Mérida, p 54-55

 

López, J., Salina, G. y Martínez, R. 1999. El cerdo Pelón mexicano. Antecedentes y perspectivas. Ciencia y Cultura Latinoamericana, JGH. México (Distrito Federal), pp 78

 

Ly, J.  2000. Una reseña corta sobre procesos digestivos en el cerdo Criollo cubano.  Revista Cubana de Ciencia Agricola, 34:185-192

 

Pardo, J.; Mata, C.; Barba,C.; Rodero, A.; Delgado, J.; Molina, A.; Dieguez, E. y Cañuelo, P. 1998. Estudio morfométrico en las variedades Rojas del Cerdo Ibérico y Manchado de Jabugo.  Archivos de Zootecnia, 47:287-290

 

  

Rodrigáñez, J., Silió, L. y Rillo, M. 1993. El cerdo Ibérico y su sistema de producción. Boletín de Información sobre Recursos Genéticos Animales. Roma.  12:93-103

 

Santana, I. 1999. Integración del cerdo Criollo  a los sistemas de explotación porcina. In: V Encuentro de Nutrición y Producción de Monogástricos. Maracay, p 97-10

 

Velásquez, F., Barba, C., Pérez, E. y Delgado, J. 1998. El cerdo negro criollo cubano: origen, evolución y situación actual. Archivos de Zootecnia, 47:561-564