Fallas reproductivas en cerdos: aspectos sanitarios

 

Gustavo C. Zielinski, Med. Vet.,

PhD. Área de Producción Animal, EEA INTA Marcos Juárez

 

Se entiende como falla reproductiva en porcinos al defecto por el cual un conjunto de hembras desteta una menor cantidad de lechones que lo permitido por su potencial genético, estando en condiciones ideales de nutrición, manejo y sanidad. Estas condiciones ideales son situaciones hipotéticas muy difícil de cuantificar mediante los indicadores usuales en la industria como ser: porcentaje de preñe7, porcentaje de parición, cantidad de lechones paridos/ hembra/año, cantidad de partos/cerda/año, cantidad de lechones destetados/hembra/año,cantidad de capones producidos/hembra/año, cantidad de Kg. de cerdo producidos/hembra/año, días no productivos/hembra/ año, debido al hecho que en la mayoría de los casos es desconocida la potencialidad genética de las hembras y las condiciones de manejo y nutrición que son ideales para expresarlas.

 

En todos los casos la expresión de fallas reproductivas es reflejo de fallas en el estado de salud de los animales, cuyas causas pueden ser multifactoriales. Dentro de esos factores este trabajo intentará informar acerca de aquellos que sean producto de enfermedades infecciosas que afecten a la reproducción.

 

Dentro del espectro de estas causales infecciosas existen enfermedades que se presentan en forma frecuente o en forma esporádica en los establecimientos, dependiendo ello de las características de los agentes causales (virulencia, transmisibilidad) y las características propias de los establecimientos en cuanto al manejo sanitario implementado (planes de vacunaciones preventivas, monitoreos serológicos periódicos, medidas de bioseguridad adoptadas).

 

Tomando como modelo un establecimiento normal para esta zona, considerando ello que posea los servicios por monta natural en grupos o monta individual dirigida, la gestación al aire libre, las pariciones se realicen en parideras de campo, que compre los machos en cabañas o núcleos genéticos y que parte de la reposición de vientres la realice con cachorras propias, las enfermedades infecciosas que tienen mayor importancia en cuanto a su frecuencia de aparición son: brucelosis y enfermedad de Aujeszky, las que serán desarrolladas a continuación.

 

BRUCELOSIS

 

Es una enfermedad muy difundida en los establecimientos de producción al aire libre (SAL) con bajo o mediano nivel tecnológico. Según un trabajo realizado por Busso y col. de la Universidad de Río Cuarto entre 83 establecimientos SAL de las provincias de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires que, involucraban a 10.200 reproductores, el 15% de los establecimientos se hallaba infectado, mientras que la proporción de animales reactores positivos era del 3,6%. Si bien esta ultima cifra es baja, es muy variable entre establecimientos, existiendo alguno de ellos con un alto número de reproductores infectados, mientras que en otros este guarismo es muy bajo, lo que determinaría la implementación de estrategias de control diferencia1

 

Vías de entrada al establecimiento

 

En la mayoría de los casos la enfermedad entra al establecimiento por primera vez cuando se realizan ingresos de animales infectados. La adquisición de reproductores en cabañas o criaderos cuyos establecimientos no son libres de esta enfermedad es una situación potencialmente peligrosa, aunque los animales hayan sido negativos a los tests realizados previo a la compra. La enfermedad puede estar en periodo de incubación y pasar desapercibida. Los reproductores deben siempre adquirirse en cabañas o núcleos genéticos que puedan acreditar fehacientemente ser libres de brucelosis. Ocasionalmente la enfermedad puede ingresar al establecimiento a través de vehículos infectados, calzado o mediante la provisión de alimentos.

 

La infección, una vez que entra a la granja, se amplifica y difunde por medio de los abortos y partos normales de hembras infectadas que contaminan el ambiente, las fuentes de provisión de agua, los alimentos, etc.; ingresando a reproductores sanos por la vía digestiva. Los padrillos infectados pueden transmitirla por vía venérea.

 

Síntomas clínicos

 

Se sospecha su presencia en una piara debido a varios signos, entre ellos el aborto, que puede ser temprano o tardío en la gestación. En caso que se produzca muy temprano, la cerda entra en celo nuevamente presentando un ciclo irregular. Si es servida puede quedar preñada y parir normalmente, pero ocasionalmente la brucelosis puede producir esterilidad permanente. A su vez, una vez producido el aborto, la hembra puede concebir y parir en forma normal, pero eliminando brúcelas luego de cada parto que contribuyen al mantenimiento de la infección en el establecimiento, siendo fuente de la misma para animales no infectados.

 

En los padrillos la infección primaria produce orquitis y disminución de la capacidad fecundante del semen. El agente causal, Brucella suis, puede trasmitirse por el contacto sexual como ya se mencionara.

 

Esta enfermedad es zoonótica, es decir, transmisible al hombre cuando el mismo toma contacto con las brúcelas. En varones puede producir inflamación de los testículos, del epidídimo, y también puede localizarse en otros órganos con graves consecuencias para la vida del individuo. En mujeres puede provocar abortos y los mismos trastornos que en los varones cuando las infecciones se localizan fuera del aparato reproductivo.

 

Detección y control de la enfermedad

 

La brucelosis es una de las afecciones cuyo diagnóstico de laboratorio está más desarrollado y es más certero. Existen pruebas sobre el suero de los animales sospechosos que detectan los anticuerpos contra B. suis que son significativas de infección.

 

Para el control de la enfermedad no existen antibióticos capaces de eliminar la infección en forma eficiente, ni vacunas para prevenirla. Por tanto el único método para liberar un establecimiento de la infección es la eliminación de los animales positivos a las pruebas diagnósticas. De acuerdo a la prevalencia de la Infección, o sea, la cantidad de reproductores Infectados/cantidad total de reproductores, la eliminación convendrá hacerla gradualmente si la prevalencia es baja, reponiendo el stock con animales procedentes de establecimientos libres. En casos de alta prevalencia podrá despoblarse el establecimiento, desinfectarse las instalaciones, dejar un descanso de al menos 60 días sin cerdos y luego de este lapso repoblar con reproductores que provengan de cabañas o núcleos genéticos con certificación de libres.

 

Es muy importante prevenir la entrada de la enfermedad en establecimientos libres para lo cual deben adoptarse normas de bioseguridad, siendo la más importante el sangrado previo al ingreso del stock reproductor de reposición.

 

 

 

Enfermedad de Au1eszky

 

La enfermedad de Aujeszky o pseudorabia es la enfermedad que afecta a la reproducción con mayor difusión en nuestro medio, según trabajos de relevamiento realizados por investigadores de la Univ. de Río Cuarto y de la Univ. de Buenos Aires. Los primeros realizaron estudios epidemiológicos en establecimientos de la provincia de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires determinando que el 27% de los establecimientos SAL testados eran positivos a la enfermedad. Los estudios de la UBA determinaron que el 45% de un total de 104 establecimientos testados eran positivos, con una alta proporción de animales infectados. Estos estudios, si bien discrepan aparentemente en las cifras publicadas debido seguramente a diferencias en el diseño de los muestreos, coinciden en una realidad brutal, que es el altísimo porcentaje de establecimientos infectados.

 

Vías de entrada al establecimiento y difusión

 

Generalmente, como en la mayoría de las enfermedades infecciosas, la entrada M virus a un establecimiento no infectado se realiza a través M ingreso de animales contaminados o enfermos. Se difunde principalmente por contacto directo entre animales, ya que la vía de eliminación más abundante son la saliva, y las secreciones oculo-nasales. También es posible la transmisión M virus a través de objetos y ropa y hasta se postuló que la transmisión por el aire a distancias considerables es posible, aunque bajo circunstancias muy especiales de temperatura, humedad, etc. lo que parece indicar que no es una vía frecuente.

 

El periodo de incubación de la enfermedad es corto, normalmente hasta 48 horas post-infección, comenzando luego una gran eliminación viral. Los animales que sobreviven pueden convertirse en portadores latentes M virus, que son capaces de eliminarlo activamente ante estados de stress.

 

 

Síntomas clínicos de la enfermedad

 

Existen numerosas cepas de virus de la enf. de Aujeszky que difieren grandemente en su capacidad para producir enfermedad. Algunas cepas producen pocos signos clínicos y la enfermedad puede pasar casi desapercibida. Por otra parte existen otras cepas que son muy virulentas, produciendo mortandades del 100% de lechones, abortos, o muerte embrionaria con reabsorción de embriones y vuelta al ciclo irregular, o producir momificación fetal. La alteración de la gestación y el efecto que el virus produce sobre ella depende del estado de la misma en que se produzca la infección. Las hembras que superaron la infección pueden quedar estériles o concebir y parir normalmente, aunque son potenciales eliminadoras del virus.

 

Los animales mayores, cachorros de recría y engorde pueden presentar temblores musculares y algunos síntomas respiratorios, pero eventualmente superan la infección pero quedan como portadores latentes capaces de difundirla. Esto es muy importante en núcleos genéticos por las implicancias que tiene en la transmisión de la enfermedad.

 

Diagnóstico control y prevención

 

La enfermedad se diagnostica a través de distintas pruebas de laboratorio. Actualmente la más utilizada es la prueba de ELISA para detección de anticuerpos significativos de infección de campo. El diagnostico clínico es poco confiable ya que la sintomatología tanto en madres como en cachorros es común con otras enfermedades. Un signo que puede llamar la atención cuando se presentan brotes agudos en establecimientos sin antecedentes es la muerte de animales silvestres (zorros) y domésticos (perros) que hayan tenido contacto con los muertos o que se hallen es estrecha relación con los cerdos en el establecimiento.

 

El control de la enfermedad se realiza detectando los animales portadores del virus, mediante la mencionada prueba de ELISA y su posterior eliminación. Al mismo tiempo debería vacunarse a todo el plantel reproductor debido a que si bien la vacuna no impide la infección de nuevos animales, al menos disminuye la eliminación de virus infectante, de manera que el porcentaje de animales infectados en el establecimiento baja en forma paulatina. El plan de vacunación debe ser cumplido en forma estricta y prolongada en el tiempo.

 

Para prevenir la enfermedad en establecimientos no infectados debe impedirse a entrada de animales positivos, para lo cual toda reposición de reproductores debe realizarse con sumo cuidado, adquiriéndoselos en núcleos genéticos bajo control y sometiéndoselos a una cuarentena en el establecimiento de destino con chequeo serológico incluido.

 

También deben establecerse otras medidas de bioseguridad, como ser impedir la entrada de animales silvestres o domésticos que puedan provenir de otros establecimientos, evitar el ingreso de visitantes a las áreas de producción, vehículos, etc.

 

El SENASA, a través de la Resolución Nº 510/96 del 26 de Agosto de 1996 estableció la implementación del Programa de Control y Erradicación de la Enfermedad de Aujeszky en Argentina, estableciendo las pautas para su ejecución. En este momento, los establecimientos que comercialicen reproductores deben ser negativos a brucelosis y enf. de Aujeszky.

 

OTRAS ENFERMEDADES QUE AFECTAN LA PRODUCCION

 

Además de las anteriormente desarrolladas existen otras enfermedades que pueden tener graves efectos en la tasa de fertilidad. Es muy conocida la parvovirosis, enfermedad producida por un virus, que produce muerte embrionaria, con reabsorción de los embriones y vuelta al celo, o momificación de los fetos de acuerdo sea la etapa de la gestación en que ocurre la infección.

 

Es una de las enfermedades cuya prevención se encuentra mas difundida a través de una vacuna inactivada y combinada con la vacuna contra la leptospirosis, otra de las enfermedades que puede causar graves trastornos reproductivos.

 

En cuanto a leptospirosis debe aclararse que las infecciones por leptospiras son extremadamente comunes en muchas especies animales. Esto no significa de ninguna manera que los problemas reproductivos atribuibles a leptospirosis sean tan frecuentes como lo sugerirían diferentes estudios serológicos de la difusión de la infección. Las leptospiras son organismos que están ampliamente distribuidos en la naturaleza, y que en forma muy común infectan a las distintas especies. Ello provoca una respuesta en anticuerpos que es lo que los análisis detectan. En el cerdo las infecciones por leptospiras son también muy frecuentes. Dentro de la especie Leptospira interrogans los serotipos que con más frecuencia infectan a los cerdos son Leptospira pomona, icteroherrimorraghiae, y canicola. Parece ser que L. bratislava es capaz de producir problemas de infertilidad, mientras que los anteriormente nombrados provocan abortos en el ultimo tercio de la gestación y lechones natimortos.

 

En nuestro país los serotipos que más frecuentemente infectan a los cerdos son L. pomona e icteroherrimorraghiae según tres estudios realizados en forma independiente por investigadores de la Universidad de Río Cuarto, de la Universidad de Rosario y del INTA de Castelar. No se conoce la frecuencia de infección de L. bratislava.

 

Para el diagnóstico de leptospirosis es necesario probar que los títulos de anticuerpos encontrados en los análisis de laboratorio son significativos de infección activa. Para ello se realizarán dos sangrados con 20-30 días de diferencia de los mismos animales cada vez, tomando sangre de animales con problemas de los, que se sospeche leptospirosis y sin problemas. El aumento del titulo del segundo sangrado respecto al primero denotará una infección activa. El hallazgo de títulos positivos en un solo sangrado no es suficiente evidencia de infección activa y por tanto de que los problemas reproductivos sean producidos por esta infección.

 

Control y prevención

 

Sobre un brote agudo de abortos que se sospeche sean producidos por leptospirosis el tratamiento de los animales con antibióticos del tipo de la penicilina-estreptomicina son efectivos para controlarlo. A su vez está recomendada la vacunación previa al servicio con bacterinas que contengan los serotipos de mayor prevalencia regional.

 

La peste porcina crónica o inaparente puede producir trastornos reproductivos. Cuando una cerda se Infecta o se preña estando infectada con tipos virales de baja virulencia, el virus puede atravesar la barrera placentaria y producir la muerte de los embriones o fetos, provocando aborto, momificación o reabsorción embrionaria. En problemas reproductivos en que otras causas sanitarias se descartan, debe también descartarse ésta con pruebas de laboratorio. Si las hembras no están vacunadas, la presencia de títulos de anticuerpos a la prueba de ELISA es significativa de infección, debiendo eliminarse los animales reactores positivos y vacunarse inmediatamente los negativos. El mayor problema para su diagnóstico radica en que pocos laboratorios tienen capacidad para realizar este diagnóstico.

 

El PRRS (síndrome respiratorio y reproductivo porcino) es una enfermedad que no está presente en el país, pero cuya importancia a nivel mundial como causante de pérdidas económicas por fallas reproductivas es enorme.

 

En un trabajo realizado por el INTA de Marcos Juárez en la zona de Justiniano Posse, Pcia. de Córdoba, en 1997, no se pudo demostrar, afortunadamente, la presencia de establecimientos con animales infectados, permitiéndose inferir que no estaba presente hasta ese momento en el país. SENASA, a su vez, realiza controles serológicos a los reproductores que ingresan al país, que son los potenciales responsable por la entrada de la enfermedad. Debido a la gran dispersión mundial y las graves pérdidas, que produce en los establecimientos afectados, el conocimiento de la misma y el control de importaciones de países afectados son dos herramientas básicas para mantener a la Argentina como país libre de PRRS.

 

 

CONSIDERACIONES FINALES

 

Las causas de problemas en la reproducción son muy variables, pudiéndose encontrar más de una de ellas en forma concurrente a la presentación de las diferentes situaciones.

 

No ha sido objeto de este trabajo explicarlas, pero factores nutricionales, o de manejo, pueden potencialmente concurrir en la causa de infertilidad frente a los factores sanitarios. No obstante ello, en la investigación de los problemas reproductivos debería descartarse en primer lugar la presencia de enfermedades infecciosas como las que se citaron anteriormente. Esta consideración esta tanto más válida cuanto menor es el nivel tecnológico de los establecimientos en problemas, debido a que habitualmente se hallan mas expuestos a la incidencia de agentes infecciosos que los establecimientos intensivos en confinamiento.

 

Debido a que la etapa de la reproducción es, sin lugar a dudas, la determinante más importante del éxito o fracaso de una explotación, la prevención de problemas sanitarios reproductivos debería ser considerada como una prioridad dentro del manejo general del establecimiento. Para ello el continuo monitoreo serológico para diagnóstico de brucelosis y enf. de Aujeszky debería implementarse en forma rutinaria. A su vez la adopción de medidas de bioseguridad en cuanto al ingreso de animales de reposición, al control de fauna silvestre y doméstica, y al control de acceso de personas y vehículos ajenos al establecimiento completaría las medidas sanitarias de prevención de enfermedades.