PESTE PORCINA CLÁSICA

 

SÁNCHEZ-VIZCAÍNO, JM

 

MINISTERIO DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA

 

CENTRO DE INVESTIGACIÓN EN SANIDAD ANIMAL (CISA)

28130 VALDEOLMOS, MADRID

vizcaíno@inia.es

 

 

 

 

I. INTRODUCCIÓN

 

            La Peste porcina clásica (PPC), también conocida como Cólera Porcino o Fiebre porcina clásica,  es una de las principales enfermedades víricas que afecta al ganado porcino, tanto domestico como salvaje, se caracteriza por lesiones de carácter hemorrágico y de curso generalmente fatal en las formas agudas. Fue descrita por vez primera en Ohio (EEUU)  a primeros del siglo XIX, apareciendo en Europa en 1862  La PPC está ampliamente distribuida por los diferentes continentes, suponiendo en este momento una importante amenaza al sistema productivo porcino.

 

 

II. ETIOLOGÍA

 

 

            La PPC está producida por un virus perteneciente al género Pestivirus y familia Flaviviridae. (Franki, 1991). La partícula vírica presenta un diámetro de entre 40 a 50 nm con envuelta, la cápside tiene forma icosaédrica.  Su génoma viral está formado por una molécula de RNA  de banda simple  y polaridad positiva que presenta una longitud de 12,284 nucleótidos ( 2,2 Kb) con una fase de lectura abierta capaz de codificar 3.989 aminoácidos. El genoma viral actúa como ARN mensajero y se traduce en una poliproteína que procesada por la acción de proteasas virales, no bien conocidas, y de la célula huesped, para dar lugar a las proteínas maduras. El genoma ha sido clonado y secuenciado en su totalidad caracterizandose cuatro proteínas estructurales, la proteína p14, localizada en la nucleocápsida y tres glicoproteínas :  gp 55, también denominada (E1),  gp 44, también conocida como E2  y  gp 33. Las gp 55 y 44 están  localizadas en la envuelta. Existe al menos una proteína no estructural denominada gp 2. El genoma ha sido clonado y secuenciado en su totalidad conociendose su distribución y localización. Entre los nucleotidos 364 y 1.100 se localizan en primer lugar la gp 44, seguidamente la gp 33y la gp 55.  La gp 55 induce anticuerpos neutralizantes y una gran variabilidad en una región lo que permite diferenciar distintas cepas virales. (Weiland y col. 1992, Ruggli y col. 1996., Van Rijn y col. 1997).

 

 

II.1 RELACIONES ANTÍGENICAS Y GENÉTICAS

 

            El virus de la PPC (VPPC) se encuentra estrechamente relacionado, tanto antígenica como genéticamente con otros dos virus integrantes del mismo género pestivirus, el virus de la Diarrea vírica bovina (BVD) y el de la Enfermedad de Border (BD). Estos dos virus son primariamente patógenos para los rumiantes, aunque el VBVD puede también infectar el ganado porcino causando en algunas ocasiones infecciones con cuadro clínico y lesiones similares a la PPC. Gracias a la utilización de los anticuerpos monoclonales frente a diferentes epitopos de la gp 55 se pueden estudiar las diferencias antigenicas entre los distintos virus. Por otra parte, estudios comparativos de secuencias entre el VPPC y el VBVD han demostrado la presencia de zonas de alta homología entre ambos virus tanto a nivel de proteínas como de nucleótidos, donde puede ser del entre 66 al 74 % como de nivel de aminoácidos cuyos resultados ronda el 85 %. No obstante, mediante la comparación de la secuencia de los nucleotidos de las regiones 5’- NTR (entre las bases 190 a 339), Felsenstein, 1989 o mediante estudios de la región de la glicoproteína gp 55 (Lowings, et al. 1996) se han podido clasificar los diferentes virus de la PPC en tres subgrupos.

 

 

II.2 PROPIEDADES FISICO QUÍMICAS

 

Debido a la presencia de lipoproteínas en su envoltura, el virus se inactiva rápidamente con disolventes orgánicos, como cloroformo y éter, así como detergentes, como Nonidet P-40, desoxicolato y saponina. También es sensible a la acción de radiaciones ultravioleta y a pH entre 3-4 y 11-12. La infectividad se destruye fácilmente sometiendo al virus a temperaturas de 60ºC durante un mínimo de 10 minutos. Esto mismo se consigue a menos temperatura si se aumenta el tiempo de exposición. De ahí que se observe igual efecto a una temperatura de 56ºC durante 60 minutos, 50ºC durante 3 días o 35ºC durante 15 días. Las enzimas proteolíticas, como la tripsina, ejercen una inactivación moderada.

 

El virus de la PPC es estable en un rango de pH entre 8 y 9, a temperaturas de –20ºC y     –70ºC, y liofilizado, donde puede mantenerse durante años. Asimismo puede durar semanas a temperatura de refrigeración en recipientes de cristal herméticos, sin una disminución marcada de la infectividad.los conservantes, como glicerina  al 1% o bien  fenol al 0,5%, aumentan la efectividad del proceso de conservación. La destrucción del virus se aconseja en hipoclorito 2%, cresol6%, fenol5%, hidróxido sódico 2% y lechada de cal al 5%.

 

 

II.3 RESISTENCIA A CONDICIONES AMBIENTALES.

 

La supervivencia del virus de la PPC en la naturaleza depende tanto del medio ambiente como del medio en que éste se encuentre protegido ( sangre, saliva, heces ). Aunque se trata de un virus bastante resistente a la desecación y al medio externo, sobre todo cuando se encuentra en exudados, sangre o cualquier medio proteico, no llega, a alcanzar la resistencia de otros virus porcinos, como por ejemplo el virus de la peste porcina africana.

 

La putrefacción lo destruye en 1 a 3 días. Da ahí que se inactive fácilmente en estiércol     (24- 48 horas ), si no se encuentra en sangre o exudado nasal. En locales deshabitados  suele desaparecer entre 1 a 15 días, también puede permanecer durante varios días en heces, orinas y secreciones. En los purines se recomienda mantenerlos durante 45 días para conseguir su inactivación.

 

La permanencia del virus en los productos curados del cerdo fue realizado por nosotros (Mebus, y col, 1992). Los animales fueron inoculados con el virus de PPC y en el momento de máxima viremia todos los animales fueron sangrados y sacrificados, se seleccionaron los tejidos a estudiar con los que se realizarían posteriormente los diferentes productos (jamón ibérico y serrano, paletilla ibérica y lomo ibérico). Las muestras fueron tomadas en el momento de sacrificio y a intervalos durante el proceso de curación, realizándose ensayos para  comprobar la supervivencia del virus en muestras de grasa, ganglios, médula ósea y músculo de los tejidos, utilizando técnicas “in vitro” y cuando éstas resultaron negativas, inoculando las muestras “in vivo”. Los resultados obtenidos pusieron de manifiesto que el virus se inactivaba antes de terminar el período establecido para la curación comercial de cada producto.

 

 

II.4 MULTIPLICACIÓN Y PROPAGACIÓN DEL VIRUS

 

El único Hospedador natural del virus de la PPC es el cerdo tanto demestico como silvestre, aunque el virus es capaz de replicarse en otras especies animales como rumiantes domésticos, venados y animales de experimentación, provocando una reacción febril, prácticamente asintomático. Entre ellas, el conejo es la más importante, ya que dieron lugar a la obtención de las clásicas cepas vacunales atenuadas, utilizadas en Europa en los años 70 y primeros de los 80 para el control y erradicación de la enfermedad.

 

En el cerdo el virus suele entrar principalmente por ingestión seguido de la piel, por semen o por inhalación, es decir todas las vías son posibles en la infección del VPPC. La multiplicación primaria se lleva a cabo en las células endoteliales y fagocíticas  de amígdalas y ganglios linfáticos regionales (según la puerta de entrada) posteriormente se produce una fase viremia para localizarse finalmente en los órganos diana donde se producirá de nuevo replicación viral. (Mengeling, W,  ycol. 1969).

 

La replicación del virus “in vitro” en cultivos primarios se produce en células de riñón porcino, testículos de ratón y cerdo, células porcinas embrionarias, cultivos primarios de células de riñón de cobayo, zorro, conejo y ardilla entre otros.

 

El virus además replica en una gran variedad de líneas celulares establecidas de origen porcino, bovino, caprino, primate y cobayo. La de uso más frecuente en laboratorio es la línea de riñón de cerdo PK-15. Pese a que la replicación del virus en estos cultivos tiene un mayor grado de reproducibilidad y un comportamiento más uniforme, la propagación del virus en ellas solo proporciona moderados o bajos títulos virales, por lo que los rendimientos en producción no son muy elevados.

 

El uso de cultivos primarios trae consigo un elevado riesgo de contaminaciones con otros virus, bacterias y microplasmas procedentes del organismo donante. Este riesgo disminuye en gran medida con el uso de líneas celulares establecidas. En este caso ultimo caso, la contaminación más importante es la infección del cultivo con el virus de BVD, que puede ir contaminando el suero fetal bovino, utilizado en los cultivos como nutriente. Por tanto es necesario realizar comprobaciones periódicas frente a los distintos agentes contaminantes y  principalmente frente a este virus. Las células primarias de origen ovino o cultivos permanentes que contengan suero ovino como nutriente presentan el mismo problema de contaminación con el virus de BD.

 

La replicación del virus en las diferentes líneas celulares no produce efecto citopático en la célula infectada, con la excepción de muy reducido número de cepas citopatopatogénicas, por lo que para su detección ha de ser monitorizado por distintas técnicas serológicas de inmunofluorescencia o inmunoperoxidasa.

 

 

III. PATOGENIA Y TRANSMISIÓN

 

            El VPPC suele penetrar en el organismo por ingestión, inhalación, piel, o semen. Una vez en el animal , el virus se replica en amígdalas (infección oral o nasal) o en los ganglios linfáticos regionales (vaginal, piel) . Tras una primera fase de replicación el virus pasando a sangre produciendo viremia (12 a 20 horas post infección hasta varias semanas). Tras esta fase el virus se localiza en los órganos diana (bazo, ganglios, riñón, pulmón, médula ósea) donde se producen nuevas replicaciones víricas y las lesiones características de carácter hemorrágico. 

 

            El contacto directo entre animales infectados (en fase aguda ó portadores) y animales sanos es la forma más común de transmisión del VPPC.

 

La eliminación del virus en animales infectados  puede comenzar a partir del segundo día post infección por saliva, secreciones oculares y nasales, aire. Después de unos días el virus se puede eliminar también por orina, heces y semen. Es importante, destacar la transmisión de madres portadoras inaparentes a sus lechones u a otros animales adultos susceptibles.

 

            El VPPC se mantiene infeccioso en la carne porcina cruda por largos periodos de tiempo que van desde los 27 días en el tocino a los 1.500 días en la carne congelada. En los productos curados, el tiempo de inactivación del VPPC, va de los 250 días para el jamón ibérico a los 140 y 126 para el jamón serrano y el lomo ibérico respectivamente.

 

            Además del contacto de animales enfermos o portadores con animales sanos o de la ingestión de productos contaminados existen otras importantes vías de contagio de esta enfermedad, entre ellas destacar :

 

·       El transporte contaminado

 

·       La ropa y calzado

 

·       Los púrines

 

·       Equipo quirurgico y/o de exploraciones médicas

 

·       Insectos y roedores

 

Los recientes brotes de PPC en Europa han puesto de nuevo de manifiesto que el transporte juega un papel muy importante en la transmisión de la PPC, así se ha podido comprobar que del 25 al 50% de los brotes estaban originados por el transporte contaminado (Sánchez-Vizcaíno, 1999).

 

                                  

 

IV. CUADRO CLÍNICO Y ANATOMOPATOLÓGICO

 

            La PPC puede cursar con una enorme variedad de manifestaciones clínicas y anatomopatológicas dependiendo de la virulencia de la cepa, del estado inmunitario  y  edad del animal. Las lesiones características descritas para esta enfermedad, en general, se presentan solamente con cepas de alta virulencia, en animales no inmunizados y con más facilidad en lechones que en adultos. Pueden existir animales portadores asintomáticos de gran importancia en la eliminación de virus.

 

             

            En general se han descrito en cerdos adultos las formas : aguda, subaguda y crónica de la enfermedad. Además, existe una forma trasplacentaria de la PPC que puede dar lugar a diversas afecciones fetales y neonatales  e infecciones persistentes asintomáticas.

 

 

            V. DIAGNÓSTICO

 

            Dada la gran variedad de síntomas y lesiones con las que puede cursar la PPC así como la gran cantidad de lesiones comunes que puede presentar con otras enfermedades hemorrágicas del cerdo (Peste porcina africana, Pasterelosis aguda,  Salmonelosis, Mal rojo, etc) el diagnóstico laboratorial es esencial en esta enfermedad.

 

            Como en otras enfermedades infecciosas, el diagnóstico laboratorial se puede establecer por la detección de:

 

 

            V.1. VIRUS O ANTÍGENOS VÍRALES.

 

            V.2. ÁCIDO NUCLEICO VIRAL.

 

            V.3. ANTICUERPOS ESPECÍFICOS.

 

 

 

 

V.1. DETECCIÓN DE VIRUS O ANTÍGENOS VÍRALES

 

            Son varias las técnicas disponibles para la detección de virus o antígenos vírales en la PPC. La elección de una u otra se determina según los siguientes criterios:

 

Infección primaria: Es la primera vez que se sospecha de la enfermedad en un área determinada.

 

Rapidez : Necesidad de tener los datos urgentemente.

 

Número de muestras a analizar.

 

Disponibilidades técnicas y económicas.

 

 

Según estos criterios los métodos más utilizados sería :

 

 

V.1.1. AISLAMIENTO VIRAL

 

V.1.2. INMUNOFLUORESCENCIA DIRECTA

 

V.1.3. ELISA DE CAPTURA

 

 

 

V.1.1. AISLAMIENTO VIRAL

 

            El aislamiento del VPPC en cultivos celulares está considerada en la actualidad como la técnica de referencia obligada en zonas exentas de la enfermedad o como técnica confirmatoria en caso de dudas. Este método esta basado en la capacidad de multiplicarse el VPPC en la línea celular de riñón de cerdo conocida como línea PK 15. Sobre esta línea, se coloca un macerado extraído de los órganos sospechosos. Cada 24 ó 72 horas se realizará una tinción (fluorescencia directa) con un anticuerpo monoclonal (diferencial de pestivirus) para observar la presencia o no del VPPC. En caso negativo se recultivara hasta un mínimo de tres veces. Esta es una técnica muy sensible (ya que por poco virus que tenga la muestra se multiplicara en la línea) y muy especifica gracias a los anticuerpos monoclonales. Presenta como único problema que es muy laboriosa y lenta, pudiendo llevar de entre 3 a 5 días.

 

 

V.1.2. INMUNOFLUORECSCENCIA DIRECTA EN TEJIDOS.

 

Consiste esta técnica en la puesta en evidencia de antígenos virales en corte histológico de los órganos sospechosos mediante la tincción con un conjugado policlonal (contra todas las proteínas del virus, no permite la diferenciación entre los pestivirus) o monoclonal (frente a la proteína gp 55, permite la diferenciación entre los diferentes pestivirus) marcado con fluoresceína o peroxidasa.

 

            Las ventajas de esta técnica es su gran rapidez (dos a tres horas) el inconveniente es que no se pueden realizar un gran número de muestras. Su utilización esta recomendada para diagnóstico rápido en zonas ya infectadas o con altas sospechas de estar infectadas o cuando el número de muestras no sea muy elevado.

 

 

            V.1.3. ELISA DE CAPTURA

 

            Recientemente, se ha utilizado con éxito, dado el aceptable nivel de correlación  con el aislamiento viral, sobre todo a partir de los 7 a 10 días post infección, la detección de un sistema ELISA de captura para la detección de los antígenos virales a partir de órganos o de leucocitos sanguíneos de animales sospechosos. La técnica está basada en un sistema ELISA sandwich en el que se utilizan anticuerpos monoclonales (diferenciales de pestivirus) para capturar y revelar la captación de los antígenos virales. Esta técnica presenta, frente a la anterior, la capacidad de ser utilizada para gran número de muestras, pues las diferentes etapas de la técnica ELISA, incluyendo la lectura, están automatizadas. El tiempo total de realización de este método es de 36 horas, mucho más largo que la inmunofluorescencia directa, pero mucho menos que el aislamiento vírico.

 

            Esta técnica esta recomendada en zonas ya afectadas o con alta probabilidad de ser infectada así como cuando el número de muestras sea muy elevado.

 

 

V.2. DETECCIÓN DEL ÁCIDO NUCLEICO VIRAL.

 

            La técnica PCR para la detección de ácidos nucleicos virales está resultando tremendamente practica, rápida y eficaz en el diagnóstico de gran número de enfermedades infecciosas. Consiste esta técnica en la detección de un pequeño fragmento especifico del RNA del VPPC mediante la amplificación de la reacción en cadena de la polimerasa. Se ha seleccionado un fragmento de RNA común a todos los pestivirus y otro fragmento específico de cada uno de los componentes de este grupo viral, de manera que se puede hacer un diagnóstico diferencial de gran sensibilidad y especificidad. Además, es una técnica relativamente rápida y económica.  Sin duda, una técnica de elección para cualquier situación.

 

 

V.3. DETECCIÓN DE ANTICUERPOS

 

            La detección de anticuerpos es de gran utilidad para comprobar la presencia o no de zonas libres y no vacunadas, pero no cuando se sospeche de una infección reciente. En ese último caso se debería realizar detección de antígeno y/o anticuerpos.

            Varios métodos han sido descritos para la detección de anticuerpos de PPC, de entre ellos destacaremos los siguientes :

 

           

V.3.1. SERONEUTRALIZACIÓN

 

            V.3.2. ELISA DIFERENCIAL

 

 

V.3.1. SERONEUTRALIZACIÓN

 

            El método de seroneutralización (SN) consiste en determinar la capacidad que tiene el suero objeto de estudio de neutralizar el efecto de un virus sobre la línea celular PK 15. Se utilizan diferentes diluciones del suero problema y se comparan sus resultados frente a un suero control. Dado que el VPPC no produce efecto citopático, la posible acción del virus sobre la célula, se visualiza mediante fluorescencia directa o inmunoperoxidasa. La SN es una técnica muy específica y sensible pero, tiene el inconveniente de su gran laboriosidad,  por lo que no esta indicada para un gran número de muestras aunque si como técnica de referencia.

 

 

V.3.2. ELISA DIFERENCIAL

 

            Este método esta basado en un ELISA COMPETICIÓN en el que se utiliza un anticuerpo monoclonal frente a la gp 55 lo que permite además diferenciar los anticuerpos de PPC de los de BVD. El suero problema se pone en contacto con la gp 55 y tras un periodo de incubación se pone la mezcla a competir con un monoclonal contra la gp 55. Este método permite la realización de un gran número de muestras gracias al sistema ELISA(todas las fases se pueden automatizar)  en un relativo corto periódo de tiempo

 

 

            El gran incoveniente de los dos métodos descritos es que no permiten diferenciar los anticuerpos de enfermedad de los anticuerpos vacunales, de las vacunas actualmente comercializadas en la actualidad.     

 

 

V.4. MUESTRAS A REMITIR AL LABORATORIO

 

            Con el fin de poder realizar un adecuado diagnóstico es muy importante que la elección de la muestra sea la adecuada así como que llegue en buen estado al laboratorio. NO PUEDE HABER UN BUEN DIAGNÓSTICO SIN UNA BUENA MUESTRA.

 

            En el caso de la PPC las muestras a enviar serían :

 

·       SANGRE CON ANTICOAGULANTE

 

·       SANGRE SIN ANTICOAGULANTE

 

·       TONSILAS

 

·       GANGLIO MESENTÉRICO

 

·       BAZO

 

·       ÍLEON DISTAL

 

·       RIÑÓN

 

            Las muestras deben llegar a su destino de la forma más rápida y segura posible y en ningún caso deben mantenerse POR LARGO TIEMPO a temperatura ambiente.

 

            Una vez recogidas del animal objeto de estudio, deben ser identificadas de forma inequívoca y estable (etiquetas adhesivas o rotulando los botes) y mantenidas a 4º C. Se debe utilizar un frasco para cada animal y siempre deben quedar cerrados herméticamente.

 

            Si el análisis laboratorial se va a efectuar en menos de 72 horas no es necesario congelar las muestras y siempre es mejor mantenerlas a 4º C.

 

            Si el análisis se fuera a realizar después de las 72 horas, es mejor congelarlas a - 40º C y transportarlas en congelación.

 

Material necesario para la recogida de muestras:

 

            Una ficha de historia clínica. Debe colocarse en el exterior de la caja en sobre cerrado. Se deben incluir los siguientes datos:

 

·       Nombre y dirección del propietario

·       Enfermedad sospechosa

·       Pruebas solicitadas

·       Especies animales en la explotación y tiempo que llevan en la misma. Es muy importante señalar si ha habido alguna nueva incorporación.

·       Fecha de los primeros síntomas

·       Distribución de la enfermedad por la explotación

·       Número de bajas y de animales con sintomatología

·       Tipo de alojamiento y sistema productivo

·       Medicación y vacunaciones administradas

·       Lista de muestras remitidas

 

            Una nevera de transporte de muestras con abundantes bolsas de refrigerante.

            Botes de cierre hermético para la recogida de las muestras de órganos y tubos de vacío para la sangre.

 

            Otro bote, también de cierre hermético, para guardar los botes de las muestras.

 

            Etiquetas y rotulador.

 

            Si no se usaran tubos al vacío, se llevaran jeringas de 20 ml desechables con agujas       apropiadas a la edad del cerdo.

 

            En caso de que el envío no se realice por carretera y tuvieran las muestras que ir como equipaje, se traspasaran de la nevera de transporte a cajas con aislante térmico y refrigeración suficiente para el tiempo de viaje. La caja será cerrada herméticamente, se colocará el cartel de Material Biológico y se añadirá la dirección del destinatario y del remitente. Siempre se debe informar de la llegada del material al destinatario con antelación mediante llamada o fax indicando el medio de envío y la llegada prevista.

 

 

VI. INMUNIZACIÓN FRENTE AL VPPC

 

            Muchos son los métodos que se han utilizado para inmunizar frente al VPPC desde primeros de siglo, desde la serovacunación a diferentes tipos de vacunas vivas e inactivadas han sido utilizados para combatir esta enfermedad en varios países durante las ultimas décadas, la utilización de las vacunas vivas atenuadas permitieron la eliminación de la enfermedad de los países de la actual unión europea entre los años 1970 y 1980.

 

            En la actualidad, las vacunas más utilizadas en diferentes programas de erradicación de la enfermedad son las vacunas vivas atenuadas, provenientes de las conocidas como CEPA “CHINA” y/o  CEPA “THINVERVAL”.

 

            CEPA “CHINA”

 

            La conocida como cepa “China” es una cepa lapinizada  denominada también como Cepa “Suvac”, “C” y “K”. Su origen es desconocido y según varios autores podría tener cerca de 480 pases en conejo. La cepa, que se utiliza en la actualidad, no presenta virulencia residual siendo totalmente apatógena incluso en madres gestantes y lechones. Esta cepa fue muy utilizada en la pasada década en varios países europeos con  éxito.  Tiene una actuación rápida por lo que además de inducir inmunidad presenta interefencia viral con el virus patógeno.

 

            CEPA “THIVERVAL”

            Es una cepa de origen francés proveniente de una clonación viral sobre la línea celular PK 15. Es decir, esta adaptada y producida en cultivo celular. Se ha probado su inocuidad incluso en animales inmunosuprimidos, no presentando virulencia residual ni reversión a virulencia.

 

            Con ambas cepas se confiere inmunidad contra el VPPC de forma rápida pudiendo los cerdos sobrevivir a una infección experimental incluso a los cinco días post inoculación.

 

            Para conseguir una buena inmunidad es absolutamente esencial inmunizar a los animales de forma adecuada, con las dosis correctas y sin concomitancia de virus  patógenos pues, de los contrario, es muy fácil poder inducir animales portadores, sobre todo en hembras gestantes, que pueden trasmitir el virus virulento de forma horizontal y vertical. Se ha demostrado en multitud de ocasiones, que madres gestantes infectadas antes o inmediatamente posterior a la vacunación, pueden parir camadas infectadas de forma persistente, que puede excretar virus patógeno durante meses sin mostrar signos de la enfermedad. Por ello, cuando se llega a este tipo de situaciones se tiene que mantener los programas de vacunación por lo menos durante 3 años. Además, de este grave problema otro importante inconveniente que estas vacunas presenta, es que los anticuerpos inducidos por ellas no pueden ser diferenciados de los anticuerpos del virus virulento, no pudiéndose por tanto diferenciar los posibles animales enfermos o portadores de los vacunados sanos.

 

 

VACUNA DE SUBUNIDADES

 

            Recientemente, se ha desarrollado una vacuna de subunidades formada exclusivamente por la proteína gp 55 que induce inmunidad y protección a nivel experimental contra el VPPC. El gen de la gp 55 (E2) ha sido clonada y expresada mediante un sistema de baculovirus. Este sistema es muy eficaz para expresar proteínas heterólogas en la línea celular de insecto. La proteína así producida e inoculada en cerdos experimentales ha producido anticuerpos neutralizantes capaces de proteger la infección con el virus virulento.  Los anticuerpos al ser solamente inducidos por la gp 55 (E2), se pueden diferenciar de la infección del virus patógeno, ya que este ultimo, induce anticuerpos no solamente contra la gp 55 sino también contra la E- rns. En definitiva, la gp 55 (E2)  induce inmunidad y se puede diferenciar de la enfermedad. Se sabe que dicha proteína induce la producción de anticuerpos neutralizantes que desempeñan un papel fundamental en la protección de los cerdos frente a la PPC. En condiciones normales los animales infectados no sólo producen anticuerpos frente a la proteína E2, sino también frente a otras proteínas del virus como la E-rns. La presencia de anticuerpos frente a esta proteína permitiría distinguir a los animales vacunados con la vacuna marcada de aquellos infectados.

 

La información suministrada por las compañías productoras de las vacunas indicaban que estos productos inducían un aceptable nivel de inmunidad (protección frente a los signos clínicos de la enfermedad, reducción de la diseminación de virus de un animal a otro) después de 20 días post-vacunación. Sin embargo, existen dos situaciones de emergencia en las cuales el uso de las vacunas marcadas podría ser discutible:

 

-          La introducción del virus de la PPC en una población poco tiempo después de haber sido vacunada (cuando la inmunidad podría aún no ser completa).

 

-          La introducción del virus de la PPC en una población poco tiempo antes de la vacunación (cuando los animales se encuentran aún durante el periodo de incubación de la enfermedad).

 

Ambas situaciones podrían originar la persistencia del virus en estas poblaciones mediante formas crónicas o inaparentes de la enfermedad, de difícil detección. El riesgo es mayor aún cuando se trata de lechones y en cerdas a los 60-80 días de gestación. Para aclarar estos datos, la Comisión Europea decidió obtener información adicional para el potencial uso de las vacunas marcadas antes de conceder la autorización comercial para la UE. Para ello, durante el primer semestre de 1999 se han llevado a cabo diferentes experiencias en los laboratorios nacionales de referencia de PPC de la UE con dos vacunas marcadas de PPC de los Laboratorios BAYER (BAYOVAC-CSF Marker) e INTERVET.

 

En forma de resumen, el uso de la vacuna marcada en casos de emergencia reduciría la transmisión del virus dentro de una granja, y consecuentemente reduciría el riesgo de transmisión de la enfermedad a otras granjas, especialmente en áreas de alta densidad porcina. Sin embargo, debido a la aparición de formas subclínicas de la enfermedad, la detección de focos secundarios dependería sólo de los test discriminatorios. La sensibilidad y especificidad de estas técnicas por lo tanto es crucial. La transmisión transplacental en condiciones de una vacunación de emergencia no se pudo evitar en la mayoría de las cerdas vacunadas. Debido a la aparición de lechones positivos al virus de PPC, cada cerda debería ser analizada individualmente mediante los ELISAs discriminatorios después de la vacunación de emergencia, por lo que estos tests deberían ser de gran sensibilidad. Sin embargo, los resultados obtenidos con el ELISA no han sido muy sastifactorios con  índices de sensibilidad y especificidad bajos

 

 

Sensibilidad

Especificidad

CEDITEST

73,5%

91,8%

CHEKIT

94,1%

70,6%

 

 

Estos resultados se resumen en los siguientes comentarios:

·         Ceditest Marker: Si se emplea en una granja, se podría detectar una infección de PPC, aunque existe cierto riesgo de no detectar la infección en animales individuales. No se detectarían apenas falsos positivos.

 

·         Chekit Marker: Aquellos animales positivos a BVD/BD resultarían como falsos positivos, siendo considerado por lo tanto como posible foco de PPC al no existir ningún test que permitiera diferenciar entre anticuerpos frente a PPC de aquellos específicos de BVD/BD una vez que los animales han sido vacunados con la vacuna marcada.

·         En la actualidad la detección de una infección de PPC después de la vacunación depende completamente de los ELISAs discriminatorios, pero ambos tests no se pueden emplear para animales individuales, teniendo una sensibilidad y especificidad inferior a los ELISAs convencionales. Es necesaria la ecistencia de un test de confirmación.

 

·         Las limitaciones de los test discriminatorios representan la principal limitación en el empleo de las vacunas marcadas.

 

Estas vacunas, una vez resuelto la falta de sensibilidad y especificidad de sus métodos de diagnóstico podrían ser una importante alternativa en un futuro muy próximo para luchar contra esta enfermedad ya que resuelven el gran problema de poder diferenciar el animal vacunado del enfermo son especificas y seguras.

 

VII. PREVENCIÓN, CONTROL Y ERRADICACIÓN DE LA PPC .

 

PREVENCIÓN

 

            Para la prevención de la PPC debemos de recordar, que como se indicaba en el apartado de patogenia, el VPPC tiene una enorme capacidad de penetración en los animales susceptibles pudiendo entrar por prácticamente todas las vías posibles. Por ello, la mejor solución para que un país este libre de la PPC es evitar la entrada del virus. Los factores a tener en cuenta según sea un país o un área libre serían :

           

            1.- PAÍSES LIBRES DE PPC

 

            Para los países libres de PPC el control para evitar su penetración debe estar básicamente centrado en lo siguiente :

 

            1.- No comprar porcinos vivos, ni carne fresca, ni productos elaborados con carne porcina no tratada, de ningún país afectado.

 

            2.- No importar de ningún país afectado semen ni embriones porcinos.

 

            Es importante recordar en este apartado que se considera país libre de VPPC en aquellos países o áreas en las que no se ha detectado la enfermedad, no hay serología positiva y no se ha vacunado al menos durante los 12 últimos meses.

 

            2.- ÁREAS LIBRES DE PPC

 

            Las áreas libres de PPC de países afectados deberán aumentar sus medidas de bioseguridad para no ser infectadas, esto implica controlar de forma exhaustiva el movimiento de animales y los medios de transporte utilizados, para evitar que puedan venir de las zonas afectadas, así como informar bien a ganaderos y veterinarios de la zona, para que eviten utilizar los mismos circuitos de proveedores de piensos, técnicos, etc. y sobre todo que sospechar rápidamente de cualquier animal que no coma para poder descartar que se trate de PPC.

 

CONTROL Y ERRADICACIÓN

 

            El control de la enfermedad se puede llevar a cabo de diferentes maneras dependiendo del tamaño del área afectada, densidad porcina, el nivel cultural y social de la zona, las medidas de bioseguridad de la explotaciones, los medios económicos y humanos disponibles, el mercado exterior del sector, etc, etc. En cualquier caso se lleva la política internacional de focalización, es decir establecer una zona de protección alrededor del foco de 3 Km. de radio, donde se prohibirá el movimiento de animales hasta 30 días después del sacrificio del ultimo foco, y otra zona de vigilancia de 10 Km de radio donde se efectuaran los controles clínicos y serologicos. Estas medidas de control pueden a su vez verse incrementadas con la utilización o no de vacunas.

 

La vacunación para el control y posterior erradicación de la enfermedad jugo un importantísimo papel en Europa en la década de los 70 y 80, realizándose campañas masivas de vacunación con las cepas atenuadas, descritas en el apartado de vacuna, con el fin de ir eliminando progresivamente el virus y los animales portadores. En Chile se ha podido erradicar la PPC también utilizando un programa de vacunación sistemático y eliminación de portadores.

 

            En la actualidad, los países que están utilizando las vacunas disponibles comercialmente, dado que no es posible diferenciar los animales vacunados de los enfermos y/o portadores pierden el “estatus” de país libre prohibiéndose las exportaciones por largos períodos de tiempo.   

 

PUNTOS CRÍTICOS DE LA ERRADICACIÓN DE LA PPC CON VACUNACIÓN.

 

Los principales puntos críticos en los programas de control y erradicación de PPC con vacunación los resumimos a continuación:

  Cada uno de estos temas serán analizados en profundidad en el desarrollo de la charla en la Expoferia 2000.

  

 BIBLIOGRAFIA 

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