Bondades sobre la Producción Alternativa de Cerdos en Venezuela

Carlos González Araujo, Ricardo Tepper e Hiram Vecchionacce

UCV Facultad de Agronomía, Maracay, Venezuela

gonzalezc@agr.ucv.ve 

Introducción

Cuando se aborda el tema sobre la producción porcina, es imprescindible conocer el entorno de los sistemas de producción, que en forma de diagnóstico permita, de manera objetiva, detectar los puntos débiles con la finalidad de concentrar los esfuerzos en esas áreas y de ese modo responder al sector productivo que nos ocupa. Aquí se trata de evaluar la evolución histórica de la producción porcina en Venezuela, así como un ejercicio sobre lo que se puede esperar ante los retos de la globalización, para así establecer nuevas metas y definir el esquema a seguir para el logro de los objetivos establecidos

Evolución histórica de la producción de cerdos en el mundo

La producción mundial de carne de cerdo para el año 1961 estaba alrededor de los 24 millones de toneladas, de las cuales sólo el 18% se producía en los países en vías de desarrollo. A partir de 1965 y durante 25 años hubo un crecimiento continuo de la producción en estos países, hasta alcanzar el 50% del total, que para la fecha se encontraba en 75 millones de toneladas. En los últimos 15 años la pendiente se incrementa, por lo tanto, los principales productores de carne de cerdo pasan a ser países en vías de desarrollo. Entre los principales productores de carne de cerdo en el mundo, para el 2001, se encuentra China con 43 millones de toneladas, que representa 47,4 % del total, seguido por Estados Unidos (9,4%), Alemania (4,2%), España (3,3%) y Francia (2,5%). Para el caso de Latinoamérica aparece Brasil como el principal productor representando el 2,2% del total.

La producción porcina en Suramérica y Venezuela

La existencia de cerdos en Suramérica representa el 6% de la población porcina mundial y ésta genera el 3,36% de la carne de cerdo producida en el mundo. Actualmente Brasil posee el 53,16% de la existencia (29.424.000 cabezas), seguido por Venezuela (5.400.000) y Argentina (4.200.000). Aun, cuando Venezuela ocupa el segundo lugar en cantidad de cerdos existentes en Suramérica, produce sólo el 3,85% de la carne de cerdo, muy por debajo de Chile (9,88%) y Argentina (6,98%). Esto se explica por la abundancia de cerdos Criollos en sistemas extensivos presentes en los estados llaneros, de baja productividad debido a la ausencia total de controles en el manejo y alimentación del rebaño (Hurtado, 2004).

Los índices biológicos obtenidos por lo rebaños nacionales, donde se usan: razas mejoradas, estabulación completa en multisitios, instalaciones adecuadas a cada etapa de producción del cerdo, alimentación acorde a los requerimientos de la fase de producción, son competitivos con los obtenidos en los países desarrollados.

La alimentación utilizada para aves y cerdos es balanceada y elaborada con base a cereales y soya, materias primas importadas casi en su totalidad, a diferencia de los casos de Brasil, Argentina y Chile, que poseen condiciones agroclimáticas favorables para la producción de cereales y soya, lo que se traduce en costos de producción superiores.

En el país, se alcanzó el máximo nivel de producción en 1988 (148.000 toneladas), significativamente mayor que la producción actual 118.000 t (FAO, 2002), para aquella fecha existía un consumo per cápita cercano a los 8 kg/pers/año. En este sentido, si se parte de la hipótesis de estimar, a mediano o largo plazo, un consumo medio real de 20 kg/persona/año, las necesidades de producción en Venezuela se elevarían a 500.000 t/año.

Consumo per cápita de carne

El consumo promedio per cápita de carne de cerdo en el mundo, en las últimas décadas se ha incrementado a razón dos kgs por cada 10 años; a saber, para el año 1970 el consumo estaba en 9,20, en 1980 en 11,7, en 1990 en 12,8 y en el año 2000 en 14,7 kg/pers/año. Sin embargo, en los países desarrollados es muy superior a los países en desarrollo (28,1 kg/pers/año vs. 11, 1 kg/pers/año, respectivamente); incluso existen consumos extraordinariamente altos en algunos países como Dinamarca, Austria y España, donde alcanza valores de 70, 68 y 63 kg/pers/año, respectivamente. En los países de Sur América se estima que está por debajo del promedio mundial (alrededor de 9,1 Kg/pers/año).

En el año 1999 la principal fuente de proteína de origen animal consumida en el mundo (42,7 %) es la carne de cerdo con 14,7 kg/pers/año seguida por la carne de aves (30,2 %) con 10,6 kg y a continuación la carne de bovinos (9,8 kg) correspondiendo a 27,8 %. Situación que se diferencia del caso de Sur América donde para el mismo año la carne mas consumida fue la de bovino con 29,5 kg, luego la de pollo con 20,0 kg y después la de cerdo con 7,8 kg/pers/año. En Venezuela, la situación es totalmente diferente y la carne mas consumida pasa a ser la de pollo (± 30,0 kg), seguida por la de bovinos (± 18,0 kg) y luego la de cerdo (± 4,0 kg).

El consumo de carne de cerdo en Venezuela alcanzó su máximo valor en el año 1988 (8,8 kg) superando el promedio de Suramérica. Sin embargo, en el año 2001 apenas se consumieron 4,8 kg/pers/año. Este deterioro se debe principalmente a factores económicos y la alta dependencia por las materias primas que conforman las raciones alimenticias unidas al crecimiento poblacional permanente con menor oferta y al limitado poder adquisitivo de la población.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que el grado de autoabastecimiento en algunos países de la Unión Europea es enormemente elevado (Buxadé, 2000), lo que en algunos casos cuadruplica las necesidades para el consumo interno, por ejemplo:

a.- Dinamarca 434 por 100.

b.- Holanda 221 por 100.

c.- Bélgica 176 por 100.

d.- España 114 por 100.

Sin duda, a mediano o largo plazo, la Unión Europea va a reducir su protagonismo en el mercado mundial, debido fundamentalmente a la legislación a favor de la conservación ambiental. Este hecho va a repercutir de una u otra forma, sobre la comercialización del cerdo a nivel internacional de lo cual no estaría excepto el país.

Las diferencias en el consumo de carne de cerdo en Venezuela entre el año 1988 y 2001, así como las disparidades de los consumos de carne de cerdo entre los países europeos y latinoamericanos, el país puede presentarse como un mercado potencialmente importante en el desarrollo de una porcinocultura de bajo impacto ambiental, sustentable y donde se respete el bienestar animal.

Estrategias para incrementar el consumo de carne de cerdo

Desarrollando algunas estrategias de forma coherente para el mercado interno, la actual producción de cerdos en Venezuela debería cuadruplicarse. Para lograr este aumento en el consumo es necesario:

a.- Producir con una adecuada relación costo/calidad.

b.- Desarrollar una adecuada demanda de acuerdo al punto anterior.

c.- Mejorar sustancialmente la imagen del subsector.

d.- Destinar esfuerzos a la producción en pequeña escala para incentivar el consumo fresco de las zonas rurales.

Es conveniente analizar si seremos capaces de responder, en forma coordinada y armónica, a los retos que están planteados en el marco del Mercado Mundial.

Esto implica que la paulatina liberación del comercio y los acuerdos internacionales que lo posibilitan, nos exponen a oportunidades y amenazas. En ese contexto, cada país deberá examinar sus fortalezas y debilidades, de la misma forma que lo deben hacer los productores de bienes transables y particularmente los de origen agropecuario.

Fortalezas y debilidades para Latinoamérica

Los países latinoamericanos en su mayoría, tienen como fortaleza su bajo consumo per cápita, las tradiciones culinarias, sus ventajas comparativas en mano de obra.

Como debilidades se tiene la situación económica; con desempeños de instituciones democráticas todavía no consolidadas, con bajos presupuestos de gestión y por lo tanto, con poca asistencia gubernamental a las políticas activas, infraestructura, etc. Pero no cabe duda, que la principal debilidad del sistema de producción es su fragilidad ante los cambios económicos nacionales e internacionales, que se producen debido a que la alimentación está basada en dietas formuladas con base a materias primas importadas (aproximadamente 75 %), dando origen a una gran dependencia externa. La producción de cerdos en el país, se realiza en más del 95 % bajo el esquema intensivo, caracterizado por alta eficiencia biológica y de uso de los recursos, con creciente demanda en alimentos balanceados, que actualmente pueden ser comerciales o producidos a nivel de granja.

La producción de alimentos balanceados para cerdos, en el año 1988 fue de 1.148.000 t, con una sustancial caída en 1989, para luego iniciar una lenta recuperación, estimándose el valor para 1998, de 463.603 t (AFACA, 1999) y una cantidad similar mezclada a nivel de granja.

Con la disminución de la producción era de esperar que se presentara una significativa reducción de las importaciones de materias primas. Sin embargo, el resultado fue totalmente contrario, debido a un incremento porcentual de la participación de los recursos importados, considerándose que en los actuales momentos alcanzan niveles cercanos al 80 %.

El desarrollo de estrategias alimentarlas para la producción de cerdos y aves es fundamental, utilizando recursos o materias primas tropicales que por sus requerimientos agroecológicos, compitan en condiciones ventajosas con los cereales y la soya, siendo este un campo de investigación muy importante (González, 1994), pero es imprescindible continuar con una secuencia lógica que permita una evaluación integral tanto de los recursos como su factibilidad de uso.

La explotación de cerdos en Venezuela, tal como fue mencionado anteriormente, en un porcentaje muy elevado se puede calificar como de alta productividad, a juzgar por los índices biológicos de producción (ganancia de peso, conversión de alimento, edad para alcanzar el peso al sacrificio y características de las canales), se produce en estabulación total (grandes inversiones en instalaciones), alimentación basada en dietas comerciales elaboradas con base a cereales y soya, generando cierto grado de contaminación ambiental por el alto volumen de excretas y sin considerar el bienestar animal. Todo ello hace pensar que este sistema no necesariamente es el más adecuado en el país, por lo tanto se impone la necesidad de pensar en una estrategia para implementar un sistema que considere básicamente: la inversión inicial, la sustentabilidad, el bienestar animal, el impacto ambiental, entre otros. Por lo tanto, es posible pensar como alternativa que la etapa de cría se realice a campo, el crecimiento y ceba en galpones Deep Bedding (cama profunda) y se incorpore en sus raciones un máximo de recursos alimenticios tropicales de producción nacional, que sean competitivos como: la batata, yuca, caña de azúcar, aceite de palma, morera, nacedero, forraje verde hidropónico etc.

Selección de cultivos y subproductos a utilizar

Es importante considerar el origen de la planta y su adaptación a nuestras condiciones, debe ser una planta rústica, de rápido ciclo vegetativo, elevado valor nutritivo, que se adapte a temperaturas altas, con buena capacidad de almacenamiento de almidones o proteínas, preferentemente con poca o ninguna competencia con el consumo humano y preferiblemente mecanizable. Un ejemplo de ellos lo constituyen las raíces y tubérculos como batata y yuca, donde se puede usar el cultivo en forma integral ya que la parte aérea es una excelente fuente de proteína y la raíz es una reserva de almidones. Si el cultivo presenta alta humedad o factores antinutricionales, su eliminación debe ser sencilla y económica.

Aceptabilidad o preferencia

Un recurso se puede producir en volumen suficientemente grande como para satisfacer las necesidades alimenticias de una determinada población animal o humana. Sin embargo, se hace necesario determinar el nivel de aceptabilidad o rechazo del mismo, para ello se pueden utilizar evaluaciones sencillas como pruebas de cafetería y de consumo, que consisten en suministrar por períodos cortos de tiempo (2 semanas aproximadamente) un alimento preparado con el recurso a evaluar incorporado en diferentes proporciones, de esta manera se determina si el mismo es rechazado o aceptado y hasta que nivel puede ser usado. Este método permite evaluar mas de un recurso a la vez, para determinar preferencia ya que el animal puede seleccionar entre cada uno, el que mayor le apetezca

Composición química

De manera simultánea con la aceptabilidad es imprescindible caracterizar el recurso a evaluar, no solo desde el punto de vista de su composición química, sino también determinar la presencia de factores antinutrícionales. Es muy importante ir mas allá del análisis bromatológico, ya que de acuerdo a las nuevas tendencias en nutrición, es conveniente conocer no solo el extracto libre de nitrógeno para evaluar los almidones presentes, sino, que es deseable caracterizar esos almidones y en la medida de las posibilidades, medir azúcares totales y reductores, de manera de tener una idea del valor energético del recurso. De igual modo, la determinación de proteína bruta suministra muy poca información acerca del valor biológico de la proteína, por lo cual la determinación de aminoácidos es necesaria.

Con respecto a la fracción fibrosa para aquellos recursos de origen foliar que son una fuente muy importante en el trópico, debido a su disponibilidad, es imprescindible su partición para evaluar la cantidad y calidad de fibra presente y si es factible la utilización de aditivos como enzimas exógenas que aumenten la disponibilidad de nutrientes en recursos fibrosos como los follajes de yuca, batata, nacedero, morera y subproductos como el afrechillo de trigo. Otro aspecto fundamental a considerar es el contenido de humedad, principalmente cuando se habla de producción a gran escala ya que el mismo no permite mucho tiempo de almacenamiento y dificulta el manejo del recurso en las granjas.

Determinación de la digestibilidad

La técnica más antigua y comúnmente usada para cuantificar los procesos de digestión que ocurren dentro del organismo es la digestibilidad fecal o total y consiste en realizar un balance entre los nutrientes que ingresan al tracto gastrointestinal a través de la dieta (ingesta) y lo que sale a través de las excretas (Díaz, 1998). Para su realización, los cerdos se alojan en jaulas metabólicas que permitan controlar el volumen de alimento suministrado e ingerido y medir la cantidad defecada, las jaulas deben estar diseñadas de manera que las heces y la orina se puedan separar fácilmente, impedir las pérdidas de alimento y ser suficientemente moldeables para su adaptación de acuerdo al tamaño del animal, de fácil limpieza y desinfección.

La razón de usar machos, es que permite separar fácilmente las heces de la orina. Los nutricionistas, en conocimiento de la existencia y producción de la flora microbiana en el intestino grueso y que además, los aminoácidos no se absorben en esa región del tracto, iniciaron una serie de evaluaciones que permitieron determinar la digestibilidad hasta el intestino delgado, o sea, antes de la acción de la microflora en el intestino grueso( li y Saber, 1994).

En el caso de recursos tropicales fibrosos se debe evaluar el efecto del nivel de fibra sobre la tasa de pasaje, ya que puede influir significativamente en la digestibilidad de los nutrientes, (Díaz et al., 1997).

Actualmente, debido a la búsqueda de metodologías económicas y funcionales se ha venido generalizando el uso de las técnicas In Vitro (Díaz., 1998)

Pruebas de comportamiento de los cerdos de acuerdo a la forma de suministro del recurso

Las pruebas de comportamiento productivo se han utilizado en cerdos, para determinar el porcentaje mas adecuado de sustitución, o el nivel óptimo en que un recurso puede participar en dietas para cerdos, que normalmente son diseñadas isoenergéticas e isoprotéicas y se comparan con dietas referenciales en las variables de carácter productivo (consumo de alimento, ganancia de peso, conversión de alimento etc.), y las características de la canal (González et al., 1995). En este sentido, es muy importante tomar en cuenta el patrón de comparación o dieta de referencia ya que en muchos casos los recursos alternativos pueden tener menor valor biológico que los cereales y la soya. Sin embargo, es importante cambiar el dogma de la eficiencia biológica como única forma de medida, ya que si un recurso es menos eficiente que otro desde el punto de vista biológico, pero se traduce en una reducción de los costos de producción y por lo tanto en mayor rentabilidad, entonces es preferible el recurso alternativo, si además se le agrega que se incentiva la producción agrícola nacional y se abren nuevos mercados de trabajo, cumple también una labor social.

Para el diseño de estos experimentos es recomendable iniciar las evaluaciones con animales adultos como madres gestantes, lactantes y cerdos en fase de finalización o engorde, pasando posteriormente a los animales que por las características de su tracto digestivo pueden tener una limitada respuesta a dietas de menor calidad (González et al., 1997 y García et al., 1999).

Siguiendo este esquema de evaluación el equipo de investigación de porcinos de la Facultad de Agronomía puede recomendar el uso de recursos como: batata, yuca, caña de azúcar, morera, nacedero, palma africana, etc. Para ser incorporadas, en diferentes proporciones, en las dietas para cerdos de acuerdo a la etapa de producción.

Sistemas alternativos de producción de cerdos

Continuando con el esquema propuesto, otro factor a considerar es el sistema de producción donde la cría de cerdos a campo juega un papel muy importante debido a:

El bienestar animal es el estado de armonía entre el animal y su ambiente, caracterizado por condiciones físicas y fisiológicas óptimas y alta calidad de vida del animal. El tema de bienestar animal viene recibiendo especial atención en los medios técnicos, científicos y académicos. Conjuntamente con la protección ambiental y la seguridad alimentaria, el bienestar animal viene siendo considerado entre los tres mayores desafíos del nuevo milenio. El proceso de crianza de cerdos precisa ser ambientalmente benéfico, éticamente defendido, socialmente aceptado y en sintonía con los objetivos, necesidades y recursos de la comunidad para la cual fue diseñado para servir (Pinheiro y Hotzel, 2000).

Existen dos grandes vertientes de conducta para mejorar el bienestar de los animales. Una es el llamado enriquecimiento ambiental, que consiste en introducir mejorías en el propio confinamiento, con el objeto de tornar el ambiente más adecuado a las necesidades de los animales. La otra vertiente sería pensar en el sistema de crianza como un todo, o proponer sistemas de crianza alternativos, tales como la cría de cerdos a campo.

El sistema de cría de cerdos a campo tiene su origen en países europeos, a finales de la década de los 50. Este sistema se caracteriza por mantener a los cerdos en potreros con buena cobertura vegetal, en las fases de reproducción, maternidad e iniciación, cercados con alambres o mallas electrificadas. Las fases de crecimiento y terminación ocurren en sistema confinado. Como características del sistema se puede mencionar que la pendiente de los terrenos no debe ser mayor a 20%, por lo menos con un área de 800 m2 por cerda, los lotes no deben ser mayores a 6 cerdas para evitar problemas de competencia por alimento (Dalla Costa, 1998). Existen algunas ventajas y desventajas de este sistema, se pueden mencionar (Wheaton y Rea, 1993):

Ventajas:

  1. • Reduce los costos de alimentación con el uso de pastos.
  2. • Provee ejercicio y nutrientes requeridos por las cerdas gestantes.
  3. • Reduce los requerimientos de capital de fundación de unidades de producción.
  4. • Buen uso de la tierra no apta para cultivos.
  5. • Mejor incidencia solar en los animales y control de enfermedades.
  6. • Reduce los problemas del manejo de efluentes.
  7. • Reduce el canibalismo.

Desventajas:

  1. • Aumenta las probabilidades de incidencia de parásitos internos.
  2. • Mayor trabajo en los partos.
  3. • Posible degradación de los suelos.
  4. • Requiere más tiempo para llevar los animales a matadero.

En Inglaterra el sistema de crianza intensiva al aire libre ha tenido un crecimiento progresivo.

Cría de cerdos en cama profunda

Hill (2000) define el sistema de producción de cerdos en cama profunda bajo el concepto de proveer al animal la habilidad de seleccionar y modificar su propio microambiente a través del material de la cama. Esta es una variación actual del diseño de construcciones, esquema de alojamiento y estilo de manejo que está siendo utilizada en la industria del cerdo. Según el autor, el sistema de cama profunda para la finalización de cerdos ofrece varias ventajas en comparación con el sistema de confinamiento tradicional. Estas ventajas están basadas en cinco factores principales, a seguir:

  1. • Desempeño animal. Los sistemas de cama profunda, siendo bien diseñados y manejados, han mostrado igual y hasta mejor desempeño animal que los métodos tradicionales de producción.
  2. • Bienestar animal: Los animales utilizados en la producción con cama profunda han demostrado un incremento en la actividad y una disminución en la conducta atípica comparado con animales en confinamiento. Lo que indica un bajo nivel de estrés en los animales así como alto nivel de bienestar animal.
  3. • Problemas ambientales: El sistema de cama profunda puede ser diseñado para cubrir todos los criterios de los sistemas de producción sostenibles. Es comúnmente más aceptado por el público por la forma como se manejan las excretas y la reducción de los olores en las unidades de producción. Con un proceso activo de transformación del material de la cama se obtiene un valioso fertilizante y enmendador del suelo, una vez retirado de la instalación.
  4. • Opciones de mercadeo: Un sistema de mercadeo especializado puede ser desarrollado para los cerdos provenientes del sistema con cama profunda. Actualmente las tres mayores ventajas existen para el desarrollo de sistemas de mercadeo especializado: producción sustentable del cerdo, bienestar animal y la calidad de la carne.
  5. • Inversión inicial para instalaciones: Las instalaciones para cama profunda requieren una reducción significativa en la inversión inicial comparada con los sistemas de confinamiento tradicional.

La estructura del galpón de cama profunda, sin divisiones (Large Pen) combina las ventajas de la cama como colector de excretas con los adelantos tecnológicos de los sistemas de confinamiento tradicional, que resulta en un medioambiente controlado a través de una ventilación natural a lo largo de la instalación, además de la incorporación de ventiladores y aspersores, utiliza un sistema de alimentación seco/húmedo para maximizar la producción, minimiza el uso de la cama y supera las desventajas de las estructuras de tipo túnel. Las instalaciones están diseñadas para alojar entre 500 y 2800 cerdos, dependiendo de la longitud del galpón, flujo y densidad animal.

La densidad animal en este sistema está alrededor de 1,4 m2/animal para garantizar un buen uso de la cama y minimizar los requerimientos de manejo. La mayoría de estas instalaciones, en su origen, provienen de la renovación y conversión de galpones de pollos de engorde.

En cuanto a los aspectos sanitarios del sistema de crianza de cerdos con galpones de cama profunda, Morés (2000) reporta que varios problemas son reducidos con el uso de esta tecnología, como es el caso del canibalismo y los problemas en los cascos y articulaciones. Sin embargo, en algunos rebaños se ha observado una mayor ocurrencia de linfoadenitis por Mycobacterium avium-intracellulare, las cuales se pueden multiplicar bajo condiciones particulares de humedad y temperatura, lo que puede explicar la ocurrencia de la enfermedad en forma estacional.

Consideraciones finales

Es importante destacar que la unión de esfuerzos en los equipos interdisciplinarios de investigación permiten llegar a resultados y conclusiones en menor tiempo y mas resaltantes, ya que se abordan, no solo los aspectos de uso en alimentación animal, sino que se evalúa el recurso en forma holística dentro de la cadena agroalimentaria y se logra el desarrollo integral del mismo. Por último y muy importante, es necesario prever un medio para la efectiva transferencia de resultados con miras a lograr su implementación a nivel de productores.

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