pastoreo racional con porcinos. Una herramienta estratégica

Ing. Agr. Enrique E. Marotta (*)

Los sistemas productivos a campo no solo se caracterizan por su baja inversión en infraestructura, sino por los valores intrínsecos de la crianza al aire libre. Estos proveen un marco donde el cerdo puede satisfacer sus necesidades meso-etológicas y de confort, en un medio más sano, manifestando un comportamiento más natural, minimizando los estados de stress y expresando su verdadero potencial productivo.

La versatilidad de los sistemas a campo también nos permite que el cerdo tenga acceso a pasturas, y considerando a la alimentación como el rubro de mayor peso en los costos de producción, éstas cobran una importancia considerable.

Para tener un control de los pastoreos, la perdurabilidad del recurso y manejar la calidad del mismo, el productor tiene a su alcance el Pastoreo Racional (también conocido como Past. Rac. Voisin o Past. Rac. Intensivo).

Manejar los cerdos con esta técnica significa hermanar los avances tecnológicos actuales, las bondades de la crianza al aire libre y el buen manejo del pasto, para aportar un alimento económico, de alta calidad biológica y que el cerdo tanto apetece. Es el encuentro entre el ganado y la hierba, permitiendo satisfacer al máximo las exigencias del uno y de la otra.

Además de los beneficios en el plano alimenticio, modelos de estas características son de baja insumodependencia y se logra una tendencia positiva hacia la sustentabilidad del sistema.

La sistematización (o apotreramiento) de las áreas de pastoreo se lleva a cabo con alambre electrizado de uno o dos hilos, lo que supone una reducción del 90% de los costos en relación a cercos tradicionales para cerdos. Si las condiciones topográficas no dictan lo contrario, el diseño del apotreramiento se basa en la diagramación de lonjas de pastoreo, las que a su vez se dividen en piquetes más pequeños con líneas móviles o carreteles para delimitar la porción a pastorear por uno o dos días. Luego el lote tendrá acceso a un nuevo piquete de pasto fresco, quedando el sector pastoreado vedado al ingreso de animales hasta que mediante un rebrote vigoroso alcance el estado fisiológico deseado para su nuevo consumo. Este manejo beneficia a las pasturas ya que, término medio, estarán en descanso 350 días al año, quedando el saldo para su aprovechamiento intensivo.

En síntesis, se trabaja con altas cargas, períodos de pastoreo cortos y descansos óptimos. Como éstos y muchos otros parámetros que se aplican, no son producto de una receta productiva, sino que participan de una tecnología de procesos, donde adquiere marcada participación el factor humano.

Conocemos que con los cerdos en pastoreo se logra una importante economía en concentrados. Aplicando el Pastoreo Racional a la producción porcina contamos con una herramienta de alto valor productivo y estratégico, los que se pueden resumir en los siguientes puntos que hacen a una caracterización general del modelo:

• Mayor carga global del criadero.

• Pastoreos con altas cargas instantáneas.

• Correcta administración del recurso forrajero.

• Aprovechamiento del pasto en su momento fisiológico óptimo.

• Infraestructura de pastoreo sencilla y de fácil manejo.

• Flexibilidad comercial.

• Distribución uniforme de las deyecciones en el campo.

• Gran mansedumbre: fácil manejo.

Para que el forraje sea parte de la alimentación de esta especie, debemos conocer su fisiología, etología y hábitos de pastoreo. Estamos hablando de un monogástrico omnívoro, con un estómago pequeño en términos relativos, lo que nos da la pauta del importante papel que juega la calidad de los alimentos en su nutrición.

Además es interesante poder manejar y variar el consumo de forraje por parte del porcino. Planear la cantidad de materia verde a que tendrán acceso los animales tiene una amplia aplicación dentro de cualquier estrategia alimentaria. Es decir, desde una restricción con un racionamiento diario o cuota de verde en épocas de déficit forrajero, hasta la posibilidad de que el cerdo levante mas pasto, más allá de su ingesta voluntaria en condiciones de pastaje ordinarias. Esto último es debido a que el animal tiene disponible pasto nuevo y fresco todos los días, por lo que comerá con mayor fruición.

Se trabaja con altas cargas de pastoreo, las que varían según la categoría animal, y el volumen y calidad de la pradera. A modo orientativo, una carga ronda los 10 kg de peso vivo por m2.

La dotación global anual promedio es de 3,5 a 4 madres más toda su producción por hectárea.

En las categorías recría-terminación, se logran producciones de 3000 kg. de carne de cerdo por hectárea al año.

El cerdo en Pastoreo Racional es un gran mejorador de la fertilidad del suelo. Con este manejo quedan en el campo 50 toneladas de heces y orina por hectárea y por año, distribuidas uniformemente gracias a esta modalidad de pastoreo. Los animales no solo devuelven el pasto consumido en forma de bosta, además existe una importación de fertilidad gracias a los granos consumidos, que pasan a enriquecer el suelo en vez de perderse en una laguna o fosa, con la consiguiente contaminación de las napas.

Adoptando el Pastoreo Racional en nuestra explotación porcina, el suelo, el animal y el hombre, se potencian en una asociación armoniosa.

(*) Actividad Privada. Cañada Rosquín- Sta Fe.