FACTORES DE RIESGO ASOCIADOS A LA INCIDENCIA DE
ENFERMEDADES EN EL CERDO.
*Universidad Simón Rodríguez. Escuela de Educación Agrícola.
Núcleo Canoabo. Canoabo, Carabobo 2043.
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La cría y producción de cerdos es uno de los rubros del sector agrícola que está más propenso a sufrir diversos tipos de inconvenientes durante su ciclo de producción.
Elementos foráneos como cambios climáticos, alzas o bajas de la temperatura, desajustes en el precio del mercado, presencia de enfermedades en las inmediaciones, así como también elementos intrínsicos de la producción (tipo de instalaciones, manejo, tamaño del rebaño, etc), son algunos de los factores a los cuales son sometidos diariamente estas explotaciones, por lo que este tipo de producción es considerada de alto riesgo por parte de los inversionistas y las casas de análisis de riesgo económico.
Por otra parte, a pesar del creciente conocimiento y avances en tecnologías adaptadas a este tipo de producción, todavía es difícil controlar muchos de los elementos que influencia su normal actividad. Como un ejemplo podemos destacar la prevalencia de ciertas enfermedades tales como, Peste Porcina, Fiebre Aftosa, Micoplasma, PRRS, Aujeszky, entre otras, que aún continúan produciendo estragos en los rebaños porcinos a nivel mundial.
De allí que, debemos aplicar las técnicas de diagnóstico, seguimiento y control de estas enfermedades para poder minimizar las consecuencias que puedan ocasionar, y establecer los mecanismos por las cuales estas se hacen presente en los rebaños, para disminuir los riesgos asociados a ellas.
El presente trabajo tiene como objetivo el de reseñar aspectos recientes sobre los riesgos de algunas de la enfermedades que tienen impacto de importancia en la cría y producción de cerdos.
El Diccionario Larousse define el Riesgo como “peligro o inconveniente posible”, “exponerse a la desgracia o contratiempo que se expresa”.
Aunque no señalado en esta definición, es necesario recalcar que el riesgo implica que la consecuencia o efecto adverso (peligro) debe ser antecedido por un factor o factores que incrementan las probabilidades de esa consecuencia o efecto adverso.
En medicina humana se ha determinado que los altos niveles de lipoproteínas de baja densidad en el plasma aumentan también el riesgo de infarto y enfermedades del corazón.[1] . En este caso, el riesgo solo es patente cuando el factor o los factores predisponentes han aparecido previamente o han ejercido su papel, como por ejemplo, una dieta rica en grasas animal, predisposición genética, sedentarismo, etc.
El alcohol es también un importante promotor de riesgos; su abuso crónico incrementa de manera importante el riesgo de cánceres que son inducidos por otros agentes, como el cáncer de pulmón en los fumadores[2].
En este ejemplo se ilustra como un factor – consumo de alcohol - ejerce su efecto incrementando las posibilidades de adquirir un patología de tipo cancerosa.
Las personas que construyen sus vivientes a las orillas de causes de ríos o en zonas montañosas propensas al derrumbe, corren el riesgo de sufrir pérdidas materiales, de su vivienda o de su vida. En este otro caso, el factor riesgo asumido lo conforma la mala ubicación de las viviendas.
Todos estos ejemplos de la vida diaria dan testimonio de la influencia de muchos elementos o factores que incrementan o acentúan los riesgo de la vida.
Por supuesto, el riesgo será mayor y las probabilidades de sus consecuencias se incrementarán en la medida en que se haga caso omiso a estos factores de riesgo o se acentúe la presencia e incidencia de ellos. En otras palabras, el riesgo será mayor y tendrán más probabilidades de perder su vivienda o la vida, quienes construyan más cerca de las orillas de los ríos o en una zona de derrumbe, que aquellas personas que construyan más lejos de los causes de río o de zonas de derrumbe.
En el estudio de las enfermedades del cerdo, el Riesgo se define como la probabilidad de que en un animal o en una granja ocurra un evento patológico, o se presente una enfermedad en particular. Y al igual que en los ejemplos anteriores, debe existir uno o varios factores para que esa enfermedad pueda presentarse, o el riesgo para que la enfermedad se presente, aumente.
Estos factores se denominan Factores de Riesgo, y son elementos predisponentes que incrementan la probabilidad de la ocurrencia de una enfermedad o de un incremento en su severidad, y para lo cual los programas de medicina preventiva pueden ser dirigidos (Martín et al., 1988).
Casi todas las entidades patológicas o enfermedades tiene un agente causal (virus, bacteria, hongo, parásito, etc), y en condiciones de campo, frente a un brote, este agente causal tiene preponderancia sobre el o los factores de riesgo. En otras palabras, neutralizando la causa o el agente causal, o evitando su exposición, la enfermedad se mantendrá bajo control o será evitada o prevenida.
En cambio, haciendo el mismo procedimiento con el o los factores de riesgo, solo podemos esperar una mejora o disminuir la probabilidad de ocurrencia de la enfermedad, dependiendo del grado de asociación entre el o los factores de riesgo y la enfermedad en sí.
En medicina veterinaria, la identificación de la causa o del agente causal y los factores de riesgos asociados a este, son las bases científicas para la prevención de la enfermedades. Así que, estableciendo criterios precisos y confiables sobre la causa, el o los factores de riesgo, y el grado de asociación entre estos, podemos “construir” un sistema de decisión para el control y prevención de las enfermedades.
Hay que denotar que los factores de riesgos tienen valor en un cierto tiempo o en ciertos sistemas de producción. En otras palabras, para cada sistema de producción o granja en particular, existirán determinados factores de riesgos para una causa, que podrían ser muy diferentes en otros sistemas de producción o granjas.
La mayoría de la enfermedades del cerdo, catalogadas en la Lista A de la OIE (Oficina Internacional de Epizootias, France), son consideradas como “enfermedades monofactoriales”, es decir, aquellas en donde el agente causal es el principal, si no el exclusivo blanco de la intervención para su control o erradicación, tal es el caso de Fiebre Aftosa, la Peste Porcina Clásica, etc.
Sin embargo, existen otro grupo de enfermedades que no solo involucra al agente causal, sino que necesita de condiciones adicionales o factores para producir los signos clínicos y la sintomatología de la enfermedad en el cerdo, Estas enfermedades dependen de la interacción entre el animal y las condiciones ambientales y son denominadas “enfermedades multifactoriales”, las cuales se han convertido actualmente en los problemas más importantes de salud del rebaño para productores y veterinarios (Madec y Buddle, 2002).
En lo que respecta a las condiciones ambientales, se refiere a todos aquellos aspectos de alojamiento, alimentación, sanidad, clima, temperatura, profilaxis, personal de granja, manejo del rebaño, etc, que de una u otra manera afectan al cerdo.
Por el efecto que ejercen y la complejidad de este, estos “factores del ambiente” pueden ser considerados como patogénicos (que generan enfermedad), igual como una bacteria o virus que causa una enfermedad. Por lo tanto entran en la categoría de Factores de Riesgo, y consecuentemente, deben ser tomados muy en cuenta a la hora de establecer una estrategias o decisión sobre la salud del rebaño o sobre los mecanismos de prevención y/o control de una enfermedad en particular.
Un ejemplo de este tipo de factores de riesgo es el papel del clima en los desordenes respiratorios en el cerdo, o del papel que juega las concentraciones de amoníaco como factor de riesgo en la aparición de la Rinítis Atrófica y de otras patologías respiratorias.
3. FACTORES DE RIESGOS Y LA INCIDENCIA DE ENFERMEDADES:
a. EL PROCEDIMIENTO:
Cuando se presenta una enfermedad en el rebaño, se debe proceder a identificar la o las causas que han ocasionado su aparición. En primer lugar se debe efectuar el diagnóstico lo más preciso siguiendo las normas y procedimiento universalmente establecidos.
La inspección física y clínica de los animales , así como, la evaluación post-morten de los animales muertos por la enfermedad o sacrificados para tal fin, y el correcto uso de las pruebas de laboratorio, son las bases indispensables para efectuar un diagnóstico confiable. Una vez efectuado el diagnóstico convencional, se debe proceder a examinar el rebaño como un todo.
Cuando estamos en frente de una enfermedad multifactorial, se debe poner atención a las causas o factores de riesgos comprometidos. Esto implica la toma de datos actuales del ambiente a que están sometidos los animales, incluyendo información sobre el manejo, los programas de alimentación, sanitario, de vacunación, etc.
Una entrevista con el productor, los encargados de áreas y con los obreros arrojará indicios a objeto de establecer los puntos en donde existan aspectos que identifiquen elementos que nos conlleven a determinar un factor causativo o una asociación entre ese factor y la aparición de los casos clínicos.
Este último punto es difícil de alcanzar, no obstante la información recolectada debe servir para ir descartando elementos hasta llegar a descifrar el factor con mayor fuerza de asociación con la enfermedad.
Posterior a este ejercicio, se debe establecer la o las soluciones que resuelvan el problema, que aunque en la práctica conlleva serias limitaciones, estas se restringen al espectro de las acciones preventivas.
Estas soluciones usualmente toman dos formas:
- Lucha frontal contra la causa ( utilizando antibióticos, vacunas, retiro de algún alimento o componente , etc).
- Intervención indirecta para reducir el riesgo ( a través de un mejor ambiente).
En el caso de la Intervención indirecta, está implica , entre otras cosas, la reducción de la carga de patógenos en el rebaño a objeto de evitar la expresión de la enfermedad, por lo que una opción técnica debe ser implementada.
Esta opción técnica, a modo de protocolo, debe ser escrita detalladamente y apropiadamente implementada en la granja.
Nuevas medidas y colección de nuevos datos, referentes al factor de riesgo, deberán realizarse periodicamente a objeto de ir midiendo el nivel de severidad de la enfermedad, medir el progreso alcanzado y establecer nuevos objetivos, cambios o modificaciones en el protocolo inicialmente establecido.
En algunos casos, las modificaciones para la reducción del factor de riesgo puede requerir de la experticia en otros campos de la producción porcina para los cuales ni el veterinario ni el productor están debidamente familiarizados, como por ejemplo diseño de una nueva instalación, formulación de una nueva ración alimenticia, etc
.
b. FACTORES DE RIESGO:
Como se anotó anteriormente, los Factores de Riesgo solo adquieren su valor en determinado tiempo y en determinadas ocasiones, es decir, que un factor puede desencadenar la aparición de una enfermedad en una granja en particular, bajo ciertas condiciones, pero que este mismo factor no tendría ningún tipo de repercusión en otra granja con condiciones diferentes. En otras palabras, factores del ambiente, que varían de granja en granja, ejercen su efecto en forma disímil.
Un ejemplo clásico es el estudio reseñado por Madec y Buddle (2002) quienes seleccionaron al azar lechones destetados de una granja severamente afectada por diarreas en el post-destete, y fueron movidos hasta una granja experimental. Estos lechones no expresaron ningún signo significativo de enfermedad, mientras que los lechones de la misma edad que permanecieron en la granja de origen padecieron de la enfermedad, aún cuando las dietas alimenticias y el manejo se mantuvo igual en ambos localidades.
Estos investigadores concluyeron que la diferencia entre la ausencia y presencia de la enfermedad fue debido a la intrincada relación de factores que estaban activos en la granja de origen, pero no así en la granja experimental.
En un estudio anterior relacionado a la presencia de diarreas en el post-destete, Madec et al. (1998) encontraron que la salud post-destete está parcialmente determinada por factores del pre-destete tales como, peso y edad al destete, consumo de preiniciador y limpieza de la lechonera, aunque muchos de los factores relacionados estaban activos en el post-destete (calidad de aire, densidad de animales, procedimiento para mover los animales).
Los autores concluyeron que la prevención de desordenes digestivos en el postdestete puede basarse en el control de condiciones zootécnicas.
Smith et al (1998), en el trabajo sobre Enteropatías Proliferativas, concluyeron que el uso de pisos completamente alistonados y también el uso de pisos de malla en las instalaciones empleados para colocar a los cerdos inmediatamente después del destete, y el uso de pisos alistonados en instalaciones utilizados para alojar a los cerdos de dos a seis meses de nacidos, fueron factores de riesgo para los brotes de Enteropatías Proliferativas, esto comparado con el uso de piso sólido.
Por otra parte, Pearce (1999) demostró en su estudio epidemiológico sobre “Enfermedades Entéricas en los Cerdos” que existe una asociación significativa entre los siguientes factores y la ocurrencia de diarrea en los cerdos de engorde; estos factores son: el uso de medicamentos en el agua para los destetados, la práctica de cortar la cola de los cerdos, el uso de un sistema de alimentación húmeda en el engorde, el colocar los cerdos en pisos de listones y el aislar animales al ingresar en la granja exponiéndolos al estiércol de cerdos adultos.
En un estudio sobre los factores de riesgo asociados con la seroprevalencia de Salmonela en cerdos de engorde, Baum et al. (1998) encontraron diversos factores que incrementaban la prevalencia de Salmonela en 89 granjas porcinas seleccionada de los Estados Unidos. Se pudo demostrar que las granjas en donde no se efectuaba el cambio de botas al ingresar a los galpones, tenían 6.21 mas prevalencia de Salmonela., y este riesgo se incremetaba a 12.67, 13.9 y 23.38 veces en las granjas que no recogían los cerdos muertos diariamente, usaban alimento peletizado, o utilizaban transporte propio para el personal, respectivamente.
Van der Wolf et al. (1998) determinaron, en 404 granjas porcinas, que las paredes de concreto entre corrales, la transferencia de lechones a muy corta edad al área de engorde, el uso de un colector de las excretas por compartimiento, fueron factores asociados positivamente en la reducción significativa de Salmonela .
Así mismo, Dahl (1998) encontró que el riesgo de positividad a Salmonela era 3.4 veces mayor en granjas que adquiría el alimento a terceros, y de 1.5 a 2 veces mayor en granjas con rebaños entre 1001 a 2000 cerdos de engorde y entre 501 a 1000 cerdos, respectivamente. La razón del porque en rebaños más grande el riesgo sea menor, se explica por el hecho de que la mayoría de ese tipo de granjas elaboran su propio alimento en la granja.
Hallazgos que concuerdan con estos últimos fueron reportados por Kranker y Dahl (2000).
En un estudio similar al anterior, Hamilton et al. (2000) detectaron cuatro factores de riesgo que significativamente estaban asociado con un incremento en el riesgo de seropositividad a Salmonela. Estos factores fueron el uso de alimento peletizado, uso de suero en finalización, número de cerdas y la zona de localización de la granja.
En relación a los problemas en el rebaño reproductor y los factores de riesgo asociados a estos, Koketsu (2000) encontró que un alto riesgo de mortalidad en cerdas reproductoras fue asociado con rebaños grandes, alta paridad y lactaciones cortas. Se determinó que al incrementar el rebaño de reproductoras a 500 hembras, el riesgo de mortalidad se incrementaba en 0.44%. Más parto en la cerda fue asociado con un mayor riesgo de mortalidad.
De acuerdo a lo descrito por Abiven et al. (1998), las granjas mutliplicadoras tienen mayor riesgo de mortalidad en cerdas que las granjas convencionales Cría-Engorde.
En cuanto a los factores de riesgo y su asociación con patologías de tipo respiratorio, se han descrito los efectos del tipo de alojamiento y su efecto sobre la aparición de enfermedades respiratorias. En este sentido, se ha reportado que un rebaño de gran tamaño constituye un significativo riesgo para las enfermedades respiratorias en la etapa de iniciación (Golberg et al., 2000).
Hurnick et al. (1994) investigaron la influencia del tipo de explotación, instalaciones y manejo sobre la aparición de neumonía enzootica. En las granjas familiares, el método de alimentar en el piso incrementó en 3.31 veces el riesgo de presentarse casos de neumonía enzootica. Así mismo, las granjas integradas que elaboran su propio alimento y que están ubicadas cerca de otras granjas tuvieron un 2.31 más riesgo en tener esa condición, sugiriendo que este tipo de granja tiene más chance en tner neumonía enzootica. El mismo estudio determinó que solo las granjas múltiple fuentes de proveedores de lechones y las granjas que alimentan en el piso estaban asociada con una mayor tasa de prevalencia de neumonía enzootica.
Zhuang et al. (2002a), en su estudio realizado en Dinamarca sobre la transmisión aérea y los factores de riesgo para App y Micoplasma, reporta que el riesgo de adquirir pleuroneumonía o neumonía por micoplasma está fuertemente asociada con la densidad de cerdos de las granjas vecinas y la distancia hacia ellas. El riesgo de infección incrementa de 12 a 13% si el número de los lechones a matadero se duplica. Concluyendo que la transmisión aérea es el mayor factor responsable de la infección para estos dos agentes.
En otro estudio sobre PRRS, Zhuang et al. (2002b) determinaron que los rebaños con más de 800 lechones con peso a matadero, tenían 2 veces más alto riesgo de infectarse con PRRS. El análisis posterior indicó que el riesgo se incrementaba a medida que se incrementaba la densidad de granjas positivas a PRRS en la cercanías, pero que este riesgo disminuía según la distancia entre ellos.
En este parte se dan a conocer los resultados preliminares obtenidos a través de un estudio realizado en granjas de los estados Aragua y Carabobo, utilizando para ello un questionario epidemiológico para ser aplicado los productores porcinos, veterinarios o encargados de granja, de acuerdo las recomendaciones dadas por Smith et al. (1998).
Un total de 58 cuestionarios fueron repartidas y/o entregados directamente a las Granjas a encuestar, o bien fueron entregados con la colaboración de veterinarios que laboran en diferentes tipos de empresas del sector porcino.
De los 58 cuestionarios suministrados, solo se pudieron recuperar 26 (44.82%), de los cuales 10 fueron rechazados por presentar errores u omisiones en las respuestas. Es decir, que el estudio realizado se basó en aquellas cuestionarios que no presentaron ningún tipo de alteración y que todas las preguntas fueron contestadas al menos en un 80%.
Solo se pudieron obtener 16 (26.58%) cuestionarios que reunieron los condiciones para su procesamiento ulterior. Estos cuestionarios se distribuyeron de la siguiente manera: 10 del Estado Aragua y 6 del Estado Carabobo.
Las respuestas obtenidas fueron comparadas con la observación realizada por el encuestador donde se obtuvo los siguientes resultados:
Como se puede observar en el cuadro 2, la mayor parte de los productores encuestados (93,75%) poseen granjas de Ciclo Completo, es decir, se dedican a la cría, engorde y finalización de los cerdos.
Tipos
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n/T |
% |
|
|
Ciclo Completo Nac – Destete Engorde Dos Sitios Multisitios Reproductores
|
15/16 1/16 0 0 0 0 |
93,75 6,25 0,00 0,00 0,00 0,00 |
|
Total
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16 |
100,00 |
|
En el Cuadro N° 3 se aprecia que el 75% de los productores encuestados poseen en promedio mas de 500 cerdas en producción, lo que representa una población total aproximada de unos 5.000 animales en cada unidad de producción porcina.
La población de cerdos que fueron objeto de estudio en el Estado Aragua fue de 50.470 cerdos y 21.000 en el Estado Carabobo, para una población total entre ambos estados de 71.470 animales, aproximadamente.
Nº de Cerdas en Producción
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n/T |
% |
|
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100 – 350 351 – 650 651 – 950 951 – 1.250 1.251 – 1.550 Más de 1.550 |
3/16 8/16 4/16 - - 1/16
|
18,75 50,00 25,00 0,00 0,00 6,25 |
|
Total
|
16 |
100,00 |
|
En lo que respecta al cuadro N° 4 que trata sobre la explotación de otros tipos de animales, el cual es un factor que influye en la transmisión de enfermedades (Laurentín, 2002). Es frecuente ver en las granjas animales pastoreando u otros tipos de animales y de hecho en el estudio realizado se obtuvo que en todas las granjas encuestadas se explotan otras especies animales, así como también los animales domésticos, sin embargo la cría que mas predomina en estas granjas, aparte del ganado porcino es el ganado Bovino (68,75%).
A través de los resultados obtenidos y la observación realizada, se comprobó que existen granjas que poseen uno a o mas tipos de otras explotaciones. De hecho los resultados de las encuestas indican que diez (10) de las granjas encuestadas explotan cerdos y bovinos, de las que explotan cerdos y pollos solo hay dos (2), de las que explotan cerdos, cabras u ovejas hay seis (6), pero tan solo en una granja de las encuestadas se explotan todos los animales mencionados anteriormente.
En lo que respecta a la cría de animales domésticos, se tiene que quince (15) granjas crían cerdos y tienen perros, de las que tienen cerdos y gatos hay seis (6), de las que tienen cerdos y caballos hay cuatro (4) y de las que tienen cerdos, loros y pericos hay dos (2). Sin embargo se pudo verificar que en ninguna de las granjas se tienen todos los animales domésticos antes mencionados.
Ahora bien la presencia de otras especies animales debe evitarse, a que pueden ser portadores de la infección principalmente de diarrea por rotavirus. (Woode y Bohl, 1981).
Como se puede observar en el cuadro N° 5 que trata sobre la distancia de la granja porcina mas cercana, debe señalarse antes que nada que las explotaciones deben guardar una distancia, cuando menos de 3 Km, con relaciona otras unidades ganaderas (Harris y Alexander, 1999), esto es una barrera física con el fin de evitar la transferencia por medio de las corrientes de aire de las distintas afecciones.
De acuerdo con la información obtenida en el Cuadro No. 5, se tiene que 7 de las granjas pertenecientes al estudio, es decir el 43.75%, están ubicadas a una distancia aproximada de 100 a 400 mts de la granja porcina más próxima, distancia que conlleva a un riesgo probable de transmisión de enfermedades entre esas granjas
Tipos de Animales
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n/T |
% |
|
|
Ganado Bovino Pollos de Engorde Cabras u Ovejas Perros Gatos Caballos Aves (Loros, Pericos) Otros No
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11/16 3/16 7/16 15/16 6/16 4/16 3/16 5/16 1/16 |
68,75 18,75 43,75 93,75 37,5 25,0 18,75 31,25 6,25 |
|
Total
|
16 |
100,00 |
|
Distancia de la GranjaPorcina más Próxima
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n/T |
% |
|
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100 – 400 Mts. 400 – 900 Mts. 900 – 1.500 Mts. 1.500 – 3.000 Mts. Más de 3.000 Mts.
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7/16 6/16 - 1/16 2/16
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43,75 37,50 0,00 6,25 12,50 |
|
Total
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16 |
100,00 |
|
A pesar de que no todos los productores están ubicados cerca de otra granja porcina, en el Cuadro No. 6, se pudo observar que el 75,00%, es decir 12 productores si tienen en su cercanía una vía por donde circulan camiones con cerdos.
Hay vía cercana parael Transporte
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n/T |
% |
|
|
SI
NO
No Sabe
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12/16
3/16
1/16
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75,00
18,75
6,25
|
|
Total
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16 |
100,00 |
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En el cuadro N° 7 se hace referencia a la distancia a la cual se encuentra ubicada la vía por donde circulan cerdos, obteniéndose que el 43,75% de los productores encuestados señalaron que la vía en cuestión estaba ubicada a menos de 50 metros de la granja.
Más del 55% de las Granjas encuestadas están ubicadas entre 50 a 200 mts de la vía más próxima por donde transitan vehículos que transportan cerdos.
De acuerdo a lo señalado por Harris y Alexander (1999), debe haber una distancia de al menos 450 metros entre la granja y cualquier vía por donde se transporte animales, así que distancia como las obtenida en este estudio nos indica que las granjas están expuestas constantemente a un posible riesgo de adquirir algún tipo de enfermedad por este motivo.
En el cuadro N° 8 se hace referencia al transporte el cual es considerado para Doporto y Guerra, (1986) un medio de transmisión indirecta de enfermedades y la única forma de impedir tal cosa es con la utilización de un programa que aísle a la granja de estas influencias. Bohl, (1975, 1981) señala que se debe controlar la entrada de vehículos que van de granja en granja para evitar la entrada del virus de Gastroenteritis Trasmisible. En este cuadro se aprecia, que sólo un (56.25%) de los productores agropecuarios encuestados afirmaron usar transporte propio para llevar los cerdos al matadero.
Distancia a que se encuentra lavía
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n/T |
% |
|
|
Menos de 50 mts 50 – 200 mts 200 – 500 mts 500 – 1000 mts mas de 1000 mts
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7/16 2/16 3/16 3/16 1/16 |
43,75% 12,50% 18,75% 18,75% 6,25%
|
|
Total
|
16 |
100,00 |
|
Transporte Propio
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n/T |
% |
|
|
SI
NO
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9/16
7/16
|
56,25
43,75
|
|
Total
|
16 |
100,00 |
|
Continuando con los aspectos referidos al transporte, se puedo observar que, a pesar de que cierto número de productores no poseen vehículo propio para llevar los cerdos al matadero, una mayor parte representada por el 56.25 % de los productores (Cuadro N° 9) afirmaron tener vehículo propio para transportar el alimento de los cerdos con el objetivo de disminuir los riesgos que existen por la introducción indirecta de enfermedades que afecten la productividad de la granja.
Propiedad del Vehículo que Transportan Alimento
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n/T |
% |
|
|
SI
NO
|
10/16
6/16
|
62,50
37,50
|
|
Total
|
16 |
100,00 |
|
En cuanto a la disponibilidad de un área de cuarentena para los reemplazos, como se puede observar en el Cuadro N° 10 sólo un 37,50%, representado por 6 granjeros la tienen disponible en la granja.
De acuerdo a lo señalado por Zulovich (2002), las instalaciones de cuarentena son una etapa importante de la producción porcina, en vista de que en ellas se alojan y se pueden cuidar a los reproductores antes de introducirlos en el rebaño.
Aunque un sistema perfecto de cuarentena es difícil de establecer en muchas granjas, sin embargo, cualquier sistema que aísle a los animales recién llegados a la granjas, por al menos 3 semanas, reducirá el riesgo de un brote súbito de cualquier enfermedad (Harris y Alexander, 1999)
A pesar de que el 62,50% tienen disponible el área de cuarentena, se puede observar en el cuadro N° 11 que de estos, únicamente el 31,25% la usan regularmente, o sea cinco (5) productores, siendo considerado esto como un elemento de riesgo para la transmisión de enfermedades. ( Doporto y Guerra, 1986).
Epperson, 2002 afirma en su estudio realizado que los lechones adquieren algunas enfermedades de la madre. Destetando a edad temprana, (< 21 días) es posible el control de las enfermedades de trasmisión vertical (cerda a lechón); esto se debe a que la inmunidad del calostro produce una defensa provisional pero los anticuerpos calostrales desaparecen rápidamente y dejan al lechón susceptible a la infección. En el cuadro N° 12 .se observa que el 43.75% de los productores destetan a los lechones entre los 19 a los 22 días.
Disponibilidad de Área deCuarentena
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n/T |
% |
|
|
SI
NO |
6/16
10/16 |
37,50
62,50
|
|
Total
|
16 |
100,00 |
|
Uso del Área deCuarentena
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n/T |
% |
|
|
SI
NO |
5/16
11/16 |
31,25
68,75
|
|
Total
|
16 |
100,00 |
|
Tipos
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n/T |
% |
|
|
15 – 18 19 – 22 23 – 26 Más de 26
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- 7/16 3/16 6/16
|
43,75 18,75 37,50
|
|
Total
|
16 |
100,00 |
|
En lo que respecta a las prácticas de manejo realizadas a los lechones se tiene que el 100% de los productores encuestados aplican, la inyección de hierro, seguidamente un 93,75% realiza el corte de cola, el corte de colmillos en un 87,50% y la castración en un 81,25%. Visto de esta forma se tiene que, hay productores que realizan diversas prácticas de manejo con los lechones (Cuadro No. 13).
En el estudio realizado por Pearce (1999) se reportó que la practica de cortar la cola de los lechones esta asociada significativamente como un factor de riesgo para la ocurrencia de diarrea.
Alternativas
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n/T |
% |
|
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Inyección de Hierro Corte de Cola Corte de Colmillos Inyección de Antibiótico Castración
|
16/16 15/16 14/16 8/16 13/16 |
100,00 93,75 87,50 50,00 81,25
|
|
Total
|
16 |
100,00 |
|
En cuanto al uso de flujo continúo, antes que nada es necesario mencionar que consiste en ir añadiendo continuamente en el galpón cerdos jóvenes junto con los animales adultos (Epperson, 2002). De hecho en el cuadro N° 14 se observa que un 68,75% de los productores encuestados afirmaron emplear la práctica de flujo continúo, recalcando que cualquier enfermedad que los cerdos adultos padezcan puede transmitirse inmediatamente a los cerdos jóvenes que son susceptible. (transmisión horizontal).
Alternativas
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n/T |
% |
|
|
SI
NO
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11/16
5/16
|
68,75
31,25
|
|
Total
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16 |
100,00 |
|
El uso del Sistema Todo Dentro / Todo Fuera significa establecer un grupo de cerdos en un período de alimentación (generalmente después del destete) y mantenerlos como un grupo hasta que llega la etapa de acabado o de salir al matadero y una vez que se establece el grupo no se introducen mas animales (Epperson, 2002). En relación a este tipo de manejo se tiene en el cuadro N° 15 que el 56,25% de los productores no realizan esta práctica, sabiendo que este tipo de manejo previene la transmisión horizontal de enfermedades que ocurren con el manejo en flujo continúo.
Cuadro Nº 15. Uso del Sistema todo dentro / Todo fuera al mover los
Animales de los Corrales o de los Galpones
Alternativas
|
n/T |
% |
|
|
SI
NO
|
7/16
9/16
|
43,75
56,25
|
|
Total
|
16 |
100,00 |
|
NOTA: Información adicional y la presentación de resultados preliminares del estudio sobre factores de riesgos en granjas porcinas de los estado Aragua y Carabobo, serán presentados durante el Congreso.
BIBLIOGRAFIA
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