MERCADO DE CARNE PORCINA
Dr. Reinaldo Muñoz
MERCADO MUNDIAL

 

RESUMEN Y CONCLUSIONES

La producción y el consumo mundial de carne de cerdo es la más importante en volumen entre las restantes carnes. Las proyecciones de crecimiento para el mediano y largo plazo indican una evolución que permitirá consolidarla como tal para el próximo Siglo.

La demanda mundial de carne es creciente y se atienden básicamente por la producción interna de los países resultando el suministro vía el comercio internacional secundario. Cuando la demanda interna se expande se tiende a atender con fuertes incentivos a la producción interna más que por el comercio internacional. Esto tiene algunas excepciones para pocos países importadores y exportadores, como Dinamarca, Holanda y lapón.

Casi todos los países en desarrollo y de fuerte crecimiento económico han constituido una poderosa industria productora de carne (le cerdos en lugar de optar por la importación de dichos productos.

Las tendencias del consumo mundial y de las diferentes carnes muestran una expansión con altas tasas de crecimiento que es liderado por la carne de origen avícola, seguida de la carne porcina y por ultimo de la carne vacuna. Esto permite pronosticar cambios más profundos en el mercado de las carnes con mayor importancia de las aves y nuevas perdidas de participación de la carne vacuna.

Los patrones de consumo de los países desarrollados influyen en el consumo fuera de los mismos dado que se radican empresas agroalirnentarias multinacionales que promueven el mayor uso de carnes blancas (avícolas) y entre las carnes rojas a la de cerdo.

Los países del MERCOSUR con excepción de Brasil son deficitarios en carne porcina, pero tienen un gran potencial de producción basado en la producción competitiva de granos y mano de obra más barata. Brasil es el único exportador de la región pero tiene un bajo consumo per capita (9,4 kg/hab/año) que en caso de aumentar puede comprometer su saldo exportable.

Argentina y Brasil, su principal socio en el MERCOSUR, muestran un patrón de consumo de carne alejado del internacional y de los países desarrollados, pero con una fuerte corrección hacia los mismos. La globalización de los mercados, significará para dichos países una creciente demanda interna por dichos productos y una mayor diversificación del consumo de carne con mayor ingesta de aves y de cerdos. El caso más elocuente es el de Argentina, donde cada año aumenta el consumo de carnes alternativas a la vacuna reduciéndose ésta última.

Los precios internacionales de la carne se han visto negativamente influenciados desde 1997 por la enfermedad de las vacas locas (BSE), por la peste porcina en varios países productores en 1998 y por una la merma del crecimiento económico en variaciones afectadas por la crisis financiera que hizo retroceder su economía.

Este conjunto de hechos entre los cuales se cuenta, además, a la crisis de la Ex Rusia ha provocado una fuerte disminución de la demanda y una declinación de sus importaciones provocando un efecto depresor en el precio de ésta carne.

El sector porcino en los EE.UU. ha sido el más afectado durante 1998 por la crisis económica que sufren los países asiáticos y especialmente lapones, país al que se destinaba el 70% de las exportaciones de porcino. Esto sucedió también a raíz de la fiebre aftosa en Taiwan que obligó a ese país a dejar de abastecer a Japón.

Los planes de exportación a Rusia se perjudicaron como consecuencia de su crisis económica dejando un fuerte excedente de pollos y cerdos sin una salida comercial en la exportación. Esto provocó un notable incremento de los stocks rebajando los precios en dicho país a niveles inesperados para los productores. Durante el último trimestre de 1998 el precio del cerdo rondaba los 0,43 u$s/kg vivo pero ya hubo precios de 0,30 a 0,35 durante algunas semanas y actualmente un capón de 86 a 115 kg con 51 a 53% de magro se cotiza en Iowa alrededor de 0,70 u$s/kg vivo. Por su parte el consumo se encuentra más bien estancado alrededor de los 30 kg/hab/año, por lo que se estima que habrá de transcurrir varios meses para que se pueda reducir la producción y recuperar los precios.

Los precios de las diferentes carnes en Argentina han experimentado cambios relativos pero que se profundizaron en los últimos años. A diferencia de los países desarrollados, donde la carne porcina y de aves es inferior a la vacuna en el país ésta era la carne más económica y eran más cara la de cerdo y pollo. Actualmente continúan en paridad el precio de la carne vacuna y de cerdo, mostrando una clara declinación de la carne de aves.

Varias empresas multinacionales vinculadas a la producción de carne, industrialización y comercialización de productos elaborados se radicaron en la Argentina, para atender básicamente el mercado interno y eventualmente para consolidarse como exportadoras hacia otros países del MERCOSUR y extra regionales.

Numerosas firmas intermedias realizan formas variadas de integración con el objetivo de mejorar la calidad de los productos y existe un mayor incentivo hacia la innovación tecnológica que permite augura una profunda transformación del sector.

El incremento del intercambio con Brasil, e principal socio del MERCOSUR, creció por la estrategias de las empresas de ese país que participan activamente en la elaboración de fiambres y su comercialización con oficinas de distribución en el país. El mercado insatisfecho también continuará demandando fiambres especiales como jamón crudo de los países europeos ya señalados.

El mercado argentino de carne porcina tiene una demanda insatisfecha que se atiende por una importación creciente de carne y de fiambres listos para el consumo. Dicho volumen alcanzó a 64.000 toneladas anuales durante 1998 y durante los primeros cuatro primeros meses de 1999 a casi 23.000 toneladas. Más del 55% de la misma es pulpa de carne para elaborar fiambres, siendo las principales firmas comercializadoras de dichos productos las importadoras.

Esto genera una gran competencia con la producción local de cerdos para la industria y con algunos productos elaborados de mayor valor unitario.

La faena y producción de cerdos local tendió a reducirse durante los últimos años y a la vez la importación fue creciente. Durante los dos últimos tres años, la importación de cerdos representó entre 32 y 43% de la producción nacional de equivalente res y entre un 90 a 98% de la producción de pulpa.

La exportación Brasileña hacia nuestro país de productos porcinos durante el año 1998 alcanzó al 55% del total de las importaciones y se ha transformado en el principal abastecedor.

Chile recientemente se ha convertido también en un gran proveedor de reses porcinas figurando en esas importaciones en segundo lugar luego de Brasil.

Las importaciones de productos porcinos de España e Italia correspondieron a jamón crudo calidad en su casi totalidad. Las importaciones durante los primeros meses de 1999 revelan el mismo comportamiento. la demanda creciente domestica de productos porcinos, el incremento del precio de la carne vacuna y la readecuación del precio de los granos constituyen elementos favorables para prever un futuro promisorio para la producción y comercialización de cerdos en el país.

Bibliografía

 

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SACÍPYA, 1999. Infome de ganado porcino. www//sagpyp.gov.ar. Abril

 

 (*)PhD, Especialista en comercialización.

EEA, INTA Pergamino