2. Uso de la caña de azúcar y sus subproductos como fuente de energía para los cerdos en ceba: sistemas de alimentación y sus formas de uso.

 

Carlos Policarpo Díaz

 

Instituto de Ciencia Animal

San José de las Lajas Apdo 24

La Habana, Cuba

e mail:  ica@ceniai.inf.cu

 

2.1 INTRODUCCIÓN

Sería un lamentable error ignorar los retos actuales y perspectivos que tiene la humanidad,  éxodo de la población rural hacia las ciudades, disminución del área cultivable/habitante, reducción de los beneficios del uso de los fertilizantes químicos, globalización, incremento de la concentración del capital y dominio de las tecnologías de avanzadas por transnacionales, sistemas de créditos con altas tasas de interés, disminución de las ayudas de los países desarrollados destinados a los más pobres y cambios climáticos entre otros.

 

La producción agropecuaria y en particular la Porcinocultura tropical se desarrolla en este contexto político-socio-económico, por tanto, su proyección  se debe concebir sobre la máxima productividad, competitividad y eficiencia según las modalidades productivas y recursos alimentarios disponibles. Espacio y análisis especial se deberá dedicar a la fase de ceba, pues en ella se invierten entre el 60-65 % de los alimentos y por lo tanto es determinante en la rentabilidad.

 

Varias son las premisas para lograr una mayor productividad y eficiencia, dos de ellas el peso vivo al sacrificio y a la menor edad posible, unido a la disminución de la conversión alimentaria son determinantes. En relación con la primera basta citar como ejemplo de ineficiencia productiva el hecho que en varios países de la región se deja de producir carne por concepto de un bajo peso vivo al sacrificio. La segunda premisa sólo puede ser resuelta con una adecuada base alimentaria, entendiéndose por esto alimentos con un buen valor nutritivo, palatabilidad y que sus características físico-químicas no interfieran el consumo necesario para que se exprese el potencial genético de los cerdos.

 

Cabe cuestionarse si los alimentos obtenidos de la caña de azúcar Gálvez et al. (1980) puedan incorporarse en las dietas y garantizar los objetivos productivos anteriormente expresados.

 

2.2 Producción, caracterización y composición de alimentos provenientes de la  caña de azúcar.

Las ventajas del cultivo de la caña de azúcar pueden ser ejemplificadas como sigue:

2        Cultivo de varios ciclos productivos.

2        Viable para la mecanización y formas tradicionales de cultivos.

2        Admite el intercalamiento.

2        Viabilidad de modificar su resistencia a las plagas, contenido de azúcares y productividad mediante técnicas biotecnológicas.

2        Responde con eficiencia a la fertilización y el riego.

2        En sistemas productivos asociados es factible elevar sensiblemente su sostenibilidad al aprovechar los desechos de la industria como fertilizantes y generación de energía, así como aumentar la productividad de la tierra al obtener una cosecha de un cultivo de ciclo corto.

2        Alto contenido de carbohidratos solubles.

2        Viabilidad para producir a través de la biotecnología otros alimentos con mayor contenido de proteína y  menor contenido de carbohidratos estructurales.

2        Factibilidad técnica de obtención de otros productos, aditivos e insumos para otros procesos productivos.

2        Factibilidad para la separación de una parte importante de los carbohidratos solubles de los insolubles.

 

Como desventajas de la caña de azúcar con vistas a su uso en la alimentación de los cerdos en ceba se encuentran:

2        Necesidad de ser procesada y tener que trasladar mayores volúmenes para lograr igual cantidad de nutrientes que con alimentos tradicionales.

2        Rápida fermentación del jugo.

2        Necesidad de invertir la sacarosa de las mieles ricas en azúcares.

2        Alta densidad y bajo peso específico.

2        Imposibilidad de incorporar algunos alimentos en la preparación de los piensos.

 

Desde hace varias décadas se ha venido insistiendo (Castro,1969)  en la asociación de la industria azucarera y la producción animal. La FAO (1996), en un análisis comparativo entre la superficie de caña de azúcar cosechada y la producción de carne de cerdos, demostró que este importante objetivo estratégico aún está por alcanzar.

 

En la tabla 1 se informa la composición bromatológica de fuentes energéticas obtenidas de la caña de azúcar.  Resalta a primera vista el hecho que sólo los productos sometidos a procesos biotecnológicos tienen determinadas concentraciones de proteína, así como la alta proporción de fibra cruda de otros.

 

Tabla 1. Información mínima sobre la composición bromatológica de fuentes energéticas obtenidas de la caña de azúcar. Base húmeda, %

 

Composición, base húmeda, %

ED

Productos

MS

Nx 6.25

FC

Ca

P

MJ/kg

Jugo de caña o guarapo

 Miel integral

 Miel rica

 Miel A

 Miel B

 Miel C o final

 Sirope off

 Azúcar

Caña troceada

Harina de caña deshidratada

Saccharina húmeda

Saccharina deshidrata

Saccharina-maíz

Saccharina-boniato

Bagazo

Bagacillo

15.0

79.5

80.0

80.0

75.0

74.7

70.0

99.0

26.2

90.1

33.0

88.1

88.3

88.6

88.3

85.4

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3.3

8.9

9.0

9.0

1.4

1.4

 

 

 

 

 

 

 

 

7.3

23.4

7.3

20.4

11.0

9.0

49.0

45.0

 

0.10

0.08

0.70

0.85

0.80

 

 

0.14

0.45

0.10

0.27

0.32

0.30

0.70

0.13

 

0.80

0.05

0.05

0.05

0.10

 

 

0.04

0.13

0.08

0.22

0.27

0.25

1.18

0.10

2.0

11.1

11.3

11.2

11.0

10.9

10.5

17.4

2.4

2.9

3.6

9.5

10.5

10.6

0.08

0.09

MS = Materia seca Nx 6.25 = Proteína bruta  FC = Fibra cruda  Ca = Calcio  P = Fósforo  ED  = Energía digestible

 

2.3 Incorporación de cada alimento en las dietas.

No es tarea fácil lograr presentar en pocas páginas los resultados obtenidos sobre el uso de los alimentos obtenidos de la caña de azúcar en la alimentación de los cerdos en ceba.  Basta citar que sobre el tema en cuestión se han publicados libros, folletos, artículos científicos (Velázquez ,1970; Figueroa y Ly, 1990; Díaz y Ly, 1991 y Díaz y Lon Wo, 1998)

 

Jugo de caña:   El jugo de caña o guarapo ha demostrado ser (tabla 2) una excelente fuente de energía para los cerdos. Sus desventajas radican en su rápida fermentación que puede ser resuelta con el uso de aditivos, y en los volúmenes que es necesario trasladar dado su bajo contenido de materia seca. Esto puede provocar pérdidas de alimentos si no se aplica un correcto manejo de la alimentación.  Por otra parte, para instalaciones con determinados números de cerdos resulta algo engorroso el tener que extraer jugo en dos sesiones del día y además el criador debe definir que uso más conveniente debe dar  al bagazo.

 

Miel integral:

En la búsqueda realizada sólo se localizó un artículo (Velázquez y Preston,1970) sobre la evaluación de la miel integral en la ceba de cerdos. Los resultados obtenidos (tabla 3) no permiten sugerir su uso porque los indicadores productivos no son buenos, si se tiene en cuenta que no se le extrajo azúcar.

 

Miel rica:

Los pioneros (McLeod et al. 1968, Velázquez 1970, Ly 1971 y Marrero 1976) evaluaron el uso de la miel rica en la alimentación de los cerdos en ceba y la consideraron una excelente fuente de energía, con la correspondiente desventaja de la ausencia de nitrógeno proteico. Los estudios posteriores (Figueroa et al., 1983 y Cervantes et al., 1986) hasta el presente han confirmado esas aseveraciones, según se demuestra en la tabla 4.

Tabla 2. Comportamiento de cerdos alimentados con jugo de caña de azúcar.

Peso vivo, kg

Consumo

Conversión

Consumo

Ganancia

Inicio

Final

MS, kg

kg MS/kg

jugo, % MS

diaria, g

26.8

31.9

33.2

34.3

34.7

35.6

37.2

37.2

38.6

59.2

60.0

60.9

75.0

76.0

77.2

54.6

63.4

67.8

69.6

82.9

86.4

77.5

90.9

100.0

98.5

100.3

102.1

102.6

103.3

105.9

1.86

2.70

2.36

2.73

2.73

2.70

2.80

2.67

3.16

2.85

2.98

2.93

3.84

4.17

4.09

3.35

4.49

3.34

6.52

4.77

5.07

5.85

4.22

3.19

4.22

3.81

3.66

4.87

5.35

4.95

83.4

77.4

74.7

70.3

72.7

72.4

71.0

74.5

74.0

73.8

72.8

74.8

84.1

90.2

79.9

555

601

707

420

573

533

479

632

991

675

782

800

789

779

821

Fuente: Savón y Díaz (1989)

 

 

 

Tabla 3. Comportamiento  de  cerdos alimentados con miel integral.

 

M i e l e s

Indicadores

Rica

Integral

 Peso vivo inicial, kg

 Peso vivo final, kg

 Consumo, MS, kg

 Conversión alimentaria

            kg MS/kg aumento

 Ganancia diaria, g

29.8

80.0

2.2

 

3.80

609

29.8

78.9

1.7

 

4.15

476

 

 

Tabla 4. Indicadores productivos de cerdos alimentados con miel rica como fundamental fuente energética

Peso vivo, kg

Consumo

Ganancia

Conversión alimentaria

Inicio

Final

MS, kg

diaria, g

MS, kg/kg aumento

21.0

33.0

33.8

32.8

32.0

34.0

30.0

30.0

30.0

30.0

30.0

30.0

30.0

30.0

90.7

93.6

91.8

90.9

90.8

90.6

60.0

90.0

110.0

130.0

60.0

90.0

110.0

130.0

1.76

2.39

2.53

2.47

2.33

2.68

1.49

1.80

1.95

2.14

1.95

2.32

2.36

2.42

575

620

634

657

658

630

459

528

556

578

631

644

646

611

3.10

3.60

3.80

3.70

3.60

4.00

3.26

3.43

3.53

3.72

3.12

3.60

3.66

3.91

 

Fuentes: Mac Leod et al. (1968), Velázquez et al. (1972) y  Lezcano y Elías (1975).

 

 

Miel A, miel B y Sirope off:

Al igual que la miel A, también se promovió el uso de la miel B y del sirope en la alimentación de los cerdos porque posibilitaba la producción de determinadas proporciones de azúcar y ellas contenían mayores concentraciones energéticas. Los resultados obtenidos demuestran las diferencias en el comportamiento productivo (tabla 5) de los cerdos en ceba cuando se alimentan con estos alimentos. El uso de  la miel B produjo un deterioro en la conversión alimentaria a medida que incrementaron los niveles de miel en la dieta. A partir de los datos disponibles de Mederos (1998) se  obtuvo la relación siguiente:  y= -2.92 + 3.70 X  con un error estándar de (b) de ± 0.41 (R2 = 98%), donde y= consumo de miel B y X= conversión alimentaria.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tabla 5. Ceba de cerdos con diferentes tipos de mieles como fuente energética fundamental

Tipo

Peso vivo, kg

Consumo,

Ganancia

Conversión

de miel

Inicial

Final

MS, kg

diaria, g

MS, kg/kg

A

B

Final

Rica

A

B

Final

Sirope

Final

B

B

B

B

Azúcar

Sirope

 

25.8

25.3

24.4

25.4

25.6

25.7

24.6

28.8

27.7

28.0

29.2

28.1

27.9

25.6

25.9

 

90.9

91.1

91.2

89.7

89.6

85.1

70.9

94.9

90.7

99.1

101.0

97.3

97.7

68.3

69.0

2.70

2.70

2.70

2.34

2.34

2.33

2.32

2.40

2.50

2.97

2.93

3.01

3.03

-

-

 

638

715

588

572

558

530

414

592

473

635

641

618

623

723

707

4.23

3.78

4.59

4.10

4.20

4.40

5.60

4.17

5.34

4.67

4.57

4.87

4.86

-

-

Fuente: Figueroa et al. (1983), Cervantes et al. (1984); Pérez et al. (1984) , Díaz et al. (1985)  y Lezcano et al. (1992).

 

 

Miel final:

Es clásico reconocer el deterioro en el comportamiento de los cerdos cuando se eleva la miel final en la dieta. Esto se ha asociado a una menor ingestión de energía e incremento del tránsito de la digesta (Díaz y Ly, 1991). Los efectos de la miel final sobre algunos rasgos del comportamiento han sido resumidos y se presentan en la tabla 6. Los indicadores productivos sólo han mejorado con el uso de zeolita (Castro y Elías, 1978), harina deshidratada de gramíneas (Savón 1984),suministrando primero la miel final (Castro y Elías, 1978) o suplementando grasa (Díaz et al., 1985). En relación con las harinas de gramíneas no siempre su uso favorece el comportamiento productivo (Díaz et al., 1985) y cuando ocurre lo contrario la magnitud de las diferencias puede ser cuestionable (Castro et al., 1981).

 

Los estudios recientes (Díaz y González, 1999) demostraron la autorregulación de los cerdos con la ingestión de miel final (tabla 6) pero la mejora en los indicadores productivos depende de la concentración proteica del pienso; cuando ésta es menor al 15 %, el comportamiento se deprime. Además esta opción de ofertar la miel final y el pienso ad libitum en comederos independientes permite mejorar la conversión de este último. Por otra parte a medida que aumenta el peso vivo con que inicie la fase de ceba (tabla 7) se mantiene este efecto sin detrimento de la ganancia diaria (tabla 8).

 

 

 

 

 

 

 

 

Tabla 6. Respuestas productivas de cerdos a los cuales se le ofertó dos tipos de piensos (18 y 22 % de proteína) y la miel final ad libitum.

 

Tipos de piensos

18 % proteína

22 % proteína

Indicadores

Con

Sin

Con

Sin

 Peso vivo inicial, kg

 Peso vivo final, kg

 Ganancia diaria, g

 Consumo, bh, kg

      Pienso

      Miel final

      Total

 Conversiones kg bh/kg aumento

       Pienso

       Miel final

       Total

 Conversión proteica kg/kg

20.1

91.5

771

 

2.37

-

2.37

 

3.09

-

3.09

0.51

19.8

91.7

776

 

2.26

0.67

2.93

 

2.92

0.87

3.79

0.48

19.8

85.5

708

 

2.30

-

2.30

 

3.25

-

3.25

0.64

19.1

89.4

754

 

2.29

0.61

2.90

 

3.04

0.82

3.86

0.60

 

 

Tabla 7. Peso vivo de inicio de la ceba y sus implicaciones cuando se oferta el pienso y la miel final ad libitum.

 

Peso vivo inicial, kg

Indicadores

20

30

40

 Peso vivo inicial, kg

 Peso vivo final, kg

 Ganancia diaria, g

 Consumos, bh, kg

      Pienso

      Miel final

      Total

 Conversiones, bh/kg

       Pienso

       Miel final

       Total

19.4

91.9

679

 

2.34

0.58

2.92

 

3.45

0.86

4.31

29.5

87.3

736

 

2.48

0.63

3.11

 

3.27

0.84

4.11

39.3

92.3

893

 

2.81

0.71

3.52

 

3.15

0.79

3.94

 

 

Tabla 8.  Relación entre el peso vivo (x) de inicio de la ceba y los indicadores productivos cuando el pienso y la miel final se ofertan ad libitum.

Variables dependientes

a

b

ES ±

R2

Sign

 

Conversión pienso bh, kg/k

 

Ganancia diaria, kg

 

3.73

 

0.456

 

-0.01

 

0.011

 

0.002

 

0.0014

 

61

 

75

 

P<0.001

 

P<0.001

Fuente: Díaz y González (1999)

 

 

Azúcar:

El azúcar ha demostrado ser una excelente fuente energética para los cerdos en ceba (Díaz et al., 1985) sin embargo no tuvo éxito cuando se usó para compensar el menor contenido de energía de la miel final (tabla 9). Dada la pequeña magnitud de las diferencias encontradas se sugirió no usarla con este objetivo.

 

 

Tabla 9. Indicadores productivos de cerdos alimentados con mezclas de azúcar y miel final.

 

Combinaciones de azúcar y miel MS, %

Indicadores

Azúcar

Miel final

20

55

40

34

60

13

 

 Peso vivo inicial, kg

 Peso vivo final, kg

 Ganancia diaria, g

 Consumos MS, kg

 Conversiones, kg MS/kg

 

 

22.4

91.7

511

1.86

3.70

 

22.3

89.9

555

1.93

3.57

 

20.6

91.0

586

1.92

3.37

Fuente: Mac Leod et al. (1968)

 

 

Estudios recientes han confirmado la viabilidad y factibilidad de ofertar el pienso y el azúcar ad libitum. Los resultados obtenidos (tabla 10) permiten valorar la magnitud de las diferencias entre los indicadores productivos cuando se usa este alimento y la miel final. No se puede aún generalizar esta opción, pues se requiere precisar cuando el consumo de azúcar deprime el del pienso, ya que esto empeora los indicadores productivos. Al parecer lo anteriormente expresado esta asociado al proceso de adaptación de los cerdos: estos se enfrentan a la vez a dos productos, uno que contiene varios nutrientes (pienso) pero que es menos palatable que el otro cuya única misión es aportar energía.  En las tablas 10 y 11 se observa  que los consumos  de azúcar son similares y el del pienso estará en función de su concentración proteica asociada a su palatabilidad. Ambos factores son los que condicionan el potencial productivo del sistema.

 

Tabla 10. Efecto del suministro del pienso y azúcar ad libitum sobre los indicadores      productivos.

 

Efecto de la suplementación

Indicadores

Azúcar

Miel final

 Peso vivo inicial, kg

 Peso vivo final, kg

 Ganancia diaria, g

 Consumos, bh, kg

      Pienso

      Azúcar o miel

      Total

 Conversiones, bh/kg aumento

       Pienso

       Azúcar o miel

       Total

 Conversión proteica

19.8

85.6

745

 

2.18

0.84

3.02

 

2.93

1.13

4.06

0.37

20.0

87.5

597

 

2.50

0.80

3.30

 

4.19

1.34

5.53

0.53

 

Fuente: Díaz y González 1999

 

 

 

 

 

 

 

Tabla 11. Efecto de la concentración proteica del pienso sobre el comportamiento de los cerdos en ceba cuando este y el azúcar se ofertan ad libitum.

 

Concentración de proteína, bh %

Indicadores

26

33

 Peso vivo inicial, kg

 Peso vivo final, kg

 Ganancia diaria, g

 Consumo de alimentos, bh, kg

      Pienso

      Azúcar

      Total

 Conversiones, bh/kg

       Pienso

       Azúcar

       Total

 Conversión proteica

 

25.4

79.0

634

 

1.32

1.03

2.35

 

2.06

1.24

3.30

0.54

25.4

72.2

556

 

0.87

1.09

1.96

 

1.56

1.44

3.00

0.51

 

Fuente: Díaz y González 1999

 

 

2.4 La caña de azúcar en la alimentación de los cerdos.

 

En la literatura disponible no se encontró ningún estudio acerca del uso de la caña troceada o en harina en dietas que garantizan ganancias diarias superiores a los 600 g. Sólo se localizó una evaluación de Blanco (1982) donde se usó la caña en dietas de desperdicios procesados, pero los indicadores productivos no fueron satisfactorios y por lo tanto no permitieron valorar el alcance de la utilización de este alimento.

 

En contra del uso de la caña fresca (troceada o como harina) está su contenido de materia seca y de fibra. Se debe esperar que cuando se oferte ad libitum dada su palatabilidad se deprima el consumo de los restantes productos de la dieta y esto afecte el comportamiento. En varias granjas de producción este fenómeno ha sido detectado, de ahí que sea necesario precisar el mejor momento para su suministro, pero lamentablemente no existe información científica al respecto.

 

Por otra parte la ausencia de nitrógeno constituye otra limitante (Lamazares et al., 1988) la cual fue resuelta por Elías et al. (1990) mediante procesos biotecnológicos, denominándose al producto obtenido Saccharina, que se puede fabricar incluyendo otros alimentos, posibilitando así disminuir el contenido de fibra. En la tabla 12  se presentan algunos resultados  del comportamiento de los cerdos con la inclusión  de este nuevo alimento. En la misma se observa que tanto en dietas con miel B o miel final, el nivel no debe ser superior al 20 %. En términos prácticos esto significa ofertar dietas entre 5-8 % de fibra, proporción ésta que duplica a las normas tradicionales y por consiguiente influye en los indicadores productivos, pero la ventaja radica en el indicador costo/unidad de incremento de peso vivo.

 

En  los estudios dirigidos al perfeccionamiento de la tecnología de producción de las Saccharinas se ha obtenido (Lezcano et al., 1994) una sensible elevación en el contenido de proteína verdadera (7,0 vs 4.1 % en base seca) al situar la altura de la capa de fermentación en 10 cm en lugar de 5 cm.  


Tabla 12. Indicadores productivos de cerdos en cuyas dietas se incluyó Saccharina.

 

Peso vivo kg

Consumo MS, kg

Conversión

Ganancia

Conversión

Sistema  alimenticio

 

Inicio

 

Final

 

Total

Saccharina

% en dieta*

MS, kg/kg

diaria

proteica

 

 

Miel B - supl Miel B - supl Miel B - supl Miel B - supl

Tradicional

M.F. -supl M.F. -supl M.F. –supl M.F. -supl M.F. -supl

 

30.6

30.5

30.5

30.5

28.4

29.4

29.1

28.8

26.2

26.1

 

 

107.0

97.8

106.0

109.8

95.7

98.8

89.0

75.5

96.6

96.6

 

2.24

2.77

4.02

3.24

2.36

2.42

2.36

2.54

3.00

3.16

 

0

23

-

20

0

0

17

24

0

19

 

3.27

4.61

5.94

4.58

4.21

4.20

4.72

6.52

5.34

5.97

 

685

600

677

708

561

577

499

389

562

529

 

0.44

0.58

-

0.49

0.75

0.52

0.60

0.78

0.61

0.64

* Cálculos realizados a partir de datos de los autores.

 

 

2.5  Uso de alimentos energéticos de la caña de azúcar y otros nutrimentos no        convencionales.

 

La Saccharina también se ha usado en otros sistemas donde se elevó la proporción de los alimentos no convencionales en la dieta. Los resultados obtenidos indican  que en el sistema de Pienso Líquido Terminado (PLT) el nivel de este nuevo producto no debe exceder el 24 %, así como se destaca además el alto porcentaje de productos no dependientes del mercado.

 

En el sistema de miel proteica se obtuvieron resultados similares a los del PLT. Se elevó la proporción de alimentos no convencionales y la conversión proteica, esta última afectada por el hecho de considerar el 100 % del nitrógeno como proteico, lo cual no es correcto. No obstante, es cuestionable la alta ingestión de proteína, pues no hubo diferencia entre la harina de caña y los restantes tratamientos.

 

En relación a los desperdicios procesados también se obtuvo empeoramiento de los indicadores productivos al incluir la miel final en niveles superiores al 35 % de la dieta, siendo mejor el comportamiento cuando se usó miel B (tabla 13).

 

Tabla 13. Miel final o miel B en la ceba de cerdos con desperdicios procesados.

 

Tipo de mieles *

Indicadores

Final

B

 

 Peso vivo inicial, kg

 Peso vivo final, kg

 Ganancia diaria, g

 Consumo, MS, kg

 Conversión kg MS/kg

 

 

46.4

86.8

454

3.18

7.0

 

47.5

99.8

569

3.07

5.4

 

* Las dietas contenían 32.4 y 33.2 % de miel final y miel B respectivamente y en ese mismo orden 38.6 y 39.6 de desperdicios procesados y 29.0 y 27.2 % de pienso.

Fuente: Figueroa  et al. 1985

Por otra parte es meritorio destacar el efecto no depresivo (Cervantes et al., 1981; Ly y García, 1984) en el comportamiento (tabla 14) al ofertar o no  las dietas mezcladas, lo cual es  de interés para facilitar el manejo de la alimentación.

 

Tabla 14. Efecto del suministro de raciones mezcladas o no de desperdicios procesados y miel final.

 

Formas de suministro

Indicadores

Mezclada

Separada *

 

 Peso vivo inicial, kg

 Peso vivo final, kg

 Ganancia diaria, g

 Consumo, MS, kg

 Conversión kg MS/kg

 

 

34.7

91.5

710

2.79

3.99

 

 

34.7

92.0

640

2.73

4.27

* Se ofertó la miel final en la sesión de la tarde.  La  dieta contenía  51.8 %  de desperdicios  procesados,   41.3 %  de miel final  y  6.9 % de levadura torula.

 

2.6 Algunos elementos sobre la interpretación fisiológica.

 

La interpretación fisiológica de los sistemas de alimentación con productos de la caña de azúcar están dado en primer lugar por la sensible reducción del consumo, (alrededor de la tercera parte) cuando la harina de caña o saccharina se ofrece húmeda en lugar de deshidratada (Lezcano et al., 1993), asociándose esto al volumen de estos productos. A esto hay que añadirle los efectos depresivos per se de la fibra dietética (tabla 15) y en especial los niveles de lignina en la dieta que para un 20 % de harina de caña deshidratada o saccharina en la materia seca de la dieta alcanza aproximadamente 1.6-2.0 % que representa el doble de las recomendaciones.

 

Tabla 15. Variación en la composición de la fibra dietética (FD), fibra neutra detergente (FND) y fibra ácida detergente (FAD) en algunos alimentos.

 

Contenidos, MS, %

Alimentos

FB

FAD

FND

FD

 

 Maíz

 Trigo

 Harina de caña

 Saccharina

 King grass 

 

2.0

2.3

42.7

33.5

35.0

 

2.2

3.2

52.2

48.6

-

 

8.2

9.8

83.0

73.8

69.9

 

9.4

10.8

79.8

-

-

Fuente: Marrero et al. 1997

 

Por otra parte, no existen evidencias claras de una marcada elevación del consumo para compensar la menor concentración energética de las dietas que contienen algunos de los productos fibrosos obtenidos de la caña de azúcar, esto se asocia al llenado estomacal y tiempo de tránsito de la digesta.

 

La digestibilidad de la materia seca (tabla 16) por si sola, no permite explicar las diferencias en el comportamiento de los cerdos alimentados con diferentes tipos de mieles.  A ella es necesario añadir la reducción y elevación del consumo de energía y de agua respectivamente, asociado este último a una mayor concentración de minerales y factores desconocidos que incrementan en las mieles en la medida que se le extrae azúcar (Ly, 1971; Marrero y Ly, 1977 y Savón, 1986).

 

Tabla 16. Digestibilidad y contenido de materia seca fecal de cerdos alimentados con mieles.

Fuente de

Energía

 

Nivel MS dieta, %

Digestibilidad, MS, %

Materia seca fecal, %

Maíz

 

 

89.5

89.0

83.5

83.5

86.3

88.9

36.5

36.3

34.9

Azúcar

 

83.0

52.0

92.3

92.2

34.8

40.7

Miel rica

 

80.0

80.0

78.7

77.0

75.0

75.0

74.4

73.5

91.5

92.7

92.6

-

92.2

92.1

91.2

92.1

36.6

39.3

-

41.0

37.1

36.1

38.6

46.9

Miel integral

77.0

-

22.0

Miel final

82.3

73.1

71.0

67.1

65.2

60.0

60.0

80.0

85.3

78.5

84.8

84.9

87.8

-

16.3

11.4

11.8

-

-

13.5

14.6

 

Fuente: Díaz y Ly 1991

 

 

2.7 Consideraciones generales

 

La información presentada sobre el comportamiento de los cerdos en ceba alimentados con alimentos provenientes de la industria azucarera, es insuficiente, pues quedan dos aspectos vitales, uno lo relacionado con los precios de los productos y el otro con el manejo de la alimentación.

 

En relación a los precios, es necesario conocer o estimar el valor sustitutivo de cada alimento en relación al que se sustituye, esto es de vital importancia para aquellos nutrimento como las mieles que no contienen nitrógeno proteico. En la tabla 17  se presenta esta información y se incluye las unidades de soya que son necesarias añadir. Esta información permite calcular el precio a que saldría cada producto (tabla 18) considerando la soya que se requiere adquirir para compensar la carencia de proteína.

 

Para otros alimentos como la harina de caña su valor sustitutivo de los cereales es muy similar al de la miel final, pero este se empeora en la medida que su contenido en la dieta sobrepasa el 20 %. Similar valoración es aplicable a la saccharina con la diferencia de que con  ésta, por poseer nitrógeno de origen microbiano,  no es necesario adquirir soya para equilibrarla a los cereales.

 

Tabla 17. Unidades sustitutivas de las mieles y azúcar vs el maíz o el trigo.

 

Producto

 

Unidades sustitutivas

Unidades de soya/unidad sustitutiva de maíz

 

  Maíz

  Azúcar

  Miel rica

  Miel B

  Miel final

 

1.00 (1.00)

1.20 (1.21)

0.97 (0.98)

0.83 (0.84)

0.74 (0.75)

 

-

0.21 (0.33)

0.17 (0.27)

0.15 (0.23)

0.13 (0.20)

 (  )  Valores entre paréntesis corresponden al trigo.

 

 

 

Tabla 18. Precio a que saldría cada producto teniendo en cuenta la compensación de la proteína con la soya.

 

Precio sin la

Variaciones de precio de la soya, USD/t

Producto

Soya USD/t

180

220

260

 Azúcar

 

120

140

160

159 (138)

175 (154)

192 (171)

172 (146)

188 (162)

205 (178)

185 (154)

201 (170)

218 (186)

 Miel rica

100

120

140

151 (134)

171 (154)

191 (175)

162 (141)

182 (161)

202 (182)

173 (148)

193 (168)

213 (189)

 Miel B

60

80

100

113 (99)

137 (123)

160 (147)

122 (105)

146 (129)

169 (153)

131 (111)

155 (135)

178 (159)

 Miel final

20

40

60

63 (50)

89 (77)

116 (105)

71 (55)

97 (82)

124 (110)

78 (83)

105 (110)

132 (137)

 

( )  Valores entre paréntesis es para comparar con el precio del maíz y trigo respectivamente.

 

 

En relación al manejo de la alimentación se puede iniciar el análisis por las mieles. Un estudio en detalle de los procedimientos experimentales permitiría precisar que en la mayoría las mieles se diluyeron con agua en una proporción 1:1 (base fresca) o se le añadió igual proporción de agua a la dieta para facilitar su mezclaje.  Como es lógico pensar tal procedimiento requiere tiempo y gasto, por tanto, la opción presentada de ofertar la miel separada en cualquiera de las sesiones del día puede ser una alternativa. Con relación a  la miel final, cuando se aspire a que su consumo no supere el 20 % se puede ofertar ad libitum en comederos independientes y el pienso también se suministrará así, pero su contenido de proteína debe estar entre 15-18 %, pues niveles superiores no mejoran los resultados productivos pero si incrementan la conversión proteica.

 

Lamentablemente no se dispone de información sobre el suministro ad libitum de las otras mieles, pero se debe esperar que el sistema sea válido sí se tiene en cuenta los resultados obtenidos con el azúcar ad libitum.  Una de las ventajas de ofertar las mieles ad libitum es aprovechar la autorregulación de la ingestión de estos productos por los cerdos. Esto evita hacer cambios de piensos, pues como se conoce es necesario disminuir la concentración de proteína en la medida que incrementa el peso vivo de los animales.

Tal sistema pudiera ser aplicado a los ensilajes proteicos donde se usan las mieles como preservante.  La carencia de información al respecto no permite aseveraciones, pero ha de esperarse que al preparar mezclas de mieles con un alimento que contenga proteína sea factible reducir en alguna medida la concentración proteica del pienso.

 

En relación al suministro tradicional de las mieles en los comederos diariamente es una práctica que provoca pérdidas de alimentos, éstas incrementan cuando no existen protectores y los cerdos se acuestan en los comederos.

 

Los productos fibrosos como la harina de caña deshidratada y la saccharina tienen como inconvenientes su bajo peso específico que afecta la productividad de las tolvas mezcladoras, e incluso en las tolvas verticales no es homogéneo el mezclaje. Se conoce que en los comederos tolvas no sale el pienso cuando su peso específico es inferior a 645 kg/m3  (Rodríguez y González, 1999), en términos prácticos esto implica no incluir en la dieta más de 20 % de productos fibrosos. Esta proporción estará en dependencia de otros componentes y una alternativa pudiera ser suministrar el excedente directamente en los comederos.

 

La clave e incluso el reto para la ciencia es lograr elevar la ingestión de energía en los sistemas no convencionales. Esto garantizaría una mayor tasa de ganancia y reducción de la edad al sacrificio, que como se conoce en la medida que esta última se incrementa la eficiencia disminuye por concepto de una mayor proporción de deposición de grasa en la canal. ¿Cómo elevar la ingestión?, esto no es viable a partir de los productos no tradicionales que tiene cada sistema, por tanto se requerirá de fuentes aportadoras de grasa.

 

El adecuado balance de los aminoácidos unido al uso de aditivos, procesamiento de los piensos y aplicación de técnicas biotecnológicas para elevar el contenido de proteína (Elías, 1997 y Valiño, 1997) permitirá no sólo elevar la eficiencia sino la obtención de tasas de ganancias diarias similares a los sistemas tradicionales de alta productividad.

 

2.8 CONCLUSIONES

 

La asociación entre la industria azucarera y la porcinocultura le garantiza alimentos para esta última e incrementa la productividad de la tierra, pero la menor o mayor tasa de ganancia de los cerdos en ceba dependerá del alimento seleccionado y su proporción en la dieta.

 

La información presentada permite afirmar que es factible y viable la conformación de sistemas de alimentación a partir del uso de alimentos provenientes de la caña de azúcar, así como que aún quedan retos para la ciencia.

 

 

 

 

 

 

 

2.9 REFERENCIAS

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